De funcionarios y empleados públicos etéreos, sin piso, de eso estamos hartos como sociedad; no hace mucho, eso fueron a botar casi dos millones de hondureños; cuando los nombran no parecen hombres y mujeres de Estado, están más cercanos a un adicto comprador de lotería que tras ganar corre a despilfarrar el ilusorio botín de la fortuna; la lección sigue siendo para los nuevos, basta ya de funcionarios irracionales, no son dueños y abusan lo ajeno, no asumen que son servidores sociales, de eso está a pija el pueblo y, ahí, está la ruina institucional y la catástrofe del país en manos de aventureros y tahúres que reparten como propio el presupuesto y los cargos.- ¿Quieren ver el fracaso de los políticos hondureños?, miren el Gobierno fallido, miren la destrucción y miren dónde está JOH, un hombre llamado “Legión”.
Aún tienen eco las palabras burlonas de Miriam Guzmán cuando “humildemente” declaró que solo ganaba 140 mil lempiras mensuales en el SAR: “¡¿y qué pedos pue’?!”; apenas dos páginas del calendario ha arrancado el nuevo Gobierno y ya varios han olvidado (si acaso saben) cuánto costó al pueblo desmontar la dictadura, poniendo su vida por el proyecto de refundación; entre tanto, en lo económico y la ética se sigue soñando con un cambio que dé respiro a la Nación, los nuevos repiten errores pasados y, como divas, gritan cuando algo no les parece… No entienden, el poder no es malo, lo malo es un penco con poder.
El lunes, los 15 magistrados de la Corte, electos en 15 noches de chanchadas, picardía y orgía criminal, deberán tomar una decisión; si resuelven traicionar a los hondureños una vez más, la presión social los llevará a un inframundo político sin campos Elíseos, ni redención ni renacimiento ¡Están y estarán más fritos! Los que van llegando, recuerden, este pueblo no votó en noviembre para seguir siendo despreciado, no vayan a ser el próximo Juan o Ebalcito que ahora pasa tuiteando desde el exilio.
Reflexión
EL LIBERTADOR
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Tegucigalpa. En las entrañas del campo, en el fondo de las montañas, lejos de las luminosas y ruidosas ciudades, con los endurecidos dedos llenos de tierra y los surcos que se extienden por la cara curtida por eterno sol, que demuestran lo andando y lo duro de subsistir con gobiernos donde el humano y el trabajo sincero no importa o poco interesa, encontramos a un campesino firme y, a pesar todo, tiene esperanza que algo mejor vendrá, si ya él no lo ve, entonces que sea para su descendencia, hizo su parte y botó al bipartidismo; desde allí sólo tiene una petición: “Qué la presidenta baje el precio de los fertilizantes, están muy caros”.
–Ojalá que la señora lea esto. –Piensa, quizá.
Sobre las ambiciones de los hombres con sacos y las mujeres con tacones, viven los “Mujik”, esos que la curva en la estadística los dibuja “bajo la línea de la pobreza”; no tienen sindicados y son buscados por los políticos vividores únicamente cada cuatro años para que les den un voto (claro que saben dónde están y cuáles son sus condiciones). Esos que no se pintan las cejas mientras gastan 61 millones de lempiras en tres años gozando en la lejana y voluptuosa Ginebra; a los hombres y mujeres poderosas, les encanta tenerlos en cuadros bonitos y decorativos en las climatizadas oficinas, pero no desbordados en las calles exigiendo justicia…


El funcionario hondureño –o sea, el político, que como trabajador no dio bola en el sector privado— ya demostró que no está a la altura de la inteligencia del pueblo hondureño, no desea entender su rol por el que le pagamos mucho; por su pereza, chamba traqui e indigencia ética que lo pasea por las fronteras del crimen confundió la chamba pública con enriquecimiento ilícito, los vicios de ayer también son malos hoy, es un sistema público podrido, no se trata de personas sino de acciones, el Estado no es un centro de colocación de mediocres amigotes, si querés emplearlos, poné una empresa y pronto te darás cuenta que no te sirven. Demasiado pronto los ejecutivos del Gobierno olvidan sus humildes pasados, la paila que llevaba los tamales no acaba de caer cuando Ebalcito se erigía soberbio sobre las finanzas de los hondureños, Juan aún tenía las manchas del mango en la camisa cuando ya estaba hablando de aviones privados y caballos pura sangre, cuando él siempre fue sangre mestiza, humilde y común. Hoy los nuevos se suben a un helicóptero para ir a un pueblito y la otra grita frenéticamente en los hoteles, como diva: “¡Donde están mis asistentes!”, cuando ayer andaban la camisa mora de tanto uso… El poder no es malo, lo malo es un penco con poder.
El modelo presidencialista en Honduras funciona para desgracia social y “party” de las familias del turno público, murió y es cadáver apestoso que ronda las calles, la mayoría de los que han ostentado el cargo, no tienen la catadura moral, menos la educación y consciencia espiritual para entender qué es ser un estadista, que al final no es el primer hondureño, sino el primer trabajador de todos nosotros; con dinero de nuestro pueblo muchas viejas incultas se han pagado cursos de etiqueta y protocolo, otras hasta se mandaron a reconstruir la virginidad para sus amantes, sin entender en su picardía que esa es una condición de inocencia, no es física, es psicológica, pero bueno si lo hicieran con su dinero nada que decir a sus locas fantasías, y a los viejos degenerados, se les costeó sus viajes desenfrenados y pervertidos. ¡Nos han robado! ¡Nos han matado! Y lo peor es que debemos dar las gracias, debemos sentirnos orgullosos y no decir nada ¡No me jodan! Han gobernado por 200 años este país y aún en pleno centro de Tegucigalpa, debajo del “Hoyo de Merriam” los desamparados siguen durmiendo. Niños que nacen y crecen bajo los destartalados semáforos, hasta que un día ya no aparecen porque la mara los reclutó. Quien se sorprende al ver Ciudad Gótica, es porque nunca ha visto la capital o San Pedro Sula de noche, y que curioso, cuando es el pobre el que toma justicia por mano propia, no le llamamos héroe.


Justamente estos extremos han creado las bestias más despiadadas, solo bajo esas condiciones Juan pudo ascender y tomar los tres poderes del Estado para que bailaran en su mano, grupos coludidos y adictos al presupuesto público como única forma de subsistencia, ven hacia otro lado mientras asesinan a la gente o se vende la Patria en pedazos y si alguien dice algo entonces es “izquierda”, “Ateo” o “loco” y, en el mejor de los casos, sólo hay que dejarlo morir en una economía de miseria, pero si sobrevive están los sicarios en los barrios, más baratos que la mensualidad en una escuelita privada. JOH, no es el malo, es “Legión”, es el envase de toda la bazofia nacional, de todo lo nauseabundo de este crematorio, en él entraron todos los demonios, es quien se tragó lo más inmundo de este país, al político chancho y traidor del pueblo, al empresario criminal, al funcionario corrupto, al religioso rastrero, al dirigente malandrín, al analista muerto de hambre y amoral, al periodista mercenario, al militar traidor, al funcionario extranjero hipócrita, etcétera. (Por eso algunos lo cuidan, unos en privado y otros en público)
Al pueblo hondureño le toca aguantar (hasta hoy) castas completas que llegan a las instituciones públicas, con aires de dinastías o castas que nos traen el mandato divino para gobernarnos, gente que nunca se le conoce un trabajo pero viven en la cima del lujo, que pueden “vivir” de la política y el plato en la mesa siempre está lleno, la Cornucopia la tienen en la sala y como Zeus, se le clavan a chuparlo interminables e insaciables; la política como arte para servir no se ha inaugurado en Honduras, por eso sólo los mediocres andan peleando en los foros que les den una chambita, incapaces de usar las manos y el cerebro para crear desde la gestión privada, ya hemos visto hasta campañas en Twitter y recolectando firmas ¡bárbaros!
