La extitular de la Secretaría de Salud (Sesal), Carla Paredes, denunció que el gobierno de Nasry Asfura, ha permitido que medicamentos y equipo médico adquiridos durante la administración de la presidenta Xiomara Castro (2022-2026) permanezcan en una bodega y se deterioren, en lugar de ser distribuidos a los centros asistenciales que los necesitan.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La extitular de la Secretaría de Salud (Sesal), Carla Paredes, cuestionó que equipo médico adquirido durante el gobierno de Xiomara Castro, permanezca abandonado y deteriorándose en una bodega ubicada en la colonia Torocagua, por parte de las autoridades sanitarias de la administración de Nasry Asfura.
La exfuncionaria denunció que en el inmueble se daña camillas, instrumental quirúrgico, salas de parto y equipo para quirófanos, junto a los cuestionados ventiladores de la pandemia.
“Ahí hay camillas que están dejando destruir solo porque no les da la gana de entregarlas a los centros de estabilización porque los cerraron. ¿Para qué? Para que congestionen y el negocio llegue al sector privado”, expresó.
La exfuncionaria explicó que durante la administración de Castro no fue posible distribuir inmediatamente todo el equipamiento debido a los trámites administrativos necesarios y al poco tiempo disponible antes del cambio de gobierno.
Paredes recordó que Castro construyó 68 centros de estabilización, de los cuales 10 fueron inaugurados durante el último mes de su administración.
Según explicó, parte del equipo que permanece almacenado correspondía a compras generales destinadas a fortalecer estos establecimientos: “esa última compra llegó ya cuando nosotros estábamos ya por entregar el gobierno”.
Paredes sentenció que el cierre de los centros de atención de 24 horas y el abandono del equipamiento responden a una estrategia que, a su juicio, termina debilitando la red hospitalaria pública y empujando a los hondureños hacia los servicios privados.
La exsecretaria sostuvo que esta situación provoca una mayor saturación de los hospitales estatales, mientras los pacientes que pueden hacerlo terminan recurriendo a clínicas privadas, convirtiendo la atención médica en un negocio.
VENTILADORES CUESTIONADOS
En relación con los ventiladores mecánicos almacenados en la bodega, Paredes explicó que fueron adquiridos durante la pandemia de Covid-19 y que varios se encuentran incompletos.
Señaló que estos equipos fueron retirados de los hospitales y enviados al inmueble como parte de un proceso de descargo y debido a que se encuentran vinculados a investigaciones.
“Esa investigación del Ministerio Público (MP) por una compra irregular del que ya está en libertad, que dejaron libre por inocencia. Esos ventiladores se recogieron de los hospitales porque los hospitales no los pudieron utilizar nunca”, declaró.
Cabe recordar que el exdirector de Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H), Marco Bográn, adquirió durante la pandemia 740 ventiladores mecánicos por un monto de 23,154,445.50 dólares, equivalente aproximadamente a 569 millones de lempiras.
Los equipos fueron objeto de cuestionamientos debido a que, según las denuncias, no llegaron a ser utilizados de manera efectiva en los hospitales.

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