El exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE.UU., Joe Kent, afirmó que Washington utilizó de forma engañosa la supuesta amenaza nuclear iraní para justificar una escalada militar, pese a que —según dijo— no existían evidencias de que Teherán estuviera desarrollando una bomba.
Asimismo, señaló que el activista conservador Charlie Kirk, asesinado en 2025, se oponía a una guerra contra Irán, y sugirió que esa postura pudo influir en su muerte, dejando abiertas interrogantes sobre posibles motivaciones políticas detrás del hecho.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, aseguró que la ofensiva impulsada por Washington contra Irán respondió a intereses políticos más que a una amenaza real, contradiciendo la narrativa sostenida por el expresidente Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
En entrevista con el periodista Tucker Carlson, Kent afirmó que Estados Unidos fue “arrastrado” a una escalada por influencia de Israel. “Los israelíes impulsaron la decisión de emprender esta acción, sabiendo que desencadenaría una serie de acontecimientos, porque los iraníes tomarían represalias”, señaló.
Asimismo, sostuvo que Irán nunca estuvo cerca de desarrollar un arma nuclear, pese a que esa versión fue utilizada de forma reiterada para justificar presión internacional. “Irán no estaba cerca de una bomba ni hace semanas ni meses”, afirmó, cuestionando la narrativa de amenaza inminente promovida por Washington y Tel Aviv.
Kent explicó que, según evaluaciones de inteligencia, Teherán se encontraba a varios meses o incluso años de alcanzar la capacidad de fabricar un arma nuclear, aunque contaba con el conocimiento técnico necesario. “Siempre evaluamos que estaban a meses o incluso años de lograrlo, pero no había evidencia de que estuvieran cruzando esa línea”, indicó.
Añadió que desde 2004 existe una fatwa —decreto religioso— que prohíbe el desarrollo de este tipo de armamento. “No teníamos inteligencia que indicara que esa fatwa estaba siendo desobedecida o que estuviera a punto de levantarse”, aseguró.
En ese sentido, indicó que la estrategia iraní ha sido esencialmente pragmática: mantener su programa nuclear como herramienta de disuasión sin fabricar una bomba. “Los iraníes no son estúpidos; entienden perfectamente la correlación de fuerzas en la región”, expresó.
Como ejemplo, mencionó el caso de Libia. “Gadafi entregó sus armas y terminó siendo derrocado y asesinado. Ese es el mensaje que otros países han recibido”, afirmó. También aludió a Irak, señalando que la invasión ocurrió pese a no confirmarse la existencia de armas de destrucción masiva.
El exfuncionario subrayó que Irán incluso tenía alternativas para adquirir armamento nuclear por otras vías, pero no existían indicios de que estuviera intentándolo. “No teníamos ninguna indicación de que estuvieran buscando activamente una bomba”, puntualizó.
En otro punto, Kent se refirió —según su versión— a la muerte del activista conservador y cofundador de Turning Point USA, Charlie Kirk, ocurrida en 2025 cuando fue atacado durante un mitin. Señaló que el dirigente había manifestado su oposición a una guerra con Irán.
“Me miró a los ojos y me dijo: ‘Joe, evita que entremos en guerra con Irán’”, relató. Asimismo, cuestionó la falta de respuestas en torno al caso: “Hay preguntas sin respuesta… no se nos permitió profundizar en varios elementos que quedaron abiertos”, concluyó.

Deja un Comentario