Tras el perdón otorgado por EE.UU. a Juan Orlando Hernández, condenado a prisión por narcotráfico, se plantearon nuevos escenarios que se expandieron con la presencia de sus hijas en la juramentación del nuevo jefe militar en Honduras. Para Leticia Salomón, el gesto podría anticipar que el poder real en el próximo gobierno vuelva a orbitar alrededor del dictador.
La juramentación del general Héctor Valerio reabre discusiones sobre viejas alianzas en las Fuerzas Armadas que, en el pasado, no solo avalaron la reelección ilegal de Juan Hernández, sino que también han sido cuestionadas por su cercanía al poder conservador del país.
Redacción
EL LIBERTADOR
redaccion@ellibertador.hn
Tegucigalpa. Dentro de la estrategia geopolítica y de injerencia hacia Honduras, a manos de Estados Unidos y su presidente, Donald Trump, una de las decisiones más polémicas fue el perdón otorgado al exmandatario hondureño, Juan Orlando Hernández, condenado en una Corte de Nueva York a 45 años por conspirar para traficar cocaína.
Y, recientemente, un acto despertó curiosidad en la sociedad nacional: las hijas del exgobernante presentes en la juramentación del nuevo jefe de las Fuerzas Armadas, Héctor Valerio. Para la pensadora hondureña Leticia Salomón, hay varias reflexiones detrás de este hecho.
MENSAJE
En primer lugar –sostiene– existe un vínculo de amistad, pues, durante varios años en la dictadura de Hernández, Valerio formó parte de su «Guardia de Honor»; incluso, hay un vínculo de apadrinamiento por parte del alto militar hacia las hijas del exgobernante que podría explicar su presencia.
Sin embargo, Salomón explica que existe al más: “es como para mandarle un mensaje, en primer lugar, al mismo Juan Orlando Hernández. Es decir, es un mensaje de apertura, es un mensaje de paz con relación al próximo gobierno”.
Lo mismo se sostiene hacia Estados Unidos; es un simbolismo que, según Salomón, les dice: «mire, yo soy confiable, es decir, tan confiable como el mismo mandatario que acaban de indultar».
ORLANDISMO MANDARÁ
Otro factor que considera, aunque con mayor reserva, es la posibilidad de quien opere el próximo gobierno en Honduras que, según la académica, será del Partido Nacional: «El verdadero poder detrás del trono será de Juan Orlando y no de este presidente que, seguramente, será electo».
Para finalizar, Salomón sostiene que otro punto puede ser el elemento social, pues, una condena de tal magnitud «ellas y su madre quedaron en una situación bastante complicada a nivel de señalamiento social, no solamente a nivel nacional, sino a nivel internacional».
LEA AQUÍ: EL LIBERTADOR DUODÉCIMA EDICIÓN

Deja un Comentario