El modelo de inversiones y exportaciones hace mucho fracasó en el país, fue instalado en 1990 en el contexto de la moda neoliberal creada como receta obligatoria para comprar y vender en el mercado internacional, sobre todo, en regiones que cumplen sin excusas cualquier fórmula de Estados Unidos.
Cuando entró en vigor la “Ley de Ordenamiento Estructural de la Economía”, la producción hondureña con privilegios fiscales quedó inmersa en un sistema que al presente nunca potenció la riqueza nacional, se centró en la maquila textil percibida hace tres décadas como punto de partida de la era industrial, décadas después se estancó y otros rubros jamás reaccionaron.
Este análisis de EL LIBERTADOR, demuestra que el modelo de exportaciones e importaciones vigente desde hace 35 años en el país no desarrolló la economía y ha empobrecido la población; el sector maquila desde el año 2000 representa casi 60 por ciento de la inversión privada bajo un modelo de Zona Libre (Zoli) libre del pago de impuestos Sobre Renta y Venta, ganancias de capital y de aranceles en importaciones y exportaciones.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Los problemas económicos de Honduras son tan antiguos como la Patria misma, nunca en la historia el país ha logrado un sistema que reparta la riqueza con miras al desarrollo de la población y, constantemente, la inversión extranjera ha sido un elemento que condiciona la vida de millones.- Esta idea ha sido bien argumentada por el analista político estadounidense Erick Weaver, quien en 1985 presentó una exposición histórica de la realidad hondureña, afirmando que desde 1821 ya la economía nacional “iba en declive”. Y, es que, la minería que era la principal actividad económica estaba “prácticamente agotada” por la barrera tecnológica y la caída en la demanda del añil que era el primer producto de exportación del país. La región pasó a reversión hacia la agricultura de “subsistencia” que dejaba poco excedente y muy pocas divisas, y no ayudó que, desde comienzos del siglo XIX, los británicos inundaron la economía con bienes manufacturados, apoderándose de los puertos del norte de Honduras.
“CICLO ETERNO”
Según describe Weaver, la autoridad local quedó al margen de los raquíticos ingresos de los impuestos aduaneros y, sin eso, no hubo proyectos de modernidad, por ejemplo, para beneficiarse de la introducción del café a la región alrededor de 1830. En la exposición el analista retrata cómo los feudos de terratenientes locales y sus ejércitos privados llevaron al país a fragmentación política que garantizó la no acumulación de capital, creando la necesidad de buscar inversores de estadounidenses o británicos para proyectos de desarrollo local.- Es en este escenario –plantea Weaver– que se da el primer caso de inversión extranjera: el fallido ferrocarril que en 1853 fue concesionado a “hombres de negocio” norteamericanos –historia ya contada–.- El antecedente histórico, los conflictos económicos y el esquema de corrupción son un círculo vicioso, pues la Honduras actual sigue afrontando enormes retos en todos los aspectos de la sociedad.


FUENTE DE CRISIS
Hacia la década de 1980, Honduras –y toda la región– muy influenciada por agentes externos en el marco de la “Guerra Fría” no solo cedieron a regímenes autoritarios con “retoque” democrático como ocurrió en el “regreso a la democracia” de 1982-1986 con Roberto Suazo Córdova, jefe de Estado que cedió a la estrategia neoliberal –en una primera fase– para abrir la economía a mercados internacionales, intervenir la economía y apostarle a una estabilidad macroeconómica, en teoría la prosperidad, pero la realidad distó, sobre todo hacia 1990. A los tres meses de asumir el mando del país, el Gobierno de Rafael Leonardo Callejas aprobó la Ley de Ordenamiento Estructural de la Economía, con efectos inmediatos hacia la devaluación de la moneda, desgravación –reducción o exoneración de impuestos–, alza de impuestos y liberación de las tasas de interés bancario, derivando en la reducción de impuestos de importación, eliminación del proteccionismo local y la apertura ante la competencia internacional, además de aumento en precios del combustible, transporte y tarifas de servicios públicos, entre otros.
EQUIVALENCIA
Entre 1990 y 2025, el Banco Central de Honduras (BCH), ha reportado que por conceptos de Inversión Extranjera Directa (IED), han ingresado al país un total de 12,675.5 millones de dólares (unos 329,563 millones de lempiras al tipo de cambio actual), y si bien la cifra es alentadora, no logró el impulso de desarrollo esperado. En función de desarrollo la IED nunca influyó en la reducción de la pobreza –por ejemplo–, el índice más bajo obtenido fue en 1998 cuando cerró en 42.8 por ciento, pero el trágico huracán Mitch trajo consigo efectos devastadores en el futuro, nunca más el país llegó a ese índice.- Según el análisis de EL LIBERTADOR, la IED se enfocó principalmente en la industria manufacturera, por ejemplo, entre el año 2000 y el 2024, cerca del 60 por ciento del capital extranjero fue para maquilas y, aunque esta actividad es la que mayor aporta al Producto Interno Bruto (PIB) o producción nacional total, la posición de la economía de las familias nunca fue favorable.


