LA TREGUA AL BORDE DEL COLAPSO: EE.UU. E IRÁN VUELVEN A ACERCARSE A LA GUERRA

La tregua entre EE.UU. e Irán se encuentra cada vez más cerca del colapso. Mientras crece la frustración de Donald Trump y ambas partes vuelven a intercambiar amenazas y ataques, el riesgo de una reanudación de la guerra sigue siendo peligrosamente alto.

Agencias / EL LIBERTADOR

Estados Unidos e Irán siguen a un paso de una nueva guerra, y la frágil tregua se asemeja cada vez más a una breve pausa antes de la próxima explosión.

A pesar de las declaraciones públicas sobre el deseo de evitar una escalada, Washington y Teherán siguen avanzando por una trayectoria en la que cualquier nuevo enfrentamiento podría volver a sumir a la región en un conflicto a gran escala.

La tregua está al borde del colapso

El lunes, Donald Trump reconoció de hecho el estado catastrófico de las negociaciones con Irán. El presidente estadounidense declaró que el alto el fuego se encuentra en «soporte vital masivo», y calificó la última propuesta de Teherán como «un pedazo de basura» que «ni siquiera terminó de leer».

Por su parte, la CNN informó el martes, citando fuentes, que Trump se siente «cada vez más frustrado» con la forma en que Irán está manejando las negociaciones, mientras que varios funcionarios estadounidenses se preguntan si Teherán está dispuesto a participar.

Según la publicación, Trump está «considerando ahora más seriamente la reanudación de operaciones de combate a gran escala», y algunos funcionarios del Pentágono comparten esta postura, ya que creen que los ataques continuos podrían ablandar la posición de Irán.

La decepción del presidente estadounidense se produce después de que ambas partes abrieran fuego la semana pasada en el estrecho de Ormuz, aunque el propio Trump aseguró que, a pesar de ello, la tregua «sigue en vigor».

Las partes quieren un respiro

En una conversación con RT, Maxim Gabrielian, analista del Instituto de Economía y Estrategia Militar Mundial de la Escuela Superior de Economía de Moscú, destacó que ambas partes están ahora interesadas en mantener la tregua. 

En Estados Unidos comienza la campaña electoral para el Congreso y las acciones bélicas en Irán corren el riesgo de socavar las posiciones de los republicanos, que ya de por sí podrían perder la Cámara de Representantes.

«Trump claramente no quiere ahora que la situación se agrave antes de su reunión con Xi Jinping, lo cual también es muy importante. Porque es evidente que el primer ataque contra Irán a finales de febrero estuvo, en parte, relacionado con contener a China», agregó.

«Trump quería llegar a Pekín en una posición más fuerte, pero esa estrategia no funcionó»

«Ahora Trump necesita mantener sus posiciones de alguna manera en la reunión con el líder chino. Y la reanudación de las hostilidades en Irán claramente no servirá para ese propósito», subrayó el experto.

En cuanto a Irán, Gabrielian estima que Teherán está satisfecho con el ‘statu quo’, en el que Washington se ve obligado a negociar no solo sobre el programa nuclear iraní, sino también sobre el estatus del estrecho de Ormuz.

La guerra no ha desaparecido

Sin embargo, a pesar del deseo de tomarse un respiro, la amenaza de una nueva guerra sigue siendo extremadamente alta.

Gabrielian señala a Israel como uno de los principales factores de inestabilidad, ya que Tel Aviv no participa formalmente en las negociaciones. «Israel es una parte al margen de toda esta historia. Y es evidente que la situación actual no le conviene», apunta el experto, que suma el conflicto en curso en el Líbano como una fuente adicional de tensión.

Sin embargo, el principal riesgo radica en que las partes aún no están dispuestas a hacer concesiones para llegar a un acuerdo, advierte. «A Trump, evidentemente, no le apetece cerrar un acuerdo que se vea igual, si no peor, que el acuerdo nuclear de Barack Obama. Porque a Trump se le acusará de inmediato de haber firmado exactamente el mismo acuerdo, solo que además provocó un conflicto armado por su culpa. Y a Trump, evidentemente, eso no le conviene. Quiere lograr algún tipo de acuerdo más revolucionario que le permita ser considerado una figura histórica», valora Gabrielian.

Por su parte, el analista militar Serguéi Poletáyev declaró a RT que cada una de las partes está interesada en derrotar al enemigo, pero que por el momento no ha encontrado la manera de hacerlo.

«Nadie está interesado en que se reanuden las hostilidades. Pero sí, tanto Irán como Estados Unidos e Israel están interesados en derrotar al enemigo. El problema es que en la ronda anterior ninguna de las partes logró infligir una derrota estratégica al otro. Y por eso ahora son totalmente incapaces de ponerse de acuerdo y resolver el asunto de manera pacífica», señaló el experto.

«Al mismo tiempo, nadie quiere seguir luchando, porque no está claro cómo derrotar al enemigo y asestarle una derrota estratégica. Ni Estados Unidos ni Irán han conseguido los medios para ello. Por eso esta guerra tiene un toque de absurdo. La lógica militar sugiere que esta situación no puede prolongarse indefinidamente, especialmente con el estrecho bloqueado, porque el tiempo corre. Y las hostilidades deben reanudarse, pero no pueden hacerlo hasta que a alguna de las partes se le ocurra cómo derrotar al enemigo y esté convencida de que lo logrará», concluyó. (RT). 

Deja un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido