MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL: ¿ZEUS, LO MALO DE HONDURAS? O EL LABERINTO DE “BETO BILLETE”

La metáfora que Nietzsche jamás pensó, la vimos aquí, increíble, ¡nos han caído todas las plagas! Mientras la realidad económica atraviesa sus colmillos en el pellejo de la mayoría de 11 millones, con comida cada vez más cara y una moneda sin valor –entre tanto–, se discute la “moral” de un perrito que se defendió… Y todo sigue igual, porque las cifras no muerden a los altos funcionarios del Banco Central de Honduras y menos a los dueños del látigo.

Son tiempos duros, lo sabemos, por ejemplo: pasamos de tener una tasa de desempleo en 4.9 por ciento a una de 7.1, o sea, al menos 300 mil no tienen trabajo ¿Le parece poco? Con esa cifra llenaríamos 12 estadios como el “Chelato”, más otros dos millones de hondureños tienen problemas de empleo, o trabajan toda la semana y no les pagan ni el salario mínimo y otros solo consiguen chamba dos días por semana, después pasan desocupados.

El tema no queda allí, la pobreza está echando más colmillos, la inflación que sube el precio de la comida no cede y, ¡sorpresa! nadie habla de “sacrificar” al funcionario bestia, un “privilegiado”, según Aristóteles, que dirige la economía nacional.

Habrá que ser muy tonto para encasillar al hermoso Zeus en nuestro excelentísimo sistema judicial, no dudamos que, así como el periodismo escandaloso saturó portadas, el Poder Judicial se haya acordado de “funcionar”; el 7 de septiembre, un hombre fue asesinado con su hija en brazos, la niña quedó tirada en llanto frente al frío cuerpo de quien fue su papá. Que conste, no fue Zeus.

Reflexión
EL LIBERTADOR
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Tegucigalpa. “Lo escuchábamos llorar”, “lo golpeaban con un palo”, “eran malos con él”, son los cuchicheos de los cómplices que nunca hicieron nada. Imagine amable lector, que sus secuestradores lo encierran, lastiman, mal alimentan y un día usted se defiende y las tapas de los periódicos lo condenan como “asesino”; alguien con nombre de dios fue condenado por los hombres y ojalá tuviéramos tanto tiempo para hablar de lo que realmente importa en la hondonada de este país.

El ser humano, por defecto, solo puede entender el universo mediante contraste y armonía, lo que reduce su forma de comprender con lo que está alrededor realmente. Más allá de Zeus, hemos perdido la Patria o sin ser exagerados, la oportunidad de vivir dignamente, nada hay opción, resistir hoy, levantarnos con los huesos en las manos y seguir buscando el camino hacia la libertad en el sentido amplio como derecho de la humanidad.

Y mientras el uno por ciento que acapara todo el capital del país no produce empleos, la venta de baleadas y comida en la calle sí, aun cuando no cuentan con incentivos y exoneraciones, a merced de la lluvia y el crimen.

Nietzsche hablaba de ir “más allá del bien y del mal” para dejar de juzgar el mundo con categorías cómodas de blanco y negro, Zeus es, sin saberlo, una lección de filosofía, no hay bien ni mal en un perro acorralado que se defiende, lo que sí hay, y de sobra, es un país que prefiere psicoanalizar a un pitbull antes que mirar la niebla adentro de sí mismos, mientras todos opinan sobre la maldad canina, la verdadera bestia sigue mordiendo la bolsa de 11 millones de hondureños, y esa sí que no tiene collar, pero sí dueños que la controlan. Vamos por partes, porque el zoológico económico hondureño tiene varias jaulas abiertas.

El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, tiene la buena costumbre de desnudar lo que el gobierno prefiere mantener callado en temas económicos, les recuerdo que, el Estado (o sea usted y yo, menos los políticos y quienes no pagan impuestos), arrastramos 3,000 millones de dólares en deuda de obras paralizadas, mientras el inexistente gabinete económico no ha emitido ni medio comunicado de cómo resolverá. Sin embargo, la preocupación real y la última hora es: ¿Zeus mató o no mató al hombre? ¿Culpable o no?

El presidente del BCH cuenta a Edgardo Melgar cómo fue su llamado para dirigir la institución económica más importante del país.

