La doctora y exdiputada, Claudia Ramírez, respondió a recientes declaraciones del cardenal Óscar Rodríguez, quien calificó como “inhumano” que el gremio mantenga asambleas informativas frente al impago de sus salarios y, en ese sentido, le ha invitado a participar en una gran marcha nacional para que el Estado asuma la responsabilidad con el pueblo.
Ramírez manifestó que, antes de criticar al gremio médico, se debe exigir al Gobierno el pago de salarios atrasados y mejores condiciones de trabajo, especialmente considerando los despidos registrados durante la presente gestión que, según información de este periódico, han sido más de 600 casos.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El cardenal Óscar Andrés Rodríguez, calificó como algo “inhumano” que el gremio médico sume más de 40 días en paro de labores y asambleas informativas por el impago de salarios de más de ocho meses y en exigencias de mejores condiciones de trabajo y del sistema de salud.
Desde su “trono político” (la homilía dominical), el controversial líder religioso advirtió a los profesionales de la medicina para que examinen las consecuencias de suspender la atención y asuman su responsabilidad frente a los pacientes afectados.
La respuesta del gremio ha sido casi inmediata, a través de su representante, la doctora y exdiputada, Claudia Ramírez, quien dijo que el cardenal tiene razón en sus palabras pero que solo está viendo un árbol –que sería el Colegio Médico de Honduras (CMH)– y no todo el bosque –los graves problemas históricos del sistema de salud–.
“Creo que más allá de salarios, creo que a todos tenemos derecho al cumplimiento estricto de lo que dice la ley laboral… Cardenal, lo invito a usted, invito a la Iglesia Católica, a todas las iglesias, al pueblo hondureño y a los pacientes que hagamos una gran marcha que reivindique la salud de nuestro país”, apuntó.
Ramírez insistió que toda la sociedad debe unirse a la lucha de los médicos y exigir al Gobierno que “se deje de mentiras e hipocresías”, al apuntar como grandes responsables de la crisis actual a los médicos.
“Porque el culpable es el Estado cuando no tiene un sistema de salud que responda a nuestra patria, que responda a cada uno de los hondureños. No hay tomógrafos, no hay ultrasonidos, no hay reactivos, no hay medicamentos, es un sistema de salud deplorable”, expresó.
Asimismo, instó al CMH a fortalecer la lucha por la dignificación de la salud pública en Honduras y la mejora de los hospitales, garantizando que estos funcionen adecuadamente y no operen bajo esquemas de privatización.
Ramírez señaló además que el Estado incurre en esta privatización indirecta cuando los pacientes deben comprar por su cuenta los insumos más básicos.
Esta situación ocurre a pesar de que el Estado ha desembolsado decenas de millones de lempiras bajo la Ley de Medidas Excepcionales para la Atención Prioritaria en Materia de Salud de la Población, norma mediante la cual se derivan pacientes del sistema público a clínicas y hospitales privados con el objetivo declarado de “reducir la mora quirúrgica” en el país.
“Hoy levante esa voz con toda la iglesia (la católica y evangélica) y también ASJ (Asociación para una Sociedad más Justa), el CNA (Consejo Nacional Anticorrupción), que Honduras necesita salud digna”, reclamó.
A pesar que para gran parte de la población la figura del cardenal es “inmaculada”, el líder religioso ha estado en el epicentro de escándalos que han sacudido su imagen pulcra, por ejemplo, apoyó el golpe de Estado en 2009, calló con la reelección ilegal de Juan Hernández y ha sido crítico de los movimientos populares.
Más que eso, Rodríguez Maradiaga ha sido “reprendido” en Ciudad del Vaticano por los escándalos sobre la Universidad Católica de Honduras (Unicah), su “traición sagrada” a doña Martha Alegría Reichmann –conocida ya en el mundo– y por tapar escándalos sexuales y financieros de Juan José Pineda, quien fuera su obispo auxiliar hasta 2018.

Deja un Comentario