¿Te sorprende después de esto que un tipo buscado por los Estados Unidos por traficar 500 mil kilos de Cocaína, ponga las nalgas en la silla del Presidente de la Corte Suprema de Justicia? Y nadie dice nada… es lo más normal que un tipo en pleno proceso le mandan a comprar el saco, le dan su celular e Internet para que grabe TikTok, vea su OnlyFans y de paso le mande un mensaje al pueblo hondureño. Hasta aquí ha llegado la perversión del sistema judicial que es parte de la gran pudrición (Ojo, Jorgito anda buscando nuevo sitio para botadero de la capital). Surgen preguntas interesantes: ¿Por qué no hubo pronunciamientos? ¿Ni un comunicadito? ¿Nada? ¡Vaya! Ando conformista, ¿un tuit al menos? Y la puerta de la justicia se cierra, la balanza se cae y la espada se rompe. ¿Simbólico verdad?


Son 15 magistrados que durante 15 noches fueron escogidos por Juan y los jefes de él, por 15 noches bailaron en el Congreso Nacional los millones para que estas mujeres y hombres cargaran con la responsabilidad de la diosa ciega, sólo que ellos ven y lo hacen muy bien, tanto que se dan el lujo de aplicar una justicia selectiva. Juego espectacular el que hace nuestro Fiscalito “5 estrellas” como lo llamó la ONG que tiene como socios embajadores gringos ¡Uff! Como magos fantásticos, dignos de admiración para J. K. Rowling: “¡Expecto patronum!” y aparece en “defensa” 32 líneas de investigación contra Juan, ¡ahora es que abundan los crímenes en Honduras! ¡Wooow sorpresa despistados! Solo les faltó terminar el mandado, abrirle siquiera un juicio chiquito para bailara la señora de la chalina que detrás del pobre Juanchis aplaudía los delitos del tonto contra la Constitución ¿Aahhh y qué tal que no fuera abogada?
A estos magistrados dignos de un sistema en decadencia, les decimos que, aunque no las escuchen, las cadenas están cerca y vean a su dios de rodillas y aprenda algo de la historia, gigantes han caído, todo pasa muchachos,a veces más rápido que lo que creemos ¿Ustedes, excelentísimos magistrados, son gigantes? Es importante ser sincero con uno y saber que eslabón somos en la cadena del poder. Pueden dejar a Juan en libertad y la derrochadora de Ana se los agradecerá, pero ¿Podrán soportar la presión de este pueblo? Después de la vida que les hemos dado durante casi una década ¿Van a desafiar a los EE.UU., a quien han servido siempre y adonde mandan a estudiar sus hijos e hijas, donde tienen su ombligo? Si tan valientes son, sería una pena que no los hayamos visto defender así los intereses de Honduras. Obviooo, no tienen sangre catracha, no sienten nuestra tierra, malinches, toda la puta vida han vendido nuestro país.
Y ese es el problema del funcionario de esta tierra media: Mediocres, porque no hay espacio para los excelentes; amigos, porque hay que esconder sacos llenos… de estafas y fraudes; incultos, porque la cultura es enemiga; domados, porque tienen que doblar la columna; ambiciosos, porque es fácil controlarlos; sumisos, porque los rebeldes hay que aislarlos… el lunes, los 15 magistrados deberán dictar sentencia y tener cuidado que, al hacerlo, no sea en contra de ellos. En palabras del cantante “Residente”: “Esto es para el capataz de la empresa, el machete no solo es pa’ cortar caña, también es pa’ cortar cabezas”. Avanti Capitán, proceda con las órdenes de captura, no sé el porqué pero están guardadas en el Legislativo, en la caja de seguridad del gordito de la H.
VEA AQUÍ EL LIBERTADOR IMPRESO, FEBRERO 2022
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