El personal de salud sufre calamidades y luto, sin embargo, desde hace cuatro meses a la carencia de insumos de bioseguridad y desempleo por cierre de triajes, se acumula la falta de pago de salarios, por lo que han reprochado el derroche del Gobierno Hernández en viajes a Israel que, según el Fosdeh, gastó al menos 10 millones del Estado, mientras la población denuncia que muere de hambre, un millón de niños quedó fuera de clases y el desempleo va en alza.
Los llantos del Covid-19 son invisibles, los terrajes son solitarios, cuánta soledad hay en más de 14,000 fallecimientos sólo por el virus, pero la desesperación ante la muerte de un ser querido ha llegado a casi todos los hogares hondureños, y cuando entre la desgracia queda esa idea que el dinero pudo salvar una vida, se desata la impotencia y la rabia.
“… porque mi hermano ya no vendrá a mi casa, no le enseñaré las placas que iba hacerle, ya no quiero ese dinero que el Gobierno me debe ¿Para qué? Si ya mi hermano no volverá, murió por Covid esperando mi ayuda y yo quería ayudarlo, y ellos (Gobierno), llorando en un muro (en Israel)…”, así ha llorado inconsolable la doctora Jazmín Coto, una de las decenas que lucha contra el Covid en primera línea y, según denuncian, no tienen contrato de trabajo y hace cuatro meses no les pagan sus salarios.
Redacción Central/EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. “Se lamentan en un muro, ¿dónde está ese lamento?, porque en los hospitales no está, en los hospitales no hay ni medicamentos”, denunció la doctora Jazmín Coto del triaje de La Ceiba, indignada reprochó al Gobierno Hernández la costosa excursión por Jerusalén, Israel, mientras al personal en primera línea le adeudan cuatro meses de salario, por eso el de La Ceiba se mantiene en huelga ya cerca de una semana.
El incumplimiento del pago a los obreros de triajes y hospitales es semejante a un acertijo del Guasón, muchas palabras confusas que nadie entiende, pero siempre terminan en muerte y anarquía. Dice el alcalde La Ceiba, Jerry Francisco Sabio Amaya, que se requiere cinco millones de lempiras para cancelar los sueldos y que se están tramitando a través de la Secretaría de Salud, ésta entidad afirma que esa gestión la realiza la Secretaría de Finanzas, y el titular de ésta, Luis Mata, cuenta que esos fondos se canalizan a través de la municipalidad de La Ceiba, pero no llegan porque son absorbidos por las demandas que afronta la gestión del alcalde Sabio.
El caso de la galena es uno entre tantos, pues el personal de triajes de Choloma, La Ceiba y otros en todo el país, se declararon en calamidad doméstica hace casi un mes, pero ahora la situación se ha agravado, Jazmín con lágrimas en los ojos recordó el sufrimiento de su hermano, a quien prometió pagar sus análisis clínicos cuando enfermó de Covid-19.


Los empleados de varios rubros del país están viviendo momentos complicados debido a la apatía del Gobierno, denuncian los manifestantes del área sanitaria que tienen tres días de protesta y todavía no hay respuesta de las autoridades.
La falta de pago también le quitó la tranquilidad a la enfermera del triaje Simón Azcona de La Ceiba, Ritza Lino, quien contó preocupada que estuvo a punto de perder la casa con el banco donde tiene la tiene hipotecada; tenía como fecha letal para pagar 40,000 mil lempiras el pasado 30 de junio y si no, junto a sus hijos y esposo, debía desalojar la casa que ha venido pagando durante 14 años y se ha atrasado aún cuando trabaja en el triaje de La Ceiba con una plaza y salario de enfermera auxiliar aun siendo licenciada en enfermería.
Se salvó de perder su casa esta vez, gracias a la campaña solidaria para Ritza que impulsó el programa “Hoy Mismo” de Televicentro, fue así como el día 30 logró juntar los 40,000 lempiras y los pagó a la entidad bancaria. “Esa situación de trabajadores de triajes no es sostenible y esas campañas aunque muy humanas no resuelven los problemas estructurales de pobreza que cargan millones de hondureños por las malas políticas sociales del Gobierno Hernández”, subrayaron cientos de reacciones en redes sociales.
El Gobierne sigue con su indiferencia, pero personas dentro y fuera de Honduras, así como colegas de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (Anneah), decidieron ayudarla, recaudaron al menos 41 mil lempiras para que Ritza pudiera cancelar sus deudas, informó una fuente vinculada al gremio de enfermeras de Honduras.
“Yo decía, Dios quiera ese dinero esté para poder cancelar el pago de alquiler, hoy mi semblante ha cambiado, no había dormido ni comido bien, a veces me tocaba descansar desde donde vivo, pero eso no es lo mismo que perder tu casa”, Explicó Ritza sobre las penurias a las que ha estado expuesta.
Respecto a múltiples denuncias y fuertes críticas, el alcalde de la Ceiba, Jerry Sabio, destacó que se necesitan más de cinco millones de lempiras para pagar al personal sanitario.
En contraste, el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), estimó que el viaje a Israel de casi alrededor de 40 personas allegadas a Juan Hernández, le costó al hurtado bolsillo de los hondureños al menos 10 millones de lempiras, pero esa cifra podría triplicarse si la delegación estaba integrada por más personas.

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