El vicepresidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), Haroldo López, dijo a EL LIBERTADOR que el país necesita una planilla de 23 mil profesionales de medicina y, lejos de ofrecer plazas a galenos, se ejecuta un despido masivo sin precedente: ya son 600 de sus colegas que han quedado sin trabajo.
El dirigente gremial explicó que a esto se suma lo que consideran un maltrato por temas de salarios que no han sido pagados y la desigualdad frente a otros sectores del Estado, a pesar que en abril lograron “buenos términos” con el Gobierno, éstos no han sido respetados.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. En medio de crecientes tensiones en el sector sanitario, el vicepresidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), Haroldo López, advirtió sobre una profunda crisis estructural en el sistema de salud pública, marcada por déficit de personal, atrasos salariales y despidos masivos, en un contexto de denuncias contra el Gobierno de Nasry Asfura.
López fue consultado en exclusiva por EL LIBERTADOR para abordar la situación actual del gremio médico con las autoridades sanitarias y que, como punto de partida, ha dicho que ya es un tema histórico y estructural, no solo coyuntural.
Según expresó, “ningún gobierno ha priorizado la salud” y que en el CMH están claros que, para dejar de ser un país con un sistema de salud tercermundista, se requiere al menos de 23,000 médicos para darse abasto en la infraestructura existente.


Pero lejos de apuntar a esa cifra de profesionales al servicio de Honduras, las autoridades actúan en forma contraria porque según el dirigente: “Se han despedido alrededor de 600 médicos. Y además existen atrasos de sueldo que afectan a un porcentaje bastante alto de profesionales del sistema”.
López aseguró que existe un déficit de aproximadamente 18 mil médicos, que imposibilita una atención adecuada a la población y esto sin considerar el reciente conflicto laboral que ahonda la crisis en hospitales y centros de salud del país.
El galeno además cuestionó que, en comparación con otros sectores del Estado –sin ánimos de desestimar su servicio ciudadano–, los salarios del personal de Salud están en una posición desigual frente a entes como la Policía Nacional.
Entre otros puntos, dijo que con relación al Producto Interno Bruto (PIB) o producción nacional total en un año –que en 2024, como referencia, ascendió a 919,894 millones de lempiras a precios de mercado– el país apenas designa un estimado del tres por ciento, es decir, apenas unos 27,500 millones.
Según López, el porcentaje que se requiere para responder a las necesidades del sistema está entre el seis por ciento (55,200 millones de lempiras) y el doce por ciento (110,400 millones).
Con relación a las respuestas del Gobierno ante las denuncias del gremio, aseguró que no han recibido soluciones concretas y que los acuerdos alcanzados previamente no han sido respetados: “El 22 de abril nosotros nos reunimos, el miércoles santo, firmamos un acuerdo donde cesaban los despidos”.
“Yo creo que no nos habíamos levantado de la mesa cuando se iba despidiendo gente, durante toda la semana, incluso días no laborables”, lamentó.
Asimismo, mencionó que las comunicaciones enviadas a las autoridades del sector salud no han recibido respuesta efectiva, a pesar de múltiples solicitudes de reunión con los titulares de la Secretaría de Salud.
Finalmente, el dirigente advirtió que el gremio médico ha actuado con “paciencia y prudencia”, pero que, ante el desinterés de las autoridades gubernamentales, ha dejado entrever un posible endurecimiento de las acciones si no se alcanzan soluciones en el corto plazo.
Desde muy temprano este martes, médicos y maestros han vuelto a marchar juntos recordando las acciones de protesta realizadas por la extinta Plataforma para la Defensa de la Salud y Educación que, en la dictadura de Juan Hernández, fueron un bloque importante para defender los derechos de hondureños.

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