TRASLADAR CIRUGÍAS A CLÍNICAS PRIVADAS “ES ACEPTAR LA DERROTA DEL ESTADO”

El exdiputado y cirujano, Mario Noé Villafranca, manifestó que la intención del Partido Nacional de externalizar cirugías, bajo el discurso de la urgencia y la eficiencia, esconde una operación que, lejos de resolver el problema estructural del sistema sanitario, implica aceptar la derrota del Estado, al reconocer que el gobierno es incapaz de gestionar su propio sistema de salud y opta por delegarlo a la lógica del mercado.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. El exdiputado de Unificación Democrática y cirujano oncólogo Mario Noé Villafranca se refirió a los recientes planteamientos que apuntan a que el presidente electo por el Consejo Nacional Electoral (CNE), Nasry Asfura, asumiría la Secretaría de Salud y trasladaría temporalmente la mora quirúrgica a clínicas privadas, una propuesta que ha despertado preocupación por considerarse un posible intento de privatizar la salud pública.

En ese contexto, Villafranca manifestó su inquietud y expresó su extrañeza ante la decisión, especialmente porque uno de los designados es el también médico Carlos Flores Guifarro, quien —recordó— mantenía una postura favorable hacia el fortalecimiento de la salud pública en el país.

No obstante, reiteró que la piedra angular de la salud comunitaria sigue siendo una política pública enérgica orientada a fortalecer la Atención Primaria en Salud.

“¿Tendrá alguna escueta idea la banca de que la salud de quienes no pueden pagar atención médica privada trasciende los alcances de una columna roja y otra azul con valores numéricos de costos y márgenes de ganancia? Tengo mis dudas”, cuestionó.

Villafranca advirtió que, de ejecutarse estas acciones, el país estaría frente a un grave error estratégico, financiero y ético. Señaló que la mora quirúrgica no es un fenómeno reciente, sino el resultado de décadas de mala gestión, corrupción administrativa y abandono institucional. “Honduras no carece de hospitales; carece de una administración eficiente capaz de hacer funcionar los que ya existen”, subrayó.

El especialista afirmó que lo que ahora se pretende es convertir una deficiencia del Estado en una oportunidad de negocio para clínicas privadas y para la banca que las financia.

Asimismo, sostuvo que bajo el discurso de la urgencia y la eficiencia se esconde una operación que, lejos de resolver el problema estructural del sistema sanitario, plantea una transferencia de recursos públicos al sector privado, mediante el pago de honorarios y servicios con fondos del pueblo. Esto, advirtió, subordina la salud de los hondureños a la lógica del mercado, donde prevalecen los costos, la rentabilidad y el lucro por encima del derecho a una atención digna y oportuna.

“No es solo un problema financiero, es un problema ideológico. El Estado estaría renunciando a su obligación histórica de garantizar la salud como derecho y la convertiría en un servicio tercerizado, regulado por contratos y tarifas, no por necesidades humanas. No es ético. No es correcto. No es defendible desde ninguna perspectiva republicana”, afirmó.

Villafranca insistió en que la mora quirúrgica no se resuelve subcontratando cirugías, sino fortaleciendo el sistema nacional de salud mediante gerencias profesionales, compras transparentes, mantenimiento de quirófanos, ampliación de horarios, incentivos al personal y auditorías reales. “No con cheques en blanco a empresas privadas. El pueblo de Honduras espera lo mejor de su nuevo presidente y exige que, al menos esta vez, no se vea la salud pública como el sitio donde los grandes inversionistas de la política recuperan y multiplican su inversión. Ojalá que no veamos utilidades a costa de la salud del pueblo hondureño”, enfatizó.

El oncólogo también señaló que Honduras cuenta con una capacidad hospitalaria considerable, pero que durante al menos cuatro gobiernos consecutivos ha predominado una pésima administración: hospitales subutilizados, quirófanos cerrados, equipos dañados, procesos burocráticos absurdos y ausencia total de planificación estratégica.

Por su parte, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, manifestó que desde el Legislativo se impulsa una ley para reducir la mora quirúrgica del sistema público, la cual —según dijo— supera las 14 mil cirugías. La propuesta plantea realizar operaciones en clínicas privadas mientras se habilitan nuevos quirófanos en el sistema público, aunque aún no se ha detallado el impacto financiero para el Estado.

En la misma línea, la diputada nacionalista Johanna Bermúdez confirmó que su bancada promoverá un trabajo conjunto con la empresa privada de manera “temporal”, con el objetivo —según afirmó— de construir una estrategia sanitaria que beneficie a la población hondureña. Sostuvo que esta coordinación permitiría fortalecer la atención y optimizar recursos en un sistema que enfrenta serias limitaciones estructurales.

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