¡ABIERTA LA PUERTA DEL INFIERNO! HASTA JUAN HABLA Y OJOS AMARILLOS DE LA JUSTICIA

Nada es casualidad ni apariencia, detrás están los malnacidos, no son un “huésped maldito”, son legión demoniaca y toda la maldad liberada por la puerta del “Palacio de Justicia”; es la bestia que transformó la corrupción en sistema, mata, desangra y chupa desde siglos la alegría, el pulmón y la riqueza de los inocentes, niega la modernidad del Estado y asfixia la dignidad pública. Pero ha regresado el fuego de la indignación y el culpable no es Satanás.

El hondureño, como le tocó antes a otros pueblos, atraviesa todavía en el presente el vertedero de basura que cae sin parar desde los imperios y sus propias élites dominantes, ya pruebas sobran que, en escenarios correctos, nuestros hijos lideran y conquistan, pero no llegará a nosotros nunca esa oportunidad, no con un sistema de justicia creado para sobreseimientos de compadres y ley dura para la mayoría sin linaje familiar ni amistad con poderosos y poderosas.

El caso de Juan haría que Nietzche vuelva a romper la relación con el mundo, condenado, indultado y ahora “influencer” y analista de la tragedia nacional, dice al país por dónde debe ir; por otro lado, la abundancia del presupuesto contrasta con la poca producción, seres despreciables apuestan donde siempre ganan en todos los negocios con apoyo público privado, siempre cuentan con un pueblo que respaldará y pagará sus botines por décadas y siglos.

Reflexión
EL LIBERTADOR
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Tegucigalpa. En un valle de Wyoming, los hermanos Winchester llegan a la Puerta del Diablo, una cerradura sobrenatural que durante generaciones mantuvo encerrados a cientos de demonios, Azazel, el monstruo de ojos amarillos, consigue lo planeado, abrir la puerta, lo que sigue no es una explosión ni un estruendo, es una estampida silenciosa, los demonios salen, se dispersan y se pierden en el mundo, ya no hay manera de saber dónde está cada uno ni qué estragos harán; mientras tanto, la puerta cede, cuando por fin entienden lo que ocurrió, ya es tarde, la desgracia aparece como virus en todo el territorio y en la mayoría de casas, las almas sencillas sufren primero, la desolación y la angustia mandan: el mal no está en un solo enemigo, está en todos los que salieron a cumplir con la traición, la maldad y a oprimir la gente.

Imagen de referencia a la «Puerta del Diablo» inspirada en promocional de «Resident Evil» Netflix.

La figura del valle Wyoming y Honduras no se pierden en la símil, son el mismo portal en el tiempo, la puerta se abrió y los demonios bailan sobre los cuerpos tirados sobre el suelo, desde donde una niña aprende que así se vive en la jungla, en una tierra de nadie, entre una república que no terminó de nacer, pero la llevan empujada para que solo sea simple territorio de salvajes; —¡Qué exagerados! —podría pensar quien no entiende nuestro inframundo que por medio ladrones y sicarios llamaron Honduras, o cree tontamente que solo importa la hartazón de su familia o la propia y le vale riata el sufrimiento ajeno. Según el Observatorio de la Violencia se registraron 1,236 homicidios en el país durante el primer semestre de 2026. ¿No te parece que un monstruo cabalga la bestia? No es casual ni aparente, “hechos aislados”, es la atmósfera de muerte contenida en esos números rojos y 20 masacres, sin ley; un anciano de San Pedro Sula saca la cabeza por una ventana podrida y, relata suave al reportero, antes mira de reojo la calle vacía: “Tengo miedo salir”.

El sistema de justicia en Honduras ha dejado en libertad políticos de alta corrupción; empero, sigue ensañado con hondureños de bajos recursos o con los pueblos que defienden el territorio.

Pero entre todos los males liberados hay uno específico, es raíz y fruto de lo peor, una justicia fabricada por esa legión para liberar corruptos, porqué “el sistema no está corrupto, la corrupción es el sistema”, dijo alguna vez el director fundador de este medio, esa agua negra que contamina a los muchachos que entraron alegres a la facultad de Derecho, que quizá los que tenían luces pensaban que servirían a su país desde ahí, muy pronto fueron tragados por la frustración, el acomodo o el hambre, y convertidos en amorfas formas sirvientes de la señora corrupción, la mayoría se hinca y cuando la humillación no alcanza se postran a los pies de la bestia y la besan, le rezan y reciben sus regalos en el santuario de la depravación. Hoy todos los acusados son libres e inocentes. Los demás, eternamente los más pobres, tienen sentencia firme desde el vientre, son los condenados de la tierra hondureña.

En Supernatural, no todas las lacras del mal estaban encerradas, eran los peores, eran, incluso, abortos de lo más perverso, no los quería ni el mismo infierno. El ser de ojos amarillos no era el más fuerte, sino el más paciente, él abrió el portón y para nadie fue sorpresa que la Justicia dejara en libertad a Juan Hernández, constructor de esa salida infernal en esta parte de la tierra, él y su grupo son los constructores de este futuro distópico donde hoy se reina, llegó con el discurso de orden y seguridad, concentrando los tres poderes en una mano, con el favor de empresarios y religiosos. Quien tiene la llave, no necesitaba forzarla.

Juan Hernández fue sobreseido en «Pandora 2» y, en fecha reciente, la Corte Suprema sacó de prisión a Marco Bográn, el encargado de consumar la estafa de las «latas móviles» en pandemia.

