¡UN CABALLO GIGANTE GALOPA POR EL CIELO! ASÍ CELEBRA CHINA EL AÑO NUEVO LUNAR

China, junto a diversos países de Asia y comunidades asiáticas alrededor del mundo, incluida Honduras, celebra este 17 de febrero, la llegada del Año Nuevo Lunar, representado por el “Caballo de Fuego”, símbolo de energía, determinación y pasión.

Para conmemorar la fecha, China, referente mundial en innovación y tecnología, ha ofrecido un espectáculo impresionante: la silueta de un caballo gigantesco galopando por el cielo, creada mediante un despliegue sincronizado de drones. Así, el país fusiona la riqueza de su cultura milenaria con la creatividad artística y los avances tecnológicos del presente en el planeta.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. En el hemisferio oriental, en el corazón del continente asiático, millones de personas celebran con entusiasmo la llegada del “Nuevo Año Tradicional Chino 2026”, representado por el “Caballo de Fuego”. De esta forma, se despide el año de la “Serpiente de Madera” y da paso a un nuevo ciclo cargado de esperanza, acción y fuerza. Entre los países que viven esta festividad destaca China, importante aliado de Honduras y epicentro de una de las celebraciones culturales más significativas del mundo.

El nuevo año comienza este 17 de febrero de 2026 y se extiende hasta el 5 de febrero de 2027, dando inicio al año 4724 según su calendario tradicional. A diferencia de Occidente, que se rige por el calendario solar, esta festividad se sustenta en el calendario lunar, lo que determina que la fecha varíe cada año.

LIBERTAD Y ENERGÍA
Después de 60 años, regresa el “Caballo de Fuego”, una combinación que une al Caballo —séptimo signo del zodiaco chino— con el elemento “Fuego”, uno de los cinco pilares fundamentales de su tradición filosófica.

Esta conjunción no pasa inadvertida: el “Caballo” simboliza energía, independencia y dinamismo; al fusionarse con el “Fuego”, éstos atributos se intensifican, proyectando un año propicio para el movimiento, la actividad, la creatividad y la transformación, en suma, energía vibrante que contrasta con la “Serpiente”, cuyo ciclo anterior invitaba más a la reflexión, la cautela y la prudencia.

La celebración, conocida también como el “Festival de Primavera”, no se limita al día del cambio de año, comienza mucho antes, con un período de preparación en el que millones de personas emprenden viajes para reunirse con sus familias, los hogares se limpian a profundidad como simbología de renovación, dejando atrás lo viejo y abriendo espacio a nuevas oportunidades.

BUENA FORTUNA
Cuando finalmente llega el momento central, las familias se congregan en torno a abundantes banquetes, decoran sus casas con el rojo tradicional —color asociado a la buena fortuna— y entregan sobres del mismo tono con dinero, gesto que simboliza prosperidad y buenos deseos. Esta festividad no solo fortalece los lazos familiares, sino que también genera un importante impulso al comercio y al turismo en los países que la celebran.

Durante quince días, las calles se llenan de color y tradición hasta culminar con el “Festival de las Farolas”, donde desfiles de dragones y serpientes, espectáculos de luces, fuegos artificiales y modernos representaciones de drones iluminan el cielo nocturno. Más que una tradición ancestral, éstas expresiones culturales representan la unión, la esperanza y la continuidad de una identidad que trasciende siglos y generaciones.

Fotos compartidas por China Broadcasting International Economic and Technical Cooperation Co., Ltd. (CBIC) a EL LIBERTADOR:

Aunque China es el epicentro de esta celebración, muchos otros países asiáticos la conmemoran, como Singapur, Corea del Sur, Malasia, Taiwán, Vietnam, Filipinas, Mongolia, Indonesia, Corea del Norte y Tailandia. Asimismo, comunidades chinas alrededor del mundo —Igualmente en algunas comunidades de España, el Reino Unido, México, Estados Unidos y Canadá, entre otros— mantienen viva esta tradición, demostrando su carácter universal.

TRADICIÓN Y TECNOLOGÍA
En esta nueva etapa, tradición y modernidad se entrelazan. China, reconocida por su liderazgo tecnológico global, incorpora innovaciones como el 11 de febrero, miles de ciudadanos contemplaron un espectáculo que parecía salido de la leyenda: sobre la majestuosa cascada Cascada Hukou, en el imponente Río Amarillo, dos drones se elevaron en el cielo formando las siluetas de un dragón y un ave Fénix, símbolos ancestrales de poder, renovación y prosperidad en la cultura china.
(Ver video https://x.com/EmbChinaMex/status/2021645412348973381?s=20)

Sin embargo, el momento que dejó al mundo verdaderamente asombrado fue el gran espectáculo de drones organizado por el gobierno de China. En una coreografía aérea sin precedentes, alrededor de 10,000 drones se sincronizan con precisión milimétrica para dar vida a la figura de un caballo galopando en el aire, la imagen, vibrante y dinámica, parecía cobrar movimiento real sobre el cielo nocturno.

Esta impresionante obra tecnológica no sólo deslumbró por su magnitud, sino por la profundo expresión de la unión entre la historia milenaria China con su presente, como potencia pionera en tecnología e innovación en el planeta.

Deja un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido