GOBIERNO SIN PLANES PARA CONSTRUIR HOSPITALES MIENTRAS CRISIS SANITARIA CRECE

Los ocho hospitales impulsados en la administración Castro han quedado en suspenso, en medio de cuestionamientos del actual gobierno sobre su ejecución. Desde el oficialismo, la diputada Johanna Bermúdez confirmó que no se priorizará la construcción de nueva infraestructura sanitaria.

Sin embargo, datos de organismos internacionales y exfuncionarios contradicen la versión oficial, al confirmar financiamiento y avances en los proyectos. Además, el médico Rony Paz advirtió que frenar la construcción de hospitales podría agravar más el sistema sanitario.

Redacción Central / EL LIBERTADOR 

Tegucigalpa. El gobierno de Nasry Asfura sostiene que los ocho hospitales anunciados en la administración anterior “nunca existieron”, abriendo una disputa sobre millonarias inversiones públicas que, según documentos oficiales, sí fueron planificadas y parcialmente financiadas.

Durante el mandato de la expresidenta Xiomara Castro, se impulsó la construcción de al menos ocho centros hospitalarios con el objetivo de ampliar la cobertura en zonas históricamente excluidas del sistema sanitario.

Estos proyectos, algunos respaldados con financiamiento internacional, formaban parte de un plan para fortalecer la red pública de salud mediante hospitales regionales y centros especializados que prometían beneficiar a miles de hondureños.

Sin embargo, pese a que el presupuesto sanitario ha aumentado —superando los 31,289 millones de lempiras en 2026 frente a los 28,917 millones de 2025—, la actual administración no contempla continuar la edificación de las obras anunciadas, además, la auditoria por una posible sobrevaloración.

En medio de cuestionamientos por la paralización de los hospitales y el colapso del sistema sanitario, la diputada nacionalista y médica Johanna Bermúdez respaldó la postura del gobierno y defendió la revisión de los proyectos heredados de la administración anterior.

Infraestructura hospitalaria en pausa

Según la congresista, el oficialismo ejecuta auditorías financieras, de infraestructura y evaluaciones individuales en cada hospital, con el objetivo de establecer cuánto se construyó, cuánto dinero se erogó y cuál es el estado real de las obras.

“Nosotros, en este momento, estamos haciendo la auditoría para efectivamente verificar cuánto se ha construido y cuánto dinero se ha erogado, porque al fin y al cabo el dinero no es de Xiomara Castro, y tampoco el de Mel Zelaya, es un dinero del Estado de Honduras”, afirmó en entrevista con EL LIBERTADOR.

Diputada Johana Bermudéz.

Sin embargo, ante la presión por ampliar la red hospitalaria, Bermúdez dejó claro que la prioridad del gobierno no será construir nuevos centros, sino atender el abastecimiento de medicamentos, el déficit de personal y la mora quirúrgica acumulada.

“La prioridad en este momento es asegurar que cada paciente con diabetes, con hipertensión, sobre todo con cáncer, con asma bronquial, que nuestros niños, que cada paciente tenga acceso a sus medicamentos”, sostuvo.

La diputada reconoció además una mora quirúrgica cercana a los 20 mil pacientes y admitió que el sistema enfrenta una grave escasez de especialistas, lo que obliga a médicos a cubrir múltiples plazas en condiciones de alta demanda.

Aunque señaló que Honduras requiere nuevos hospitales de trauma y maternidad, condicionó cualquier expansión a una etapa posterior, dejando en suspenso los proyectos destinados a descongestionar centros colapsados como el Hospital Escuela.

“El fortalecimiento en la red hospitalaria es bastante para poder lograr que esta casa que ya tenemos esté en óptimas condiciones… Una vez que lo tengamos, obviamente damos la mirada a ampliar nuestra infraestructura porque sí, Honduras necesita un nuevo hospital de trauma, un nuevo hospital de maternidad infantil…”, explicó.

Datos contradicen al gobierno

Lejos de la versión oficial que pone en duda la existencia y viabilidad de los hospitales, el economista y expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, sostuvo que los proyectos cuentan con estructuras de financiamiento claramente definidas.

Explicó que al menos dos hospitales fueron financiados por el BCIE, otros dos por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el resto con fondos del tesoro nacional, lo que evidencia que las obras no solo fueron planificadas, sino también respaldadas económicamente.

“Los proyectos financiados con fondos externos cuentan con sus propios informes de auditoría y el seguimiento. Es muy fácil llamar a los representantes de esos organismos”, expresó, sugiriendo que la información puede ser verificada directamente con las entidades internacionales.

De hecho, según documentación del BCIE, el Programa de Apoyo a la Red Hospitalaria (PARH) contempla una inversión aproximada de 135 millones de dólares destinada a fortalecer la atención en salud pública en Honduras.

En esa misma línea, el exsecretario de Infraestructura y Transporte (SIT), Octavio Pineda, fue más directo al afirmar que negar el financiamiento de estos hospitales “faltaría a la verdad”, al señalar que varios proyectos contaban con asignación presupuestaria nacional.

Detalló que las obras fueron ejecutadas mediante licitaciones públicas nacionales e internacionales, incluyendo hospitales en Roatán, Santa Bárbara, Salamá y Ocotepeque, algunos de los cuales ya presentan avances significativos.

Indicó que el hospital de Roatán ya se encuentra en funcionamiento bajo la Secretaría de Salud, mientras que el de Santa Bárbara registra un avance de entre el 35 y el 40 por ciento.

Pineda también instó a las autoridades actuales a verificar en campo el estado de los proyectos y a continuar su ejecución, en lugar de suspender iniciativas que, según afirmó, ya estaban encaminadas para beneficiar a la población.

“Hospitales no son opcionales”

Frente a la decisión del gobierno de frenar la construcción de nuevos hospitales, el dirigente de Libertad y Refundación (Libre) y médico, Rony Paz, advirtió que esta postura profundiza la crisis del sistema sanitario y limita el acceso de la población a servicios especializados.

Sostuvo que la expansión de la infraestructura hospitalaria no es opcional, sino necesaria para descongestionar centros colapsados como el Hospital Escuela, el Mario Catarino Rivas y el Leonardo Martínez, donde la demanda supera ampliamente la capacidad instalada.

Doctor y especialista, Rony Paz.

“Todos esos servicios tienen que llegar a través de estos hospitales que están siendo construidos con estándares internacionales para brindar este tipo de atención y acercar la medicina al pueblo. De lo contrario, lo que estamos haciendo es limitarla y alejar esos servicios que tanto necesita la población”, afirmó.

Paz también cuestionó el giro hacia la contratación de servicios privados impulsado mediante la Ley de Medidas Excepcionales en Salud, señalando que estos recursos podrían invertirse en fortalecer el sistema público en lugar de depender de soluciones temporales.

“Esos recursos pueden dirigirse directamente al sistema de salud, a fortalecer lo que ya se tiene, porque es una inversión que queda para el Estado de Honduras y continúa dando servicio a lo largo del tiempo”, subrayó.

Finalmente, advirtió que el modelo actual podría agravar la crisis una vez se agoten los fondos destinados al sector privado, dejando al sistema público debilitado y sin capacidad de respuesta ante nuevos pacientes.

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