La defensa de Antonio “Tony” Hernández ha pedido clemencia al juez Kevin Castel, para que la sentencia sea la mínima de 40 años, afirmando que el exdiputado hondureño ha encontrado la paz y la iluminación divina entre las rejas.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El encierro de Juan Antonio “Tony” Hernández, declarado culpable en 2019 de cuatro delitos de tráfico de drogas, le han convertido en un “hombre de fe”, desde su captura el exdiputado del Partido Nacional y hermano del gobernante del país, ha conseguido certificados de estudios bíblicos y hasta ha aprendido técnicas para el manejo de la ira.
Y es que entre los documentos presentados por el abogado Peter E. Brill al juez Kevin Castel, para justificar que “Tony” merece la misericordia de la justicia norteamericana, destacan cuatro certificados de doctrina religiosa y uno por haber completado 12 sesiones sobre el control de la ira.
Su defensa pide al juez que “Tony” reciba una sentencia mínima de 40 años de cárcel, amparándose en que se trata de un hombre con principios y temeroso de Dios.
Estos certificados se suman a las múltiples cartas que ha enviado la familia Hernández al juez Castel, pues su madre doña María Elvira, ya ha rogado clemencia, al igual que varios de sus hermanos.
Sobre los diplomados por estudios religiosos, se ha comprobado que en julio de 2019, antes de que comenzara su juicio, “Tony” completó un curso sobre el evangelio de San Juan, obteniendo una nota de 90% en dicho curso.
Posteriormente el 20 de agosto de 2019, recibió una certificación por el curso “Doctrina Bíblica Vol. 1”, aprobado con una nota de 93%. En tanto, El 1 de Octubre de 2019 le llegó otro certificado “Doctrina Bíblica Vol. 2”, donde calificó con 98%.
Para el 5 de noviembre, después de que fuera declarado culpable, el exdiputado hondureño recibió un diploma por estudios en “Hechos Vol. 1”, obteniendo un puntaje de 99%, todos estos cursos los recibió entre las rejas.
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