Por otro lado, tenemos un perro furioso que si muerde y le arranca los pedazos al hondureño y se llama desempleo. La tasa de desempleo subió a 7.1 por ciento, es decir más de 290 mil personas son desempleados, frente a una tasa que años era de 4.9 por ciento… vamos a hacerlo con humor que la cosa está jodida: En este 2026 el país perdió más plazas de empleo que asientos en el Estadio Nacional (que tiene capacidad para unas 35 mil personas), es decir, solo el indicador de gente que no está trabajando, podría llenar 12 recintos de la misma o mayor capacidad y sin contar a los dos millones de subempleados que aunque es el mismo tema, conlleva otro análisis, porque son hondureños que trabajan toda la semana y no les pagan ni el salario mínimo y otros solo hallan chamba dos o tres días en la semana y después pasan desocupados viendo la fea vida y no es Betty.

¡Leyeron? ¡Más de dos millones de almas y sus familias! ¡Pero tranquilos! Estas cifras no muerden en cámara, así que no genera clics por paga. ¿Será por Zeus que no llega inversión? ¿Y será por Zeus que el gran sector privado nacional solo es lamentos como sindicato en quiebra cuando su trabajo es producir trabajo, para eso ha sido colmado de privilegios desde 1990, “tonces?”. Exoneraciones de impuestos arriba de los 40 mil millones de lempiras (no pagan ni impuesto sobre la renta ni sobre venta) y más cada año, devaluación del lempira; perdón de impuestos municipales por 10 y 20 y 30 años, libres del pago de impuestos por importaciones de materias primas, carros, maquinarias, bienes de capital, y un gigantesco etcétera ¿Y la inversión y los nuevos puestos de trabajo cada año? ¿Qué ondas empresarios? Así nos han llevado con esa paja hasta convertir Honduras en una de las sociedades más injustas, uno de los países con la peor distribución de la riqueza en América y en el mundo. El uno por ciento de la población controla la riqueza nacional. (Solo las ventas de baleadas generan trabajo en el país, en medio de la más terrible noche lluviosa, sin ayuda, sin gobierno y a la mano de Dios)

Tras su nombramiento, una de las primeras acciones de Lagos al frente del BCH fue aplicarse un aumento para ganar más de 300 mil lempiras.

Según la Curva de Lorenz (vayan a estudiar este concepto es importante) el 95 por ciento de la población hondureña alcanza el 77.5 por ciento de los ingresos totales en el país, mientras que el 5 por ciento restante recibe el 22.5 por ciento. El uno por ciento son los magnates y dueños de Honduras, no están incluidos aquí, pero toda esta brutalidad de realidad genera altísima desigualdad social, económica, cultural y anula toda posibilidad de salir adelante, desde ahí nace el desencanto de los profesionales, las migraciones imparables y la embajada gringa llena todos los días, aunque les roben los dólares de la cita. Los hogares más ricos del país ganan 101 veces más que los más pobres, una diferencia que refleja una grosera concentración del ingreso y una alta desigualdad ante los bienes y la riqueza que se explota en territorio hondureño.

La pobreza subió a 61.1 por ciento de los hogares, casi dos de cada tres casas hondureñas viven con la miseria en la mesa, eso sí es una jauría feroz, solo que no ladra, no sale en video viral y, sobre todo, no tiene nombre propio que permita distraer al amable con memes, aquí no hay perro que mate a nadie de una dentellada; hay una moneda que lo hace lentamente, en cuotas, como buen deudor; en agosto de 2026 el dólar llegó a cotizarse en 27.0276 lempiras por 1.00 dólar, el valor más alto que ha tenido en los últimos veinte años, nadie hizo transmisión en vivo de ese momento, ningún canal envió reportero a la subasta de divisas del Banco Central a preguntar cómo se siente el lempira siendo, técnicamente, cada vez menos lempira. Edwin Araque, expresidente del propio Banco Central, lo dijo sin adornos, el verdadero detonante de los precios en el país no es la tasa de interés, sino el costo del diésel y la devaluación sostenida del lempira. Mientras el país se entretenía calificando la peligrosidad de un perro, la calculada pérdida del valor de la moneda nacional llevaba meses mordiendo silenciosamente los bolsillos y el estómago de todos, sin que ningún alcalde pidiera “sacrificio”.

En Honduras, la pobreza más allá de ser un problema social, ha sido la estrategia de sectores obscuros de la sociedad para controlar a los hondureños.

