FUERTES ALZAS EN COMBUSTIBLES GOLPEAN HONDUREÑOS Y EXPERTOS CRITICAN MODELO DE ASFURA

En poco más de un mes, los combustibles acumulan incrementos de hasta 23 lempiras, elevando costos en transporte, alimentos y producción. Aunque el gobierno ha mantenido los subsidios aplicados en la gestión de Xiomara Castro, el presidente Nasry Asfura manifestó que estos podrían ser replanteados.

Para el economista Wilfredo Girón, la intención de revisar o reducir subsidios responde a un modelo que limita la intervención estatal y que, de aplicarse, profundizaría el impacto del alza de los combustibles en los sectores más vulnerables.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. Los primeros meses del gobierno de Nasry Asfura se han caracterizado por el encarecimiento del costo de vida, con incrementos en la canasta básica, productos como el cemento y los combustibles, estos últimos atribuidos por el oficialismo a la guerra que se desarrolla en Oriente Medio.

Sin embargo, las críticas a las políticas económicas del actual gobierno son cada vez más crecientes. Al respecto, EL LIBERTADOR entrevistó al reconocido economista Wilfredo Girón, quien se ha sumado a estos cuestionamientos, criticando el enfoque de Asfura en reducir la administración del Estado y perpetuar aún más el modelo neoliberal.

“Según ellos, el Estado es el problema y no la solución; sostienen que cuando interviene genera los problemas económicos y sociales. Entonces, lo mejor es dejar que el Estado tienda a desaparecer para que el libre mercado resuelva los problemas de la economía”, destacó.

Una de las críticas se ha centrado en la pretensión de eliminar los subsidios que la gestión anterior, encabezada por la presidenta Xiomara Castro (2022-2026), implementó como medida para proteger la economía de la población hondureña. A criterio del economista Wilfredo Girón, esta política no se alinea con la ideología que busca imponer el actual gobierno nacionalista.

“El Estado mínimo no subsidia y, por lo tanto, se dan incrementos en la energía, en la gasolina; eso va a ser así. Más bien, si subsidia está en contra de sus principios neoliberales”, indicó. Al respecto, el presidente Asfura explicó que en una semana se pagaron 33 millones de lempiras en subsidio al combustible, cifra que, ante las alzas, podría ascender a más de 40 millones, por lo que aseguró que deberán replantearse la política.

Y, es que, desde la llegada del nacionalista a la Casa Presidencial, los combustibles enfrentan un alza sostenida. Según datos de la Secretaría de Energía, entre el 2 de febrero y el 16 de marzo de 2026 los precios registraron aumentos constantes: el kerosene subió L 23.38, el diésel L 14.47, la gasolina superior L 12.92 y la regular L 10.34, presionando directamente el costo de vida.

La responsabilidad, desde el oficialismo, recae en la guerra que se desarrolla en Oriente Medio entre Estados Unidos e Israel contra Irán, siendo este último quien cerró el Estrecho de Ormuz por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial. Según Girón, esta afecta por la alta dependencia de Honduras a las trasnacionales estadounidenses lo que hace al país “más vulnerables en este conflicto”.

El economista también criticó la ausencia de medidas para mitigar el impacto económico, comparando la situación actual con la respuesta del gobierno de Xiomara Castro durante la crisis derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022. “El gobierno de la presidenta Castro trató de menguar estas crisis subsidiando al más pobre; es distinto a Asfura, a eso no le interesa”, señaló.

Cuestionó, además, las propuestas de algunos funcionarios que sugieren compartir vehículos o caminar como alternativas ante el alza de combustibles. “Es trasladar la carga al pueblo sin ofrecer soluciones reales. Es ‘arréglense como puedan’. El pueblo va a pagar con incrementos en combustibles, canasta básica y materiales como el cemento; la situación será generalizada”, indicó.

En esa misma línea, distintos sectores coinciden en que el impacto de los combustibles ya se traslada a toda la economía nacional, afectando directamente la producción y el consumo. Por su parte, el presidente de la Defensoría de los Consumidores (Defco), Adalid Irías, advirtió que el aumento en los carburantes está generando un efecto dominó en los productos de consumo diario.

Según explicó, cada incremento en los combustibles eleva entre un 2 y un 5 por ciento los costos operativos de los sectores productivos, trasladando la carga final a los consumidores. Este efecto se traduce en aumentos progresivos en alimentos, transporte y servicios, encareciendo la vida cotidiana de la población.

“El pueblo es el más golpeado y el sector agroalimentario el más expuesto; el aumento del kerosene encarece desde el arado hasta el transporte a los mercados. El gobierno debe focalizar subsidios para beneficiar a quienes más sufren”, expresó. Y, advirtió que el crudo podría subir hasta los 150 dólares, lo que calificó como “un escenario apocalíptico para nuestra economía”.

En ese sentido, subrayó que la situación internacional no muestra señales de ceder, por lo que Honduras no puede seguir reaccionando de forma pasiva. A su criterio, el país debe anticiparse mediante medidas concretas que amortigüen el impacto en los hogares.

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