El gerente de marca de EL LIBERTADOR, Jhonny Sevilla, ha participado en el foro “Ciencia para la sostenibilidad” esta tarde en Siguatepeque, Comayagua, explicando que en Honduras el periodismo alternativo con el enfoque de activismo ambiental enfrenta barreras por la opacidad institucional, el miedo de servidores públicos para hablar y la corrupción.
Sevilla compartió que, en el marco de la investigación que este periódico publicó en primicia y exclusiva, las instituciones responsables de los documentos, estudios y licencias, tardaron hasta un año en compartir su archivo, solicitado por el Sistema de Información Pública; y mientras, el alto impacto ambiental seguía cobrando factura, lejos del alcance de la prensa, sin retribuir nada a la sociedad.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La falta de acceso a la información pública, el temor de los servidores públicos en puestos técnicos a brindar declaraciones o información y la corrupción, figuran entre los principales obstáculos que enfrentan los medios de comunicación al investigar temas ambientales en Honduras, expuso el gerente de marca de EL LIBERTADOR, Jhonny Sevilla.
Sevilla participó esta tarde en el foro “Ciencia para la sostenibilidad”, desarrollado en el marco del IV Congreso de Investigación SINFOR 2026 que se celebra en Siguatepeque, Comayagua, en la zona central del país.
En su intervención, abordó que las dificultades para acceder a información técnica, responde directamente a negocios que involucran a élites políticas y económicas, y que en ocasiones los datos pueden tardar hasta un año en ser entregados aun cuando se procede desde el Sistema de Información Electrónico de Honduras (Sielho).
Y un ejemplo de ello, fue la investegicación sobre petroleo que este periódico publicó en primicia y exclusiva en 2022, y no fue hasta un año después cuando la Secretaría de Recursos Naturales (Serna) o MiAmbiente, envió toda la documentación de respaldo para darle seguimiento a la investigación.
“Cuando solicitamos la información, pasó un año para recibirla y, al comenzar a leer toda la documentación, nos dimos cuenta que eran aspectos técnicos”, apuntó.


Sevilla amplió que, tras la revisión del contenido y en búsqueda de una interpretación acertada se descubrió, por ejemplo, que los informes sustanciales sobre los resultados de las exploraciones se habían manejado entre el Instituto de Conservación Forestal (ICF), el Gobierno y la empresa involucrada (con la exploración de petroleo), sin que la prensa pudiera acceder a esos datos.
Sevilla mencionó que la corrupción también se encuentra respaldada por estructuras legales y que las investigaciones periodísticas requieren conocimientos especializados para identificar y explicar los mecanismos que permiten estos procesos.
En ese sentido, destacó la importancia de fortalecer la relación entre las universidades y los medios de comunicación, para que los estudios científicos y las investigaciones académicas, puedan trascender los espacios institucionales y llegar a la población.
“Una muy buena investigación que pueda tener la universidad expuesta en medios de comunicación y que llegue a una comunidad puede tener un impacto brutal. Eso hace más a que solo esté almacenada en un lugar donde solo podría estar al alcance de los estudiantes”, agregó.
Por otro lado concluyó que es necesario recuperar los espacios de colaboración entre periodistas y especialistas, mediante encuentros en los que los expertos puedan explicar conceptos técnicos y facilitar la comprensión de asuntos ambientales.

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