ZONAS LIBRES
El sector maquila fue uno de los que se potenció en el “ordenamiento” de 1990 que también trajo consigo el desmantelamiento del proceso de Reforma Agraria y la marginación del sector agrícola que, de hecho, solo percibe un tres por ciento de la IED. Pero este sector ha recibido trato especial desde hace 50 años, pues operan bajo el esquema de Zonas Libres (Zoli), cuando fue aprobado el Decreto No. 356-1976 que creo esos regímenes especiales y que desde entonces ha tenido múltiples cambios y reformas para perdonar Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto Sobre Venta (ISV), exoneración de impuestos sobre ganancias de capital y, entre otros, cargos por exportación e importación.- Pero la dependencia a este sector no ha sido un buen síntoma porque depende de la demanda, sobre todo de Estados Unidos, lo que provocó que en los últimos tres años, cerca de 30 maquilas textiles cerraran operaciones en Honduras.
BANCA NO RENTABLE
Aunque para la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana Castillo, el tema de maquilas abre una interrogante inquietante: “¿Qué pasa entonces con otros sectores donde ha entrado IED? Hablemos de las telecomunicaciones y del sector financiero, si bien, la banca tiene participación fuerte dentro de la actividad económica, no presenta la generación masiva de empleo como la maquila”.- Ayuda al país porque cada vez hay más bancos y compañías de seguros, pero ese sector no genera más de 25 mil puestos de trabajo al año.- Aunque la economista recalca que este sector es clave para el movimiento de préstamos de inversión, en la generación de empleo no tiene resultados destacados, siendo superado incluso por el sector turismo que es otro muy “protagonista” como destino de la IED, aunque éste genera empleos “de muy mala calidad”.


EVOLUCIÓN, CLAVE
No obstante, “no todo lo que brilla es oro”, pues la economista indica que el sector de manufactura se ha enfocado en la industria textil y ha dado resultados también influenciados por algunos beneficios fiscales. Pero también, se ha quedado estancado en lo textil cuando otros países de la región ya han entrado a otros rubros como la maquila electrónica y que, para entrar a competir, antes el país debe mejorar su calidad educativa, pues comúnmente los empleados de la maquila solo cuentan con estudios secundarios.- En ese sentido, el titular del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Sergio Zepeda, coincide que el tema educativo para quedarse en el área textil es considerable para ver el efecto de las maquilas en la producción nacional total. “No se ha podido visualizar precisamente el tema de un desarrollo pleno, debido al tipo de inversiones que tenemos, la mayoría se ha quedado en el ámbito de producción textil”.
AÑOS EN CRISIS
En análisis de informes del BCH, EL LIBERTADOR, encontró que en los años con períodos de crisis (política, social o ambiental), el flujo de IED cayó considerablemente. Desde 1990 no hubo un crecimiento muy marcado del capital extranjero hasta 1999 cuando empezó a crecer exponencialmente, con una transición muy marcada de 2006 a 2007 y 2008, interrumpida en 2009 por el golpe de Estado –más del 50 por ciento de fuga–. En términos de estabilidad, la IED muestra un “buen flujo” de 2011 a 2017, incluso de 2018 a 2019 –antes de la pandemia–, primeros dos años del segundo mandato de Juan Hernández, los inversionistas se desconectaron: en casi 52 puntos se redujo el dinero de extranjeros en Honduras.- En 2022, la IED fue recuperando estabilidad, aunque en 2024 presentó una leve caída, acompañada del avance en la conspiración de la oposición al Gobierno de Xiomara Castro, generando una imagen de “crisis” por sus aliados extranjeros.


FUERZA PÚBLICA
Pero el indicador de IED no es del todo favorable para la realidad económica, según la Memoria Anual del BCH, en 2024 el país captó 993.9 millones de dólares de capital extranjero; sin embargo, un total de 965.9 millones (97 por ciento) son utilidades reinvertidas, es decir, no hay capital nuevo.- Para el analista económico, es evidente que en los períodos de incertidumbre política, cambio climático o problemas estructurales, los flujos de IED decaen, principalmente por aspectos que se vinculan a los agentes económicos y sus expectativas. La explicación es simple, cuando impera el caos, los inversores toman cautela y buscan destinos seguros.- En contrapeso, Zepeda observa que la inversión pública de los últimos dos años, juega como una herramienta clave para la atracción de IED, porque sobre todo en el tema de carreteras, se alienta que los centros de producción puedan reducir sus costos operativos, “hay interconexiones en los diferentes puntos de producción”.

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