POLÍTICA DEVALUACIÓN DEL BANCO CENTRAL DESTRUYE ECONOMÍA DE FAMILIAS: ANALISTA

La política de devaluación para acumular reservas internacionales en el Banco Central de Honduras (BCH), es el resultado de una mala dirección que pone en vulnerabilidad los ingresos de millones de familias que cada vez pagan más caros los productos de consumo, bienes y servicios, observó el analista económico, Wilfredo Girón.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. El Banco Central de Honduras (BCH), es la institución encargada por ley para ejecutar la política monetaria, cambiaria y crediticia del país y, en la actualidad, según el economista Wilfredo Girón, es quien está impulsando la devaluación del lempira frente al dólar para seguir acumulando reservas internacionales “sin mucha utilidad”.

Esta semana, el presidente del BCH, Roberto Lagos, afirmó que el deslizamiento en la tasa de cambio que ya proyecta un valor de 27 lempiras por dólar (aunque el monto vigente al 31 de agosto es de 26.8 lempiras), no representa un riesgo para la economía nacional.

“Nuestra trayectoria de deslizamiento es mucho más lenta, calma, va de 26 a 27, es apenas un centavo, eso no debería provocar ningún impacto. Contamos con reservas suficientes”, dijo el funcionario.

Previamente, Lagos habría señalado que la devaluación de la moneda dependía de la oferta y demanda: “Tenemos que aprender a convivir con eso. En la medida que atraigamos mayor oferta de dólares y mayores inversiones al país, vamos a quitar presión sobre el tipo de cambio”.

Las reservas internacionales del BCH se aproximan a los 12,000 millones de dólares que, según el economista, son más que suficientes para ejecutar una estrategia de estabilidad económica.

No obstante, en Honduras la devaluación de la moneda no es solo un efecto de oferta y demanda, conlleva un análisis más profundo al que no entró Lagos, quien presume un doctorado en Economía de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), es en sí un sistema económico de larga data.

A los tres meses de asumir el mando del país, el Gobierno de Rafael Leonardo Callejas (1990-1994), aprobó la Ley de Ordenamiento Estructural de la Economía, con efectos inmediatos hacia la devaluación de la moneda, desgravación –reducción o exoneración de impuestos–, alza de impuestos a nacionales y liberación de las tasas de interés bancario.

Lo anterior derivó en la reducción de impuestos de importación, eliminación del proteccionismo local y la apertura ante la competencia internacional, además de aumento en precios del combustible, transporte y tarifas de servicios públicos, entre otros.

La propuesta planteaba que Honduras se convirtiera en un foco para la Inversión Extranjera Directa (IED), pero nunca logró los efectos esperados, 35 años después, al corte de junio 2025, han ingresado al país un total de 12,675.5 millones de dólares (unos 329,563 millones de lempiras al tipo de cambio de corte de ese mes), y si bien la cifra es alentadora, no logró el impulso de desarrollo esperado. La mayoría de ese capital, fue reinversión nunca ingreso nuevo

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Al respecto, el economista Girón apuntó que en este 2026, las remesas familiares han inyectado a las reservas internacionales del BCH que, al corte del 27 de agosto, ascienden a 11,526.7 millones de dólares (311,220.9 millones de lempiras al tipo de cambio actual), lo cual considera es suficiente como colchón financiero.

Según el analista Girón, la política que ejecuta el BCH está teniendo un efecto en la inflación que es el alza de precios de bienes y servicios.

Y, en ese sentido, advierte que la devaluación en este momento, “es más una decisión del BCH, porque bien puede estabilizar el tipo de cambio, pero no lo hace porque es su política el seguir acumulando reservas sin mucha utilidad para el pueblo hondureño. Lo lógico sería que las reservas internacionales se traduzcan en bienestar para la población, pero eso no está pasando”.

El economista recordó que la devaluación de la moneda es uno de los factores que influyen en la inflación que significa un aumento general y continuo de los precios de los bienes y servicios en un tiempo determinado.

Apuntó que en términos simples los mismos productos le resultan más caros a las familias y eso reduce la capacidad de compra de insumos, sobre todo, de la Canasta Básica, lo que se traduce a un deterioro del nivel de vida: “Más problemas económicos, cada día el pueblo hondureño se empobrece más”.

“Sí es política, prácticamente, del Banco Central empobrecer a los hondureños con la devaluación, porque bien se puede mantener el tipo de cambio, porque tenemos suficientes reservas”, resaltó.

Girón es del criterio que la gestión actual del BCH es “ecageradamente mala” por esa política acumulativa que se justifica en una “supuesta estabilidad” pero no se cumple porque el esquema de incertidumbre financiera internacional que tiene impacto en el ámbito nacional.

El analista económico plantea que en este 2026 se ha experimentado un buen ingreso de las remesas familiares que podría estar vinculado al conflicto con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), ante el riesgo de cancelación.

Concluye que las familias dejaron de fijarse en el sistema de EE.UU. “y empezaron a enviar el dólar a Honduras, comprando propiedades y tratando de establecerse. Se incrementaron significativamente las reservas (internacionales) en poco tiempo”.

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