El Foro Nacional de Convergencia publicó un documento amplio, donde detallan puntos importantes observados desde la institución sobre el proceso electoral, como la injerencia extranjera, fallas técnicas y opacidad, que generaron desconfianza y privaron al proceso de legitimidad.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El Foro Nacional de Convergencia (FONAC) presentó un informe preliminar de observación del proceso electoral de 2025, en el que documenta inconsistencias e irregularidades ocurridas durante los comicios en Honduras, los cuales —según el análisis— derivaron en una crisis de legitimidad, marcada por señalamientos de injerencia internacional, acusaciones de fraude y el colapso del sistema de conteo de votos.
De acuerdo con el informe, el escenario previo al 30 de noviembre estuvo atravesado por un clima de desconfianza ciudadana hacia los organismos electorales y las fuerzas políticas tradicionales, como resultado de antecedentes de corrupción, inequidad social, vulneraciones a los derechos humanos y una persistente crisis de representatividad.
En ese contexto, el FONAC señala la existencia de presiones geopolíticas y condicionalidades externas, y sostiene que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció públicamente durante el proceso electoral, expresando respaldo al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, descalificando a sus rivales y condicionando la cooperación estadounidense a su eventual triunfo, hechos que el informe interpreta como una forma de injerencia en la contienda.
Asimismo, el documento destaca la concesión de un indulto al exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, otorgado apenas dos días antes de las elecciones generales. Para el FONAC, este hecho constituye un mensaje político de alto impacto simbólico, susceptible de ser interpretado como un intento de rehabilitar figuras controvertidas y de influir en sectores conservadores del electorado.
“El indulto no es un hecho aislado: irrumpe en el momento más sensible del calendario electoral, vulnerando el silencio electoral establecido por la ley, y tiene el potencial de alterar la narrativa pública, la opinión ciudadana y la legitimidad del proceso”, advierte el informe.
La organización también enumera una serie de acontecimientos relevantes en la fase final de la campaña, entre ellos la intensificación de los cierres proselitistas, el incremento de declaraciones cruzadas entre candidaturas, el resurgimiento del debate sobre el rol de las instituciones electorales, la difusión de encuestas de última hora y pronunciamientos de actores políticos internacionales.
De forma paralela, distintos medios de comunicación y organizaciones reportaron que el proceso electoral se desarrolló en medio de denuncias de fraude, intimidaciones e intromisiones externas, además de cuestionamientos al desempeño de los cuerpos de seguridad y a las garantías efectivas para el ejercicio del sufragio.
El informe recuerda que, durante las elecciones primarias de marzo de 2025, medios nacionales e internacionales documentaron irregularidades logísticas, especialmente relacionadas con la entrega tardía de material electoral en ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, dificultades que fueron reconocidas públicamente por el propio Consejo Nacional Electoral (CNE).
Con relación al proceso en general, el FONAC retoma la denuncia realizada el 29 de noviembre por el consejero electoral Marlon Ochoa, quien alertó, a través de sus redes sociales, que “por mayoría el bipartidismo resolvió abrir la puerta para que el TREP pueda sumar actas infladas”, tras eliminar el cruce de validación entre el número de votantes consignados en las actas de cierre y los registros del dispositivo biométrico.
Según Ochoa, más allá del uso obligatorio del lector biométrico, era indispensable contrastar los registros biométricos con las actas de cierre como mecanismo de verificación y prevención de posibles manipulaciones.
Posteriormente, el informe señala que el sistema de transmisión permaneció inactivo por más de 24 horas tras la votación y que consejeros electorales denunciaron que cerca del 87 % de las actas procesadas presentaban inconsistencias, con una diferencia aproximada de un millón de votos. Además, el día de las elecciones se registraron fallas masivas en los lectores biométricos.
Para el FONAC, el antes, durante y después de la contienda electoral dejaron en evidencia graves deficiencias en el funcionamiento del órgano electoral, responsable de garantizar la transparencia del proceso. El dictamen concluye que el CNE perdió credibilidad institucional, al enfrentar señalamientos de fraude incluso desde su interior, y que, diez días después de la votación, aún no se habían proclamado resultados oficiales, profundizando la crisis de confianza y legitimidad del proceso electoral.

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