El personal hondureño en el exterior que trabaja para la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional (la Cancillería) se ha comunicado con EL LIBERTADOR para denunciar que son víctimas de acoso constante y trato perjudicial por parte de activistas del Partido Nacional y ahora de funcionarios en el Gobierno de Nasry Asfura.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. En los últimos días, han despedido a más de 40 funcionarios de embajadas y consulados adscritos a la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras (más conocida como «la Cancillería»). De acuerdo con personal en el servicio exterior, el problema no es el despido en sí, sino el trato degradante y el hostigamiento que ha impuesto el Partido Nacional que preside Nasry Asfura, pues son suspendidos de los cargos sin contar con los recursos financieros para concluir sus funciones, es decir, pagar deudas y cubrir viajes.
Esas fuentes que se comunicaron con este periódico -de entero crédito- nos han informado que hasta hace una semana la Cancillería no había pagado el mes de enero de 2026 y ya adeudaba febrero a empleados y diplomáticos de consulados y embajadas.
Así, estos funcionarios en el extranjero no pueden iniciar trámites de retorno y cerrar contratos de alquiler y demás costos corrientes personales y familiares; al no enviarles sus boletos de vuelo ni sus sueldos, les ha causado daños personales y económicos.
Igual ocurre con los Jefes de Misiones diplomáticas o consulares, quienes deben cumplir los pagos oficiales antes de retirarse de sus funciones en la institución estatal hondureña encargada de forjar, interpretar y elaborar las relaciones exteriores e internacionales con otras naciones.
Se informó que los cuerpos diplomáticos se han estado reuniendo con una delegación del gobierno nacionalista, todavía no acreditada de manera oficial, de forma virtual y presencial, en particular con consulados en Estados Unidos. La comisión gubernamental está conformada por el supuesto Asesor Legal Presidencial, Sergio Rivera, y sus asistentes, Nathaly Padilla y Jessica Kivett, además de quien sería nombrado secretario general de Cancillería, Gonzalo Padilla.
Estas personas de la Cancillería, según los diplomáticos que han hablado bajo anonimato con EL LIBERTADOR, aun cuando no están debidamente acreditadas, también están realizando contactos con personajes que trabajaron en consulados durante la narcodictadura y luego se quedaron en Estados Unidos dirigiendo oficinas de trámites, donde se especula se han vendido citas consulares y de embajadas a precios exorbitantes a nuestros compatriotas inmigrantes en EE.UU.
«Esta delegación de la Cancillería presiona a los cónsules para que ilegalmente hostiguen al personal de los consulados para que acepten una modificación a sus contratos, argumentando que son ilegales. Ellos buscan usar una figura que existe en la Ley del Servicio Exterior de Honduras y en las convenciones de Viena tanto para Relaciones Diplomáticas como Consulares», criticó el diplomático.
Y subraya: «amenazan a los cónsules diciendo que si no realizan estas modificaciones los van a demandar y no les pagarán sus gastos». Informantes fidedignos han dicho a este rotativo que, en efecto, a pesar de que el secretario de Finanzas y el gobernante Asfura han afirmado que no hay emergencia fiscal, han detenido el pago de sueldos y gastos a empleados y funcionarios en el Servicio Exterior a fin de presionarlos para que renuncien.
Asimismo, se está obligando a los empleados a pagar la cuota al Partido Nacional, algo que debería ser voluntario, porque el trabajo no es el favor de ningún gobierno; es un derecho humano.
NOTICIA EN DESARROLLO…

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