La líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, protagonizó un acto que fue interpretado como un gesto de sumisión política al entregar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la medalla del Premio Nobel de la Paz como una acción en favor de la «libertad» del pueblo venezolano tras los ataques militares de EE.UU. a Caracas, que dejaron al menos 90 muertos.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, entregó su Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un gesto vinculado a la supuesta “libertad” que el mandatario estadounidense habría otorgado a Venezuela cuando, el pasado 3 de enero, ordenó atacar al país sudamericano y secuestrar al gobernante Nicolás Maduro.
Sin embargo, las críticas al gesto no se hicieron esperar, sobre todo por parte de quienes ironizaron que el Premio Nobel de la Paz fuera entregado a una figura política que sugirió una intervención militar en su país y a un presidente que finalmente atacó Caracas, dejando daños en infraestructura, decenas de heridos y alrededor de cien muertos.
En Estados Unidos, por ejemplo, el reconocido presentador Jimmy Kimmel ironizó sobre la condecoración de Machado a Trump: “Miren lo feliz que se le ve. ¿Alguna vez han visto a alguien más feliz que él (Trump) al ganar este premio? Y ni siquiera lo ganó”, dijo mientras observaba la foto de la entrega de la medalla. “Habrá vuelto a su horrible despacho chupándolo como si fuera un chupete”.
President Donald J. Trump meets with María Corina Machado of Venezuela in the Oval Office, during which she presented the President with her Nobel Peace Prize in recognition and honor.️ pic.twitter.com/v7pYHjVNVO
— The White House (@WhiteHouse) January 16, 2026
De igual forma, las redes sociales estallaron en burlas y críticas contra Machado. El excandidato presidencial colombiano Luis Carlos Reyes publicó: “María Corina Machado le entregó a Donald Trump la medalla del Nobel de la Paz que le fue otorgada a ella. Es trágico que tantos latinoamericanos —incluidos políticos colombianos— piensen, como ella, que vivir de rodillas es el único camino que tienen nuestros pueblos”.
Sobre el Nobel de la Paz, el premio fue instituido en 1895 y establece de forma explícita que debe otorgarse a quien haya realizado “el mayor beneficio a la humanidad” mediante acciones a favor de la fraternidad entre las naciones, la reducción de los ejércitos permanentes y la promoción de congresos de paz.
Al ignorar este mandato fundacional, el acto de Machado no solo tergiversa el espíritu del galardón, sino que lo instrumentaliza para blanquear acciones militares y reforzar una narrativa belicista que choca frontalmente con los principios que afirma honrar.
Hasta el propio Jimmy Fallon se burla de María Corina Machado. pic.twitter.com/B6ANyqTP6A
— laChiqui (@Chiqui_new) January 16, 2026
En un mensaje publicado en X, Machado explicó: “Le decía al presidente Trump que hace 200 años el general Lafayette le entregó a Simón Bolívar una medalla con la cara del presidente George Washington y desde entonces Simón Bolívar nunca la dejó. Hasta el día de su muerte conservó la medalla. Justo 200 años después, los herederos, el pueblo de Bolívar, le entregan al presidente de los Estados Unidos, en retribución, la medalla por todo lo que ha hecho”.
Ante esta acción, el Instituto Nobel noruego, responsable de otorgar el galardón, reiteró que las normas que rigen el premio son claras y bien establecidas. “Una vez anunciado un Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros, y la decisión es final y permanente, de acuerdo con los estatutos de la Fundación Nobel”, señalaron.
No obstante, lo que avivó aún más la burla fue lo ocurrido después del encuentro, cuando la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que la postura del presidente Trump respecto a la líder opositora se ha mantenido invariable.
Maria Corina Machado hizo campaña pública a favor de que EEUU bombardease Venezuela.
Trump ni siquiera le dio una foto pública en la Casa Blanca y la hizo pasar por la cabina de seguridad como si fuera una empleada. Una humillación histórica. pic.twitter.com/DLp9zyLe5W
— Bruno Sgarzini (@brunosgarzini) January 15, 2026
Tras los ataques del 3 de enero, la expectativa de un mayor respaldo de Estados Unidos a la oposición venezolana parecía crecer; sin embargo, no fue así. El propio Trump sentenció que Machado no contaba con el apoyo del pueblo venezolano ni con el liderazgo necesario para tomar las riendas del país.
Pese al gesto de la opositora, la Casa Blanca reafirmó: “La evaluación se clearly basa en la realidad sobre el terreno; es una valoración realizada a partir de lo que el presidente ha escuchado y observado a través de sus asesores y su equipo de seguridad nacional. Su opinión no ha cambiado hasta el momento”.

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