El Reglamento Técnico Hondureño para Cemento Hidráulico no causará un aumento de precios, afirmó el Gobierno de Nasry Asfura que, el pasado sábado, firmó un “pacto” con la industria cementera para congelar las tarifas por un período inicial de seis meses.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El pasado sábado el presidente, Nasry Asfura, dialogó con los principales representantes de la industria cementera del país, logrando la suscripción de un “acta de compromiso” donde las empresas Cementos del Norte S.A. (Cenosa), Argos y Duracem, acordaron congelar el precio del cemento por un período inicial de seis meses.
El acuerdo fue impulsado por Asfura y coordinado a través de la Secretaría de Desarrollo Económico que dirige Eddy Ordoñez, como respuesta a la incertidumbre generada por el “Acuerdo Ministerial 027-2026” publicado a inicios de mayo y que advertía un aumento de hasta 300 lempiras en el precio de la bolsa de cemento para los próximos meses.
Sin embargo, tras la reunión con empresarios se fijó un objetivo de estabilidad al mercado, protección al consumidor hondureño y garantías en el abastecimiento nacional.
En un comunicado de prensa, el Gobierno aclaró que, “el Reglamento Técnico Hondureño para Cemento Hidráulico está alineado con estándares internacionales ASTM (American Society for Testing and Materials), y que dicho reglamento no prohíbe importaciones, no cierra el mercado y no limita la libre competencia”.


En ese sentido, recalcó que toda empresa podrá continuar importando cemento conforme a la legislación vigente, siempre que cumpla los requisitos técnicos establecidos y que la normativa aplica de manera general para productores nacionales e importadores, sin distinción de origen, e incorpora disposiciones sobre control de calidad, trazabilidad, etiquetado técnico, registro y verificación del producto.
Por otro lado, el Ejecutivo desmintió “categóricamente” que el reglamento provoque aumentos a los precios o un desabastecimiento, ya que éste solo establece controles técnicos y no de precios.
“El país cuenta con capacidad de producción, inventarios y redes de distribución suficientes para atender la demanda nacional, y el reglamento contempla períodos de adaptación que garantizan la continuidad normal de las actividades comerciales”, agregó el Gobierno.
El documento recalcó que “Honduras no está cerrando su mercado”, sino fortaleciendo sus estándares técnicos y modernizando sus mecanismos de control, en beneficio de la seguridad en las construcciones y la protección del consumidor.
“El Gobierno de la República reafirma su compromiso con la estabilidad económica, la generación de empleo y el fortalecimiento de la producción nacional bajo reglas claras y transparentes. El diálogo continuará abierto con todos los sectores, siempre en función del interés público y del desarrollo responsable del país”, sentenció el informe oficial.

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