En un comunicado de prensa, el Gobierno confirmó la renuncia de la titular de la Secretaría de Derechos Humanos, Karla Cueva, supuestamente por enfermedad que la incapacita para ejercer en el cargo.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Ayer, mediante un comunicado de Casa Presidencial, se informó que la secretaria de Derechos Humanos, Karla Cueva, no seguirá más al frente de la institución creada en 2018 tras las constantes quejas de organismos internacionales por los “crímenes de lesa humanidad” en el marco de la ilegal reelección de Juan Hernández.
Según el documento, Cueva explicó que su renuncia se relaciona a motivos de salud e incapacidad que le han obligado a dejar el cargo y, extrañamente, se señala que presentó su carta de dimisión desde el pasado 15 de noviembre de 2020.
En el documento se apunta que el régimen lamenta “no poder seguir contando con la valiosa colaboración de la Señora Karla Cueva”, pese a que la institución que comandó nunca pudo mediar para esclarecer los 24 asesinatos de mano militar que confirmó la ONU en el proceso insurreccional que comenzó por desacuerdo a la decisión del extinto Tribunal Supremo Electoral de declarar ganador a Hernández en comicios de 2017.
Los crímenes de lesa humanidad, que según organismos nacionales de derechos humanos ascendieron a más de 50, nunca fueron investigados a detalle, ya que a la fecha sólo un elemento militar fue llevado a juicio y nunca se dedujo responsabilidad al alto mando del Ejército.
Además, es de recordar que durante el inicio de la crisis migratoria con la primera caravana en 2018, la Secretaría de Derechos Humanos asumió un rol de activismo político, afirmando en su momento que “seguimos estando cerca de nuestros connacionales, hemos conocido de los casos”, pero que nunca pasó a la acción.
Tampoco ha habido acompañamiento a todos los procesos de protesta que terminan en salvaje represión militar, por ejemplo, Cueva guardo silencio cuando la Policía Militar violó la autonomía de la Universidad Nacional ingresando al campus en Tegucigalpa para disparar “bala viva” contra los estudiantes, dando como resultado varios universitarios heridos por los proyectiles.
Por otro lado, se debe señalar que el gobernante Partido Nacional, por presión de Mario Pérez, conocido como el “diputado lora”, se aprobó que Blanca Sarahí Izaguirre fuera nombrada como titular del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh) sin seguir un procedimiento de audiencias públicas.

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