La ceremonia ancestral que conmemoró en Copán Ruinas los 1,600 años de la llegada de K’inich Yax K’uk’ Mo’ desató una polémica religiosa luego de que el pastor evangélico Roy Santos calificara la participación del presidente Nasry Asfura como la manifestación de una “fuerza espiritual maligna”, reavivando el debate sobre la intolerancia hacia las cosmovisiones y el patrimonio de los pueblos originarios de Honduras.
Según el predicador: “Este tipo de prácticas, están siendo promovidas por una cosmovisión panteista progresista del nuevo orden mundial, y que sutilmente están introduciendo en las universidades”
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El “pastor” evangélico Roy Santos cuestionó públicamente la presencia del presidente Nasry Asfura en Copán Ruinas, donde se inauguró una jornada cultural en conmemoración de los 1,600 años de la llegada de K’inich Yax K’uk’ Mo’, fundador de la dinastía maya.
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Para el eclesiástico, dicho evento representó la manifestación de una fuerza espiritual maligna: “El presidente Asfura participó en un ritual en Copán Ruinas. No me sorprendió, pues sabía que, en cualquier momento, la fuerza espiritual maligna que el gobierno anterior ancló en la Casa Presidencial buscaría infiltrarse en este nuevo gobierno”.
En sus declaraciones, Santos aseguró que la participación del gobernante se alinea con la dimensión espiritual del mandato de la expresidenta Xiomara Castro, catalogando estas ceremonias como ajenas al marco bíblico.


A juicio de Santos, las autoridades incurren en un error al respaldar manifestaciones culturales que, desde su interpretación religiosa, encubrirían prácticas de adoración a los muertos y responderían a una cosmovisión panteísta promovida de manera “sutil” en espacios universitarios.
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“Hago un llamado al presidente Asfura: que examine con seriedad las implicaciones espirituales de participar en rituales que no corresponden a la fe bíblica que ha declarado profesar. Honduras necesita un gobierno que reconozca a Dios, que busque Su dirección y que no mezcle la fe cristiana con prácticas religiosas ajenas a las Sagradas Escrituras”, señaló.


FE, CULTURA Y PATRIMONIO
En la tradición lenca —pueblo originario con más de 3,000 años de presencia en el territorio nacional—, este símbolo representa autoridad, servicio comunitario y compromiso de inclusión.
Pese a la riqueza cultural de los pueblos mayas y lencas, las instituciones religiosas han invisibilizado o segregado históricamente a las etnias locales producto de un eurocentrismo arraigado.
Mientras Santos cuestiona la ceremonia, la presencia institucional en Copán Ruinas buscó reactivar el valor del municipio como pilar turístico e histórico del país.
Estudios sociohistóricos, como los expuestos por la cadena DW Español, recuerdan que la penetración masiva del movimiento pentecostal en la región comenzó en la década de 1970, cuando sectores conservadores promovieron estas corrientes religiosas para contrarrestar la teología de la liberación, influyendo en la configuración ideológica que profesan hoy diversos líderes eclesiásticos en Honduras.
EL PRESIDENTE NASRY ASFURA ENTRÓ EN UN SINCRETISMO RELIGIOSO Y, CON ELLO, VINCULA SU GOBIERNO A UNA FUERZA ESPIRITUAL QUE NO ESTÁ DENTRO DEL MARCO BÍBLICO NI DE LA ENSEÑANZA QUE DIOS ESTABLECE EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS.
Hace unas horas, un hermano en la fe me compartió el video… pic.twitter.com/UJ6FEFs7yR
— Roy Santos (Oficial) (@RoySantosC) September 8, 2026

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