Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Bellas postales invernales nos llegan desde China, muestran la Gran Muralla cubierta por un manto de nieve. Este fenómeno, recurrente durante el invierno en la nación asiática, transforma el emblemático monumento en un paisaje de ensueño, digno de una escena de ficción.
La Gran Muralla, que se extiende a lo largo de 10 provincias del país, queda completamente blanca debido a las bajas temperaturas que se registran en esta temporada al final de año. En tramos como el ubicado en Beijing, capital de China, los termómetros descienden hasta los -3° (tres grados bajo cero) durante el día, con descensos aún más bajos durante la noche.
Aunque el clima invernal reduce la afluencia turística, también ofrece oportunidad única para que los visitantes y fotógrafos puedan capturar imágenes extraordinarias y vivir de cerca celebraciones tradicionales propias de la época, entre otros, el Festival del Solsticio de Invierno y el Festival de la Primavera.
En ocasiones anteriores, El LIBERTADOR ha compartido nuestras postales de esta maravilla de la humanidad, capturadas durante el otoño, cuando se concentra la mayor cantidad de turistas y visitantes locales y extranjeros. En esta oportunidad, presentamos gráficas actuales de la Gran Muralla transitando su faceta más invernal, cubierta por una imponente sábana blanca y gélida.






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