CAMPAMENTO GARÍFUNA, DOS MESES EN RESISTENCIA; “ESTA LUCHA CONTINUA MÁS FUERTE QUE NUNCA”

Este sábado 10 de octubre el “Campamento por la Vida del Pueblo Garífuna” –también conocido como “Viva Bertha Cáceres”–, cumple dos meses desde haberse instalado y, en palabras de la coordinadora de Ofraneh, Miriam Miranda, han compartido la alegría de luchar por una causa justa.

Miranda denunció que, en pleno feriado Morazánico, la jueza de Tela, Yessy Escobar, remitió una vez más una causa penal a jurisdicción nacional, reproduciendo la criminalización hacia el pueblo garífuna, advirtiendo que “no vamos a someternos a un sistema de justicia corrupto, racista y clasista”.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. La coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), Miriam Miranda, recordó que este 10 de octubre, el pueblo garífuna ha cumplido oficialmente con dos meses desde instalarse en el “Campamento por la Vida del Pueblo Garifuna” o también conocido como “Campamento Viva Bertha Cáceres”, a inmediaciones del Poder Judicial en la capital.

El campamento fue instalado en el marco de exigencia de cumplimiento del Estado de Honduras sobre Triunfo de la Cruz (2015), Punta Piedra (2015), San Juan (2023) y Cayos Cochinos (2026); además, por la libertad de los defensores Deinor Osmany Mejía, Irbin López Cortés, Carlos Fernández Guzmán, Onil Hernández Zelaya y Sara Acosta Acosta, arrestados en el desalojo violento de San Juan, Tela.

Campamento Garífuna en Tegucigalpa, fotografía: EL LIBERTADOR.

Miranda, apuntó que el campamento se ha mantenido en pie con base fundamental en la práctica del “Aura buni Amürü nuni (yo para ti, tú para mi)”, donde han procurado el cuidado y la protección mutua, “el platicar, escuchar, contarnos nuestras dolencias, nuestras preocupaciones, pero sobre todo gozar y reírnos de todo, porque así debe ser la vida”.

Si bien es cierto que a lo largo de estos meses –prosigue– el campamento se ha convertido en un espacio para tejer acciones y sueños en conjunto entre diversas organizaciones y movimientos sociales, también es un espacio de encuentros, de solidaridad, de recibimiento, de visitas esporádicas, de asombro para muchos y muchas.

Este 10 de octubre, los garífunas cumplen dos meses de haberse instalado a inmediaciones del Poder Judicial.

Según explica, los garífunas han demostrado que “es posible convivir de esa manera comunitaria, del compartir tanto individual como colectivamente para la sostenibilidad diaria, ¡son muchas las organizaciones y personas que a título individual se han acercado para brindar su aporte en lo que pueden!, muchas gracias a todas, todos, todes”.

Sin embargo, Miranda reflexionó que ese espacio también ha servido para analizar el entorno, por ejemplo, el miedo instalado en los capitalinos: “Miedo a cuidarse y protegerse a sí misma, miedo a transgredir, miedo a lo colectivo, a lo comunitario, miedo al compartir, miedo a desacomodarse, miedo a desconectarse, miedo a dejar de correr tras algo inalcanzable, miedo a vaciar su mente, miedo a reírse a carcajadas, ¡miedo a solo vivir!”.

Miranda ha sido clara que su lucha sigue en pie y no se irán hasta que se cumpla con demandas.

En sus palabras, Miranda exaltó que los garífunas si se han atrevido a romper con lo que aterra al pueblo de la capital, dejando su comodidad y sus hogares, exponerse a la lluvia y los peligros de la ciudad, “nos atrevemos a respirar aire contaminado, nos atrevemos a compartir, nos atrevemos a dar amor y alegría”.

“No estamos equivocadas al afirmar que este gobierno pretende desaparecernos como pueblo, ya que a dos meses de lucha y resistencia pacífica exigiendo justicia, la jueza de Tela, Yessy Gisela Escobar Espinal, este 8 de octubre decidió remitir una vez más la causa penal a jurisdicción nacional, donde se juzgan los criminales”, alertó.

Y, fiel a su estilo, concluyó: “Pero saben qué; esta lucha continua más fuerte que nunca, no vamos a someternos a un sistema de justicia corrupto, racista y clasista. Así que continuamos con nuestro campamento, vengan, les esperamos”.

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