La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) impulsó un debate sobre herramientas económicas para el desarrollo, entre ellas el uso de fideicomisos. El especialista Jorge Porras detalló sus ventajas, riesgos y la urgencia de mayor formación y supervisión.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) organizó un conversatorio con el especialista Jorge Porras, quien abordó temas sobre herramientas financieras para impulsar la economía y el papel de los fideicomisos como instrumentos para el desarrollo económico, particularmente en contextos donde el Estado enfrenta limitaciones operativas.
Durante la entrevista concedida a EL LIBERTADOR, Porras explicó en términos prácticos que el fideicomiso es una figura jurídica contemplada en el Código de Comercio, mediante la cual el Estado puede ejecutar proyectos que, por su complejidad o capacidad institucional, no logra desarrollar de forma eficiente.
“Por eso muchas veces los países terminan con dinero, con superávit en sus cuentas, pero con necesidades que no han sido resueltas. Y es justamente porque el Estado es muy bueno en definir necesidades, pero a veces no muy eficiente en cumplir con el desarrollo de esas necesidades”, explicó.
Porras compartió la experiencia de Costa Rica, donde pequeños inversionistas pudieron participar en proyectos públicos mediante la compra de títulos accesibles, generando no solo rentabilidad, sino también sentido de pertenencia hacia las obras financiadas.
“Entonces, uno se pregunta, caramba, ¿cómo es posible que nosotros, que tenemos tantas necesidades, estemos exportando el ahorro nacional? ¿Por qué no aprovechamos ese ahorro nacional y lo convertimos en proyectos que vengan a beneficiar a la gente?”, agregó.
No obstante, reconoció que existe un amplio desconocimiento en la población sobre esta figura: “A veces la gente escucha la palabra fideicomiso y no sabe qué es. Entonces hay que pasar por un proceso de educación financiera, que nace desde el trabajo que ustedes hacen, no solamente de informar, sino también de formar opinión, para que la gente entienda y conozca bien cómo funciona esta figura”.
Consultado sobre la relación entre fideicomisos y corrupción, Porras fue enfático en señalar que el problema no radica en la figura en sí, sino en su uso indebido. “El fideicomiso no es corrupto por naturaleza. Como en cualquier ámbito, hay personas que pueden utilizarlo de manera incorrecta; por eso es clave la fiscalización, el control y la transparencia”, subrayó.
El especialista también advirtió sobre el riesgo reputacional que enfrentan las instituciones financieras al participar como fiduciarias en estos esquemas. “Nadie que no confía en un banco va a ir a trabajar con ese banco. Y cuando alguien se presta para hacer un negocio indebido, aunque el banco no se dé cuenta, eso le genera un problema en su imagen”, sostuvo.

Deja un Comentario