ROPA USADA NO TRANSMITE VIRUS, ACLARA CIENTÍFICA HONDUREÑA

Según la doctora y diputada nacionalista, Johana Bermúdez, el Congreso Nacional estaría solicitando la aprobación de una nueva licencia a las tiendas de ropa usada por riesgo de enfermedades virales; sin embargo, la voz autorizada de la investigadora hondureña, Mary Vallecillo, aclaró que no existe ningún riesgo de contagio con insumos que pasan semanas enteras en contenedores.

“Usualmente, la ropa requiere de un transporte prolongado, en un viaje en contenedores que dura semanas, lo que imposibilita que un virus conserve capacidad de entrar en células, replicarse y causar enfermedad”, desglosó la especialista de Harvard Medical School.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. La destacada científica hondureña y especialista en inmunología, Mary Lorena Vallecillo, recriminó a la Comisión de Salud del Congreso Nacional (CN), que “educar con evidencia y responsabilidad es proteger la salud pública sostenible, sin generar miedo”.

Y, es que, en las últimas horas esta Comisión, de la que es parte la controversial doctora, Johana Bermúdez, informó que el Legislativo estaría aprobando que la Secretaría de Salud (Sesal) exija a las tiendas de ropa usada una licencia sanitaria “especializada”.

Diputada Johana Bermudéz.

Según Bermúdez, porque “a través de la ropa usada se pueden transmitir algunas enfermedades como, escabiosis, sarna, pediculosis, tiña, conjuntivitis e inclusive algunos microorganismos que también pueden afectar al ser humano en forma aguda o en forma crónica”.

La diputada nacionalista dijo que la licencia es importante que todo emprendedor de ropa usada tenga la licencia para garantizar el mejor servicio a los hondureños y que es responsabilidad de Sesal implementar mecanismos para asegurar que los productos que se estén comercializando cumplan con garantías de seguridad.

Sin embargo, la doctora Vallecillo aclaró –con especialidad en materia– que es importante resaltar que los virus no sobreviven fuera del organismo humano por tiempo indeterminado y que, en condiciones “favorables” su persistencia es de horas o pocos días, pero su capacidad infectiva disminuye.

Fardos de ropa usada importada hacía bodegas en Honduras.

“Usualmente, la ropa requiere de un transporte prolongado, en un viaje en contenedores que dura semanas, lo que imposibilita que un virus conserve capacidad de entrar en células, replicarse y causar enfermedad”, desglosó la investigadora del Departamento de Patología del Brigham and Women’s Hospital, en Harvard Medical School (Boston, Estados Unidos).

La experta recordó que para contraer sarna, conjuntivitis o piojos, se requiere contacto director “piel a piel” o con objetos contaminados recientemente y, por ello, las prendas de ropa usada, lavadas y manipuladas correctamente, “no representan un riesgo sanitario”.

Deja un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido