TURISMO NACIONAL “BAILADO”, AL MENOS 260 MILLONES DEJARÁN HONDUREÑOS A EL SALVADOR

El secretario de Turismo, Andrés Ehrler, proyectó que un hondureño podía cubrir un hospedaje en hotel con 2,000 lempiras diarios y visita de un solo día con mil lempiras; para 43,449 nacionales la mejor opción fue dejar ese monto promedio en El Salvador que, al multiplicarlo por mínimo tres días de estadía, deja en las cuentas de ese país al menos 260 millones de lempiras.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. El Gobierno de El Salvador, reportó ayer que un total de 43,449 hondureños ingresaron a su territorio, en el marco de la Semana Morazánica, frente a los supuestos 700 mil que hicieron excursiones internas según la Secretaría de Turismo de Honduras (Seturh).

Pero la cifra no pasa inadvertida, pues denota que en los últimos tres años El Salvador ha logrado cautivar a hondureños que afirman sentirse más cómodos y seguros en el vecino país que, presuntamente, es mucho más barato que su país.

Imagen de Roatán el pasado jueves, gráfica tomada del medio local «Roatán Informativo».

Cifras oficiales apuntan que desde 2023, la cantidad de turistas hondureños en este período vacacional, creció en un 38.8 por ciento considerando que ese año registró el ingreso de 26,560 frente a los más de 43 mil de 2026.

Lo anterior, en un contexto donde Honduras figura como el segundo país que menos turistas recibe, según los informes recientes de ONU Turismo, superado solo por Haití y, sobre todo, dejando evidencia el fracaso continúo de la Ley de Ordenamiento Estructural de la Economía (Decreto Ley 18-90, aprobado en marzo de 1990).

Y, es que, con las medidas del Gobierno de Leonardo Rafael Callejas, Honduras suprimió el proceso de Reforma Agraria para, entre otros puntos, centrarse en las Zonas Libres (maquila textil) y el sector turismo –entre otros– con fuertes incentivos fiscales; en 2010, tras el golpe de Estado se reforzó ese esquema con el proyecto “Honduras is open for business” que nunca logró competir.

Mientras El Salvador proyecta un total de 48,300 visitantes hondureños en este 2026, el Gobierno hondureño jamás –desde su inicio el 27 de enero– ha mostrado un plan estratégico para el sector que dejó escapar un aspecto económico muy importante.

Familia de honndureños cruzando el punto fronterizo El Amatillo. Imagen tomada por Migración de El Salvador.

Previo al inicio del feriado –que para algunos arrancó el pasado sábado 3 de octubre, por el concierto de Iron Maiden en El Salvador–, el titular de Seturh, Andrés Ehrler, afirmó que Honduras no necesitaba “edificios” ni conciertos para competir en el sector.

Entre otros puntos, apuntó que el Gobierno proyectó unos 500 mil hondureños para el turismo interno y que, ante las críticas por el alto costo de combustibles y el encarecimiento de la vida, la población tenía alternativas rentables.

“Un turista que se va a dormir en promedio, ahorita puede estar gastando alrededor de 2,000-2,200 lempiras cuando se queda a dormir en un destino turístico… Un turista que solo va a hacer visita hace un gasto de más o menos unos 1,000 lempiras”, dijo Ehr

Hondureños visitando el nuevo Mausoleo de Francisco Morazán. Foto cortesía prensa salvadoreña.

ler.

El promedio del secretario de Estado, no incluye aspectos como el gasto de combustible o alimentación en el trayecto hacia los destinos que frecuentan hondureños, tampoco las constantes trabas como exceso de operativos que multiplican las horas de viaje.

Y, si bien quiso demeritar las atracciones de El Salvador, Ehrler subestimó el enorme impacto económico que se perdió, por ejemplo, en Islas de la Bahía, donde comerciantes locales quedaron esperando visitantes.

Tomando el promedio de Ehrler (2,000 lempiras por noche), los más de 43 mil hondureños –si se quedaron tres días–, dejaron a El Salvador un total de 260,694,000 lempiras (casi los 10 millones de dólares) solo por estadía, es decir, sin contar alimentación, pagos para ingresos a sectores especiales, consumo de souvenirs y otros gastos.

Además, se debe considerar los costos de comisión en el cambio de lempiras por dólares –moneda de curso en territorio salvadoreño–; por ello, aunque los movimientos internos sean ampliamente mayores, no deja que pase inadvertido que Honduras perdió más de 260 millones de lempiras.

Los paraísos turísticos sobran en Honduras sobran, pero las decisiones sobre la política económica y la constante inseguridad están apartando a los nacionales, la estrategia para recuperar terreno es obligación.

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