Si el desempleo y la devaluación fueran poco, entra la inflación subiendo todos los precios de la comida y de los celulares, energía, agua, churros, todos los servicios y todos los bienes cada vez más caros, ahí va hacia arriba la inflación dando vueltas, persiguiendo su propia cola. La inflación interanual llegó a 6.20 por ciento en agosto de 2026, muy por encima del 4.16 por ciento de un año antes y también por encima de la “meta oficial” del Banco Central –o del nivel tolerable que consideran economistas técnicos de ese ente–; para explicarlo sencillo, la canasta básica subió más rápido que la indignación colectiva por un perro suelto, de los 405 productos que mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el 64 por ciento aumentó en un solo mes, encabezados por el diésel, las gasolinas, la cebolla, la papa, los frijoles y los huevos. ¿Qué hizo nuestro “Ministro TVC”? subió la tasa de interés de la Política Monetaria, a lo que el doctor Araque calificó como una “medida irracional” porque afectará ahora el crédito, agricultura y la construcción; mientras Dante Mossi proyecta la inflación cerrando en 6.3 por ciento. Ese no sería Zeus, sería el Ares de la economía hondureña (un dios cruel, violento y sanguinario, como el hambre que nos ha golpeado durante décadas).

Lagos afirmó en fecha reciente que los subsidios eran «pan de hoy y hambre de mañana», desconociendo los resultados que éstos dieron a la sociedad en la administración 2022-2026.

“Beto Billete” si entiende la inflación se ataca con altos ingresos, al nomás nombrarlo en la presidencia del BCH, se asignó un salario mensual de 356,000 lempiras, una cifra 25 veces superior al salario mínimo promedio de un hondureño que devenga 14,000 lempiras mensuales. Si, fuese poco, el hablantín de Roberto Lagos se incrementó el salario más del doble que devengó la saliente titular del BCH, Rebeca Santos tenía un sueldo mensual de 160,201 lempiras. Usted si le entiende “perrín”, largo “Beto Billete”. Y, a esto agregue, que según se comenta, en Banco Central existen condiciones laborales lindas. Según, empleados y funcionarios reciben hasta 16 sueldos al año, frente a los 14 de la mayoría de trabajadores hondureños (incluyendo el décimo tercer y décimo cuarto mes). Bajo este esquema, el ingreso anual de “Betito” superaría los 5.7 millones lempiras, en tanto, un trabajador promedio apenas alcanzaría 196 mil, ampliando la brecha a casi 30 veces con los obreritos.

La metáfora que Nietzsche jamás pensó, un país entero discutiendo la moral de un can; mientras la realidad económica es muchísimo más espantosa, un animal maltratado que un día se defendió es noticia nacional mientras el país se hunde perdiendo empleos, la moneda y el derecho de las personas a comer, al final, más allá del bien y del mal, la pregunta no es si Zeus mató a ese hombre, la pregunta es quién está matando la bolsa de los 11 millones de hondureños que si acaso alcanzaron a leer la noticia del perro antes de que se les acabara el saldo del celular.

Gráfica del presidente Nasry Asfura y la presidenta del Cohep Anabel Gallardo en el «stand» de ZEDE Próspera en promoción del turismo.

Exactamente en once días –o siete, para algunos–, arranca oficialmente la semana Morazánica 2026, planes de incentivo al turismo no hemos visto. Funcionarios y “empresarios” llevan todo el año en eventos y lobbies de las ZEDE tratando el tema y así, poco a poco, han ignorado a conveniencia los delitos contra la patria, la soberanía y el territorio; sí, desde aquí ya hemos criticado antes que el segundo “feriadón” está mal organizado porque se otorga en temporada de huracanes pero es que no se ve interés en promover el consumo nacional, El Salvador aguarda por nuestros turistas en un plan diseñado a 15 años para llevar ciudadanos del mundo a su hermoso casco histórico, cuentan con plaza gigantesca en honor a Morazán y su enorme biblioteca –regalo de China, la economía que quieren negar–, hoy tiene un nuevo atractivo que será saturado en el feriado, sin dudar: el nuevo mausoleo de Morazán que eleva la leyenda a más públicos –incluido con nuevo reportaje en la BBC del Reino Unido–, y el centro de nuestra “capi”, apesta a aguas negras.

Empieza otra semana, el gordito secretario de TVC, volverá con su respiración de Darth Vader esta semana hacer el ridículo, intentando irrespetar a sus colegas economistas como Mossi, Araque o Pino y lo volverán a enviar a “Macro I”, el problema es que al final de la historia él se irá del país, luego de cobrar a dos manos –como lo hace siempre– y la crisis será nuestra; es tan penoso como un presidente rechazado en público, por su propio pueblo y apenado “en vivo” por otro presidente sin siquiera hablar. ¡Avanti!

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