A más de una semana desde la guerra desatada por EE.UU. e Israel contra Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria rechazó la proclamada “victoria” de Donald Trump, advirtiendo que el conflicto no concluirá por anuncios políticos, sino cuando Teherán decida aceptar el fin de las hostilidades.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La afirmación del presidente estadounidense Donald Trump ayer 9 de marzo, de que la guerra contra Irán había terminado provocó una inmediata respuesta desde Teherán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (Sepâh) rechazó la declaración y sostuvo que no corresponde a Washington decidir el final del conflicto.
Mientras Trump publicaba en redes sociales que la confrontación había concluido, Israel lanzaba una nueva oleada de bombardeos sobre Teherán. La contradicción entre el anuncio político y la continuidad de los ataques reforzó la respuesta iraní: “Somos nosotros quienes decidiremos el fin de la guerra”.
Según expertos en el tema, la declaración estadounidense responde más a una estrategia comunicacional que a la realidad militar y observan el intento de declarar victoria anticipadamente como una forma influir en la percepción pública y en los mercados financieros internacionales.
El mismo día, misiles iraníes impactaron en el centro de Israel dejando al menos un muerto y varios heridos, en una señal de que la capacidad ofensiva de Teherán permanece activa. Paralelamente, la OTAN interceptó un segundo misil en espacio aéreo turco, alertando sobre la posibilidad de un ataque de falsa bandera para extender el conflicto hacia otros actores.
"Cuando pregunté por qué hundimos el barco de Irán, me respondieron que era divertido hundirlo. La guerra en Irán esta casi terminada, dije que iba a ayudar al pueblo iraní pero son muy amenazantes. Ahora el mundo respeta más a EEUU".
El genocida demente de Trump emitió un… pic.twitter.com/cSV4I2bVG3
— Daniel Mayakovski (@DaniMayakovski) March 10, 2026
Trump rechaza ataque en escuela iraní
Otro episodio que intensificó la controversia fue el ataque contra una escuela en la ciudad iraní de Minab, donde murieron más de 160 niñas. Inicialmente, Trump atribuyó el hecho a un autoatentado por parte del ejercito persa; sin embargo, imágenes divulgadas revelaron el proyectil que impactó en el centro escolar fue un misil Tomahawk de fabricación estadounidense.
El relato tomó varias versiones a medida se revelaron más detalles: primero, Trump aseguró que fue un autoatentado, pero al salir a luz las imágenes del mísil estadounidense, el mandatario afirmó: “No lo he visto y diría que el Tomahawk, una de las armas más potentes que existen, lo usan… Se vende y lo usan otros países”.
También señaló que Irán posee este tipo de arsenal, aunque «desearían tener más». «Fuera Irán o alguien más, el hecho es que un Tomahawk es muy genérico. Se vende a otros países, pero estamos investigándolo», añadió.
Sin embargo, el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, dijo en una conferencia de prensa el miércoles que las fuerzas estadounidenses llevaban a cabo ataques en el sur de Irán en el momento en que fueron alcanzadas la base naval y la escuela.
Un mapa que presentó mostraba que una zona que incluía Minab, próxima al estrecho de Ormuz, había sido blanco de ataques en las primeras 100 horas de la operación, aunque no identificaba explícitamente la ciudad.
Pezeshkian: Los enemigos se llevarán a la tumba el sueño de la rendición de #Irán pic.twitter.com/loCpl0pOH6
— IRNA Español (@irna_es) March 7, 2026
Escalada continua
En las últimas horas, el Sepâh anunció el inicio de una “nueva etapa” de la confrontación contra Estados Unidos e Israel. Informó ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos, y Al Juffair, en Baréin.
El comunicado iraní también confirmó bombardeos contra la base aérea israelí de Ramat David y el aeropuerto civil de Haifa. Según Teherán, en las operaciones se emplearon misiles hipersónicos Jiber y sistemas balísticos Qadr, Imad y Fatah.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, advirtió que el estrecho de Ormuz podría convertirse en una línea de presión estratégica. Señaló que será “un estrecho de paz y prosperidad para todos o de derrota y sufrimiento para los belicistas”.
Pentágono: hoy será el día más intenso de nuestros ataques contra la República Islámica
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, declaró en una rueda de prensa que hoy será el día más intenso de los ataques de Washington contra Irán.https://t.co/Avd92TQyUL
️@HelenaVillarO pic.twitter.com/IVrH8MydMm
— RT en Español (@ActualidadRT) March 10, 2026
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos informó que seis personas han muerto y 122 resultaron heridas desde el inicio de los ataques iraníes. Las fuerzas emiratíes aseguraron haber interceptado 241 misiles balísticos, ocho misiles de crucero y más de mil trescientos drones.
Desde Washington, el secretario de Guerra Pete Hegseth sostuvo este 10 de marzo que Estados Unidos “está ganando” el conflicto. Anunció que el día de hoy marcaría la jornada de ataques más intensos contra Irán, con mayor número de cazas, bombarderos y operaciones simultáneas.
«Cuídense de no ser ustedes los que desaparezcan»
Además, Larijani respondió a las advertencias de Donald Trump en medio de la tensión por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y el aumento de los precios del petróleo. Washington advirtió que respondería con mayor fuerza si Irán interfería en el flujo de crudo por esa vía estratégica.
En respuesta, Larijani publicó un mensaje en su cuenta de la red social X en el que rechaza las amenazas de Washington y afirma que Irán no se dejará amedrentar por las insinuaciones estadounidenses. «La nación iraní, forjada en el espíritu de Ashura, no teme a sus amenazas vacías», escribió el funcionario iraní en su publicación.
También aseguró que, su visión, incluso adversarios más poderosos no habían logrado derrotar a Irán y advirtió: «Cuídense de no ser ustedes los que desaparezcan».

Deja un Comentario