El titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada, detalló a EL LIBERTADOR avances importantes en la estatal, entre ellos, el ahorro de aproximadamente 2,200 millones de lempiras derivado de la reducción en el costo de compra energética.
Asimismo, destacó la llegada de 130,000 metros cúbicos de gas natural licuado (GNL), que permitirá una generación eléctrica más sostenible, así como la sólida defensa jurídica frente a las demandas interpuestas contra la ENEE.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La transformación del sistema energético hondureño avanza en una ruta inédita hacia la diversificación, la transparencia y la sostenibilidad, así lo ha declarado el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada.
El funcionario destacó que el país ha comenzado a dejar atrás el modelo concentrado y dependiente de combustibles fósiles que predominó durante la última década, para abrir paso a un esquema más democrático y estable, sustentado en la reforma energética impulsada por el Gobierno que dirige la presidenta Xiomara Castro.
Tejada señaló que el proceso de cambio “ha permitido estabilizar el sector”, destacando la incorporación del gas natural como fuente de generación con la llegada del buque «Knutsen Bilbao» cargado con aproximadamente 130,000 metros cúbicos de Gas Natural Licuado (GNL), siendo así la primera vez que Honduras hará uso de este combustible para generación eléctrica.
“Ese es un hito histórico porque en Honduras no existía la generación con gas natural. La matriz térmica estaba dominada por búnker y diésel y ahora el gas natural ofrece precios más bajos en el monómico y además es menos contaminante”, subrayó en entrevista para EL LIBERTADOR.
Y explicó que, según organismos como la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el gas natural es considerado un vehículo de transición hacia una economía verde, al reducir emisiones y fomentar el desarrollo de energías limpias.
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Además, sostuvo que el nuevo enfoque de la ENEE busca “democratizar el sector energético”, rompiendo con el esquema cerrado de las últimas administraciones, cuando —entre 2014 y 2021— el sistema fue marcado por el monopolio de empresas y abogados ligados al poder político, que controlaban contratos y procesos de licitación.
“Lo que estamos haciendo es democratizando el sector. La llegada del gas natural ayuda también a combatir los monopolios que hay en búnker y otros combustibles, y le permite a la matriz de generación hondureña tener mejores alternativas”, afirmó el titular de la ENEE.
Para el funcionario, una clave para sostener estas políticas en el tiempo es la licitación de 1,500 megavatios que pretenden ampliar la participación comunitaria y empresarial bajo reglas transparentes.
Asimismo, agregó que otro paso fundamental para la sostenibilidad del sector es la integración de las comunidades donde se desarrollan los proyectos, como en las zonas donde se construirá la represa El Tablón.
En ese sentido, subrayó la importancia de “realizar procesos competitivos y transparentes, algo que lamentablemente no se ha acostumbrado en el país, porque ciertos grupos pretendían controlar cada megavatio que ingresaba al sistema nacional”.
Defensa sólida, clave en sostenibilidad
Para el titular de la estatal, estos cambios también son fruto del trabajo conjunto con entes como la Procuraduría General de la República (PGR), con quien la ENEE ha logrado revertir la tendencia histórica de pérdidas judiciales del Estado frente a empresas generadoras privadas.
Recordó que, en el pasado reciente, las demandas contra la empresa pública eran una práctica común que drenaba recursos del Estado.
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Como ejemplo, la PGR y la ENEE informaron de un arreglo con las empresas Norfund y Scatet, quienes retiraron sus demandas contra el Estado que habían interpuesto ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por 400 millones de dólares (unos 10,500 millones de lempiras).
El acuerdo con las empresas internacionales se concretó mediante la aprobación de las adendas, es decir, la renegociación de los contratos energéticos entre el Estado y los proveedores.
Este proceso ha generado resultados positivos, como la reducción del precio de compra de energía de 17 a 11 centavos de dólar por kilovatio, lo que representa un ahorro superior a 2,200 millones de lempiras.
Tejada resaltó que el diálogo ha sido la clave: “Queda claro que con grupos que se sientan con nosotros, que entienden la posición del ENEE, podemos llegar a acuerdos importantes y que la relación contractual va a seguir de forma armoniosa. Eso no es ningún problema. Nosotros no tenemos problemas con el sector privado”.
En el plano técnico, el gerente informó que gracias a la política energética actual, el país ha alcanzado excedentes de generación, lo que permite modernizar centrales hidroeléctricas como Cañaveral y Río Lindo, sacando temporalmente de operación 110 megavatios para su renovación sin afectar el suministro nacional, algo que en el pasado era impensable.
Y enfatizó que estos logros son parte de la consolidación de la reforma energética y de un modelo estatal que busca equilibrar la rentabilidad con el interés público.
“Podemos demostrar que la ENEE puede ser eficiente, que puede negociar con el sector privado y defender los recursos del pueblo hondureño”, expresó. Y concluyó: “Construyamos un sistema energético sostenible, transparente y al servicio de todos los hondureños; esa es la verdadera democratización de la energía”.

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