En el norte de Honduras el agua ha comenzado a bajar y los afectados en el Valle de Sula y zonas aledañas han comenzado la extenuante labor de limpieza, llevan varios días removiendo escombros y varios ya están pidiendo restablecimiento de agua potable para sacar el lodillo del interior de las viviendas.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. De acuerdo a datos del Comité Permanente de Contingencias (Copeco), ya son 1.8 millones de hondureños que han sido afectados por el fenómeno climático “Eta”, ciclón que ahora amenaza a costa este de Estados Unidos. Además, Copeco ha reconocido que la cifra de muertos ascendió ya a 63, dato que hasta anoche era extraoficial.
Los daños, según analistas económicos oscilan entre los 70,000 y 120,000 millones de lempiras, a lo que se debe agregar el daño que ha causado la pandemia del Covid-19 en casi ocho meses.


A la fecha son pocos los que han podido regresar a su hogar para comenzar la agotadora jornada, afrontando el hecho de haberlo perdido todo y con la tranquilidad de que al menos las paredes aguantaron el embate de Eta.
Ante un panorama angustiante, sectores de La Lima, Puerto Cortés y Omoa, han pedido a las autoridades que restablezcan el servicio de agua potable para lavar las viviendas afectadas, ya que entre más tiempo pase más difícil será remover el fango.

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