El nuevo titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña, impulsa ante el Congreso Nacional (CN) una reforma al sistema eléctrico nacional que –según sus palabras– busca “reordenar la estructura de la estatal”.
Sin embargo, la iniciativa ha generado cuestionamientos del exgerente Erick Tejada, quien advierte que los cambios propuestos podrían abrir la puerta a la privatización de la empresa y de activos estratégicos del sector energético.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El nuevo titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña, promueve ante el Congreso Nacional (CN) una reforma al sector eléctrico que, de acuerdo con el exgerente de la estatal, Erick Tejada, representa un paso hacia la privatización de la institución y de activos estratégicos construidos con recursos públicos.
La propuesta también contempla, mediante una reforma al artículo 9 de la Ley General de la Industria Eléctrica (LGIE), la creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM), una entidad técnica e independiente encargada de administrar el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Sin embargo, el exgerente de la ENEE, Erick Tejada, cuestionó duramente la iniciativa y aseguró que representa una contrarreforma energética que abre la puerta a la privatización de sectores estratégicos del sistema eléctrico nacional.
Según Tejada, la división de la estatal en tres sociedades mercantiles constituye la antesala de la privatización de los activos acumulados por la ENEE desde 1957, los cuales estima en más de 116 mil millones de lempiras.
Asimismo, advirtió que la creación del OSM significaría trasladar a una nueva figura jurídica funciones vinculadas al despacho de energía, una actividad que, a su juicio, debe mantenerse bajo control estatal por tratarse de un asunto de seguridad nacional y soberanía energética.
También señaló que los activos del Centro Nacional de Despacho, valorados en aproximadamente mil millones de lempiras y adquiridos con fondos públicos, pasarían a formar parte de esa nueva estructura.
El exfuncionario sostuvo además que la reforma elimina disposiciones incorporadas mediante el Decreto 46-2022, relacionadas con la renegociación de contratos energéticos, la reducción de pérdidas, la electrificación rural y el reconocimiento del acceso a la energía como un derecho humano.
Entre otras observaciones, Tejada afirmó que la iniciativa limita la capacidad del Estado para desarrollar nuevas obras de transmisión eléctrica, modifica el esquema de integración de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) y promueve nuevos regímenes energéticos especiales.
Finalmente, aseguró que los cambios propuestos reducirían la facultad estatal para otorgar subsidios al consumo eléctrico y eliminarían mecanismos de subsidio cruzado que permiten que los grandes consumidores contribuyan al financiamiento de tarifas preferenciales para hogares de menores ingresos.

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