El abogado, historiador y patriota hondureño, Nelson Reyes, ha relatado a EL LIBERTADOR que en marzo pasado la Rectoría de la Universidad Nacional, a través de su Dirección de Comunicación, llamó a que se retomara el uso de la Bandera Nacional con el tono “azul royal” que usa el Partido Nacional.
El tono, según don Nelson, es una violación a la identidad y rompe con la neutralidad, pues es evidente que se marca a favor de la “imagen” del oficialismo que atenta contra las disposiciones constitucionales al igual que la “máxima casa de estudios”, aunque hoy izó un tono celeste en el marco del Día de la Bandera.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. En un acto protocolario en el marco del Día de la Bandera Nacional que se conmemora cada 1 de septiembre, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), ha rectificado su error tras que en marzo pasado adoptara el “azul royal” que utilizan los gobiernos del Partido Nacional en negación del turquesa o celeste oficial.
A través de la Dirección de Comunicación Estratégica de la UNAH, adscrita directamente a la Rectoría, informa en el circular No. 05 – 2026 a todas las dependencias de la institución que se ha identificado “variaciones cromáticas” del pabellón y que eso “genera inconsistencias en la proyección de imagen”.


Aunque “la Nacional” cuenta con un estudio especializado, publicado en 2021, donde se define el color oficial y que desde hace varios años contaba con un tono celeste cercano al turquesa en eventos institucionales, se alegó una posible confusión y que, para efectos de evitar conflictos se adopte como uso estándar cromático el que actualmente usa el gobierno nacionalista, es decir, el tono azul royal.
Esto fue compartido en exclusiva a EL LIBERTADOR por el abogado e historiador Nelson Reyes, quien como un verdadero patriota se motivó a titulo personal para corregir a la Rectoría de la UNAH, advirtiendo que el tono escogido rompe con la identidad nacional, el derecho y la cultura.
Su reclamo fue oficial y por escrito, tuvo una respuesta de la “Alma Mater”: lo declararon nulo bajo un tecnicismo jurídico, “la Universidad Nacional es autónoma y se ha colocado en una posición de inadmitir y ordenar que se mande a archivar ese reclamo que hago en mi condición de ciudadano, presto a defender los valores de la nación”.
Don Nelson compartió que, como miles de hondureños –al igual que nuestro Director Fundador–, es egresado de la UNAH, por ello recurrió a la a la rectoría para que, de una manera honrosa rectifique respecto a un símbolo patrio.


“La universidad tiene un mandato constitucional, debe contribuir a la investigación científica, humanística, tecnológica, a la difusión de la cultura y al estudio de los problemas sociales de conformidad al artículo 160 de la Constitución; fomentar y difundir la identidad nacional está dentro de la ley orgánica de la universidad, pero véase cómo se hace todo lo contrario en la máxima casa de estudios del país”, lamentó.
Don Nelson explicó que hay elementos que tienen que ver con la historia, la cultura y la legislación nacional, a lo largo del tiempo siempre se ha defendido que el pabellón es un símbolo patrio y no cualquiera, es uno de los símbolos mayores protegido por la Constitución.


“Desde el siglo pasado, los gobiernos posteriores a la emancipación le han dado un tratamiento, porque el tema de los símbolos patrios es que son necesarios para identificar la nacionalidad en lo interno y hacia el exterior. Tienen una relevancia significativa”, observó.
Como patriota y defensor del país, su cultura e identidad, don Nelson resaltó que los símbolos patrios no representan a un segmento de la población que simpatiza con un instituto político que manipula los colores para asociarlos a su “imagen”, pues eso violenta el principio de neutralidad del Estado, “y rompe con la igualdad de todos los ciudadanos que queremos ver representado un símbolo con colores que llaman a la generalidad de todos los hondureños”.
Como abogado, historiador y defensor del país, don Nelson recalca que la bandera de Honduras está compuesta por dos franjas azul turquesa –adaptado a un celeste, próximo a lo que fue la bandera de la Federación Centroamericana, una franja blanca y cinco estrellas en el mismo tono del cielo; esto, citado en el decreto de creación No. 7 del 16 de febrero de 1866 y la reforma de 1949.
Nota: este artículo será ampliado en nuestro suplemento especial del 15 de septiembre.

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