El regreso del ex fiscal general Óscar Chinchilla a Honduras, reavivó cuestionamientos sobre la permanencia de figuras ligadas al exgobernante Juan Orlando Hernández dentro del actual Gobierno y, según el abogado Ramón Barrios, abarca una estrategia para preparar la llegada del líder nacionalista, indultado por narcotráfico.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El exfiscal general, Óscar Fernando Chinchilla, regresó al país a través de la aduana de Guasaule, en Choluteca, luego de que el gobierno de Nasry Asfura oficializara la salida de Honduras de la Corte Centroamericana de Justicia, medida justificada como parte de un proceso de “reordenamiento institucional” y ahorro de recursos públicos.
En entrevista con EL LIBERTADOR, el abogado Ramón Barrios aseguró que el retorno de Chinchilla se suma al regreso y reaparición de figuras vinculadas al expresidente Juan Orlando Hernández, entre ellos el exmagistrado del desaparecido Tribunal Supremo Electoral (TSE), David Matamoros Batson.
Barrios afirmó que, desde la toma de posesión de Asfura, varios personajes clave de la administración Hernández han asumido cargos y posiciones dentro del actual gobierno, lo que, a su criterio, evidencia la permanencia de cuotas de poder del exmandatario dentro del Partido Nacional y del aparato estatal.
“El regreso de Chinchilla es circunstancial porque, al cesar en sus funciones en la Corte Centroamericana de Justicia, retorna al país; pero no hay que olvidar que fue un cuadro importante de Juan Orlando Hernández y un fiscal que siempre lo protegió”, expresó Barrios.
Asimismo, sostuvo que el exfiscal nunca promovió requerimientos fiscales o investigaciones contra Hernández durante su administración y consideró que su retorno se suma a una estructura política que, según dijo, estaría preparando el eventual regreso del exgobernante con aspiraciones políticas y reeleccionistas.
“Esto ha evidenciado que Juan Orlando Hernández mantiene parte de la cuota de poder en la actual administración. Él mismo ha anunciado su regreso y estos personajes forman parte del círculo del que se rodearía nuevamente porque tiene aspiraciones reeleccionistas”, manifestó.
El abogado también señaló que el retorno de figuras cercanas a Hernández podría profundizar las disputas internas dentro del Partido Nacional de Honduras, particularmente por las aspiraciones presidenciales del titular del Congreso Nacional, Tomás Zambrano.
Según el togado, el actual fiscal general, Pablo Emilio Theodore, sería una pieza clave dentro de esas disputas políticas debido a los vínculos profesionales que habría mantenido con Chinchilla en el pasado.
“La amistad cercana que él [Chinchilla] tiene, al haber compartido cuestiones profesionales en un momento jurídico junto con el actual fiscal general del Estado, hace que sea un cuadro altamente comprometido con Tomás Zambrano y, para la entrada de Juan Hernández, le van a levantar las denuncias, juicios de privación de dominio en la Corte Suprema de Justicia y la oposición que hay al interior de su propio partido, principalmente con Zambrano”, expresó.
Además, consideró que Chinchilla podría convertirse en un testigo clave si se abrieran procesos judiciales relacionados con el expresidente Hernández, escenario que, a su criterio, favorecería a Zambrano. Recordó que, durante el juicio por narcotráfico contra el exmandatario en Estados Unidos, fiscales estadounidenses mencionaron en distintas ocasiones el nombre del exfiscal general.
“Debería proceder una investigación por parte del Ministerio Público, pero no han presentado ni siquiera informes sobre la comitiva que viajó al juicio de Hernández. No van a proceder porque hay intereses de por medio y podrían salir afectados varios de los que hoy ocupan cargos públicos”, concluyó Barrios.

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