En 2024, un jurado federal de Nueva York lo declaró culpable de conspirar para importar cocaína y lo condenó a 45 años de prisión; en diciembre de 2025 llegó el indulto del hombre naranja (hay investigación en marcha, porque lobistas influyentes pagaron millones de verdes para quitarles las cadenas, pero no la humillación impuesta por juez Castel). En la serie, Dean mata a Azazel con el Colt (revólver mágico, basado en el modelo real Colt Paterson de 1836). Aquí, no tuvo ese castigo. Pero la caída del arquitecto no cierra nada, los demonios ya salieron, nada de esto lo hizo un ser de ojos amarillos, sino personas que pudieron actuar distinto. ¡Absurdo! Hoy desde su puesto de “influencer” pretende decirle al país como deberían hacer las cosas… y que si él fuera presidente…je, je,je,je, como le decía Oliva: ¡Éste papá de los pollitos sí que es gracioso! ¿O caradura? Usted halle la palabra en este laberinto.

Una presentadora de CNN, narra la situación de los migrantes, el camino de muerte y dolor, imágenes que cualquier europeo sensible caería como Condorito, no podría conciliar el sueño el resto de su vida; según ella, “cientos, la mayoría son hondureños; aún con las mordeduras de I.C.E. con los carteles del crimen en México, hambre y sufrimiento; de acuerdo con migración de México, son 80 mil hondureños anualmente los que buscan salir de esta calamidad, sin embargo, solo en 2026, según reporte de Estados Unidos, han sido deportados más de 50 mil compatriotas. ¿Quién desea dejar su país? Pero entre morir en este Pandemónium creado por los malnacidos o hacerlo mientras se busca una chamba imaginaria para mejorar la vida, el hondureño, elige soñar.

El actual presidente del Congreso, Tomás Zambrano, cargando documentos que presentó ante la Corte Suprema tras haber sido acusado por el caso «Fe de Erratas», investigación de Uferco y OEA-MACCIH cerrada tras la cancelación del convenio internacional.

En tanto, un funcionario de medianía nos muestra el alma de la clase que administra las finanzas públicas, indolente ante el grito de hombres y mujeres en los hospitales pidiendo una acetaminofén, en el suelo medicamentos carísimos para el ciudadano, tirados como cualquier cosa, equipos altamente costosos, el funcionario dijo: es “normal, en todo lado la eliminación de insumos de salud”, fijo, nunca ha dormido en el piso del Hospital Escuela o mal atendido entre insultos en una sala de emergencias en un hospital que solo hemos visto en Silent Hill, Raccoon City o el universo de The Walking Dead –o su mundo postapocalíptico de preferencia–. La indiferencia y el valeverguismo de un funcionario que por ese crimen no recibirá ningún castigo, son también demonios que salieron de esa puerta que nadie puede cerrar. Saludos Bográn, espero podás conciliar el sueño, las calles no olvidan (no es amenaza, cipote, no te vayas a victimizar).

“La corrupción convive con la escasez” ¿Para qué usar una donación? Mejor comprarles a los amigos y gritar desde el Congreso que se necesita “compra de emergencia” y luego también necesito hacerlo mediante fideicomiso del banco de mis compas ¡Por supuesto! Para que el proceso sea transparente ¿Y si algo sale mal? ¿Cuál es el problema?, gritó aquel diputado que nadie voto, si el presidente de la Corte no hace caso, lo quitamos, punto, que no joda. Y la rueda de la miseria ya es eterna; ¿La escasez social? ¡Abundancia en proyectos para otros!; ¿la escasez de la felicidad en la tierra? ¡Abundancia en los cielos para los cristianos!; entonces se convierte en estrategia de aumento de pobreza, así Ana puede tomarse una foto con una señora destentada por un plato de comida; Gladys Aurora puede poner su asqueroso trasero en bolsas solidarias… ¡La abundancia del político, es la miseria de los pobres!

A pesar de estar en proceso judicial, el sistema permitió a Nasry Asfura participar en elecciones de 2025, siendo declarado «presidente» de forma controversial, sin contar total de actas y sin revisar inconsistencias.

Y para que no digan que somos negativos, a ustedes que todo lo saben y todo lo ven, estos teclados cansados y sin letras les deja esta reflexión ¿Adivinen de quién?: “Si la realidad humana está dominada por el deseo, sufrimiento y aburrimiento. Si la esencia del mundo es deseo, vivir es padecer carencia continua. Todo deseo nace de una falta y satisfacerlo solo abre paso a un deseo nuevo”. “La vida, escribió hace 200 años, Arthur Schopenhauer, oscila como un péndulo entre el dolor de la necesidad insatisfecha y el aburrimiento de la necesidad saciada. La felicidad no es un estado positivo, sino la ausencia momentánea de dolor”. No dudamos que ese pesimismo lo narró mirando Honduras.

¿Por qué creen que todo hondureño con altas virtudes si no se ha ido de esta tierra de demonios, termina siendo devorado por la depresión en el suicidio, o el crimen, o la miseria o abandonado en los vicios por la angustia existencial como le pasó hace 238 años al amigo Arthur Schopenhauer? Si no creen, pregúntele a Juana Pavón ¿Sólo cómo se puede vivir en Honduras? Y ese demonio… no se apaga con una Colt, solo el fuego de una población indignada y sin salida puede cerrar esa puerta y el plan del demonio de ojos amarillos. ¡Avanti!

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