Según un estudio del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih) y Oxfam Honduras, actualmente el 8.5% de la población del país, más de 824,000 hondureños, se ha visto obligado a emigrar, obligados por la violencia, la miseria, desigualdad y la corrupción, entre otras causas.
Sin embargo, el informe “Cultura del Destierro”, elaborado por Oxfam y el Fosdeh, revela que a 2019 se registró 1.2 millones de hondureños residentes sólo en Estados Unidos.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. De acuerdo con un estudio del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih) y Oxfam Honduras, actualmente más de 824 mil hondureños han escogido el exilio por una vida digna y de esa cifra unas 250 mil personas han tenido que hacerlo por la violencia.
Así lo han revelado estas organizaciones en el marco de su campaña “Forzados a salir, con el derecho de vivir”, donde han estudiado las políticas y mecanismos para atender y prevenir la movilidad humana en el país.
“Donde 8.5% (de 9.7 millones) de su población es emigrante y unas 250 mil personas han sido desplazadas forzosamente en el territorio nacional”.
Sin embargo, es de mencionar que de acuerdo al informe “Cultura del Destierro”, elaborado por Oxfam en colaboración con el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo en Honduras (Fosdeh), definen que sólo en Estados Unidos hay más de 1.2 millones de hondureños, con datos a 2019.
Y por otro lado, el Gobierno de España registra de forma “legal” al menos 100 hondureños. Es de mencionar que en los últimos dos años la multicrisis de país ha aumentado el flujo de personas que buscan salir porque no tienen la certeza de crecer en su país.


De igual manera, han urgido al Congreso Nacional que apruebe lo antes posible el anteproyecto de Ley para la prevención, atención y protección de las personas desplazadas forzosamente, ya que denuncian que este recurso se encuentra “engavetado” desde 2019.
“Con su aprobación, el Estado reconocería los derechos de más de 250 mil ciudadanos y ciudadanas, restituyendo sus derechos y facilitando los mecanismos de protección y asistencia para estas personas”, reflexiona la secretaria ejecutiva del Fonamih, Karen Valladares.
Por su parte, el representante de Oxfam Honduras, George Redman, el Estado debe buscar condiciones para entablar un diálogo participativo con organizaciones de la sociedad civil y comités de familiares migrantes para que sean éstas las que tengan un rol protagónico en la formulación de propuestas en favor de los hondureños exiliados.
Cabe señalar que Honduras entró a una crisis migratoria sin precedentes en la historia del país, cuando en octubre de 2018 se movilizara la primera caravana con rumbo a Estados Unidos, que ha tenido réplicas que incluso superan la cantidad del primero éxodo.
Las organizaciones además instan al Estado a que tome las medidas asegurando un enfoque de género e inclusión para los grupos que enfrentan una “doble vulnerabilidad”: la niñez que muchas veces viaja sin acompañante, mujeres embarazadas, personas indígenas, afrodescendientes, comunidad LGTBI, personas con discapacidad y personas de la tercera edad.

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