

“Si para usted su vida es Cristo puede explicar señor cardenal ¿Por qué ha maltratado, humillado y hasta sacado de la iglesia a buenos sacerdotes de Cristo por no haberse hecho al lado del mal?”, interroga Alegría Reichmann y recuerda este versículo de San Lucas 14:11 “Porque todo el que se ensalce, será humillado; y todo el que se humille, será ensalzado”.
EL LIBERTADOR
Martha Alegría Reichmann
redaccion@ellibertador.hn
El cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga siempre ha usado sus recursos para hacerse propaganda, es así, como el señor Jesús Beorlegui quien hace algunos años dirigía el canal 48 bajo las órdenes del cardenal, editó un libro titulado » Hacia la Silla de Pedro» refiriéndose al cardenal Rodríguez Maradiaga y publicando una pequeña fotografía suya en cada página.
Lo grotesco de esa publicación, es que se hizo cuando el Papa San Juan Pablo II estaba grave de su enfermedad y se veía venir un cónclave. En ese caso, si se le aplicara el derecho canónico al señor cardenal, sería excomulgado porque existe un canon condenatorio para quien se hace propaganda y mucho peor, cuando el Papa reinante ha perdido la salud.
Constantemente Suyapa Medios promueve al señor cardenal ensalzando su persona al punto de cansar, pero lo más inaudito es que han producido una película sobre el «eminentísimo» cardenal titulado «Para mí la vida es Cristo».- Es increíble que una persona se aplique esa frase cuando con sus actos de corrupción demuestran lo contrario desprestigiando a la iglesia y a su misma patria.
Si para el cardenal su vida es Cristo, que explique ¿por qué razón no respondió a la última denuncia que hubo en su contra y que es gravísima, publicada en Monitor Católico el 6 de junio y en confidencialHN hace unas semanas? Si para usted su vida es Cristo ¿puede explicar señor cardenal por qué ha maltratado, humillado y hasta sacado de la iglesia a buenos sacerdotes de Cristo por no haberse hecho al lado del mal? Si fuera cierto que tiene a Cristo en su corazón no hubiera condenado a las víctimas para salvar al victimario cuando llegaban las denuncias de humildes seminaristas violados al Vaticano.
Es vergonzoso hacer una película, ensalzando a un cardenal que ha sido denunciado por corrupto en medios serios, nacionales e internacionales, que han publicado pruebas de sus actos y que jamás se supo defender dignamente quedando con una etiqueta de «corrupto» para siempre. Es famoso sobre todo en Europa y Estados Unidos, por proteger a curas pedófilos; por fomentar, ocultar y aprobar una cadena de aberraciones sexuales que existió por muchos años en su propia casa, llegando a prostituir grandemente el Seminario Nuestra Señora de Suyapa.
Periódicos católicos en el extranjero han publicado artículos denunciando a este cardenal en actos de orden moral, económico, ético y religioso. Cuando los periodistas han publicado estos escándalos sacando las pruebas a la luz, han contactado al cardenal Rodríguez para preguntarle si tiene algo que aclarar y siempre ha guardado silencio, les tiembla a estos periodistas; pero en Honduras se ha quejado diciendo: «Soy perseguido por un sicario de la comunicación sin posibilidades de defenderme».
¿Acaso en ese documental se dice que de esa manera este cardenal ha engañado por mucho tiempo a los ingenuos feligreses que lo escuchan? ¿Es esa actitud digna de un cardenal que dice «para mí la vida es Cristo»?- ¿Acaso esa película revela lo que ahora está saliendo a la luz sobre las reformas que secretamente ha estado elaborando el Consejo de Cardenales encabezado por Rodríguez? ¿Acaso ese documental revela que esas reformas van contra la moralidad, los principios y dogmas de nuestra iglesia milenaria?


Lo he denunciado yo en mi humilde pero significativo libro “Traiciones Sagradas» donde pruebo todo lo que aquí digo y mucho más; está denunciado en infinidad de medios católicos; pero en vez de reflexionar, él ha tenido el descaro de hacerse una película quizá con la esperanza de borrar lo que ya es imborrable en su vida. Ya es muy tarde para películas, señor cardenal, con ello solamente ha logrado hacer el ridículo porque será del agrado solamente de aquellos que aceptan la inmoralidad con la cual usted ha manejado su diócesis dándole cabida al demonio llegando al colmo de prostituir a muchísimos jóvenes.
Con esa película usted jamás va a conseguir ser amado y respetado, al contrario, provocará más irrespeto del que ya tiene. Nadie lo va a dejar de llamar «Cardemal». Ochenta y ocho (88) millones de lempiras recibe Suyapa Medios del gobierno de Honduras todos los años; es dinero de un pueblo hambriento y usted invierte parte de ello en una película para promocionarse queriendo proyectar una imagen de santidad. Eso no funciona, señor cardenal, porque la imagen de lo que usted realmente es, no cambia para nada.
Francamente provoca lástima ver que usted ha llegado a tal punto que no conoce la vergüenza ni la decencia porque es un atrevimiento haber exhibido esa película en el preciso momento en que se ha llamado al silencio sin responder a una acusación tan grave. Se nota que usted ha seguido el ejemplo de Bergoglio quien intenta justificarse en la película «Los dos Papas» ocultando sus acciones y contando a su manera las atrocidades que hizo en Argentina. Alguien se ha preguntado ¿por qué siendo su país natal, es Argentina el único país de América del Sur que Bergoglio no se ha atrevido a visitar?
Con esa película, señor cardenal, usted está provocando la ira de Dios porque Dios más que nadie conoce su maldad, su hipocresía y su doble moral.- Dios es Dios y de él nadie se burla.
El tiempo se encarga de sacarlo todo a la luz, señor cardenal y la verdad resplandece. No es con un filmado que lo ensalza y lo presenta con un buen maquillaje, que usted va a salvar su reputación porque su reputación ya no existe. Lo malo es que usted nunca tomó en serio la palabra de Dios y se creyó demasiado listo. Pensó que nadie se iba a enterar de nada «Todo lo que hayan dicho en la oscuridad será oído a la luz del día y lo que hayan dicho al oído en las habitaciones será proclamado desde las azoteas»- Esto debió haberlo aprendido de memoria y jamás haberlo olvidado.
Usted jamás se podrá quitar su verdadero rostro de traidor porque eso es lo que más lo identifica y si consiguió el título de “cardemal” fue porque un hombre se equivocó en haberlo propuesto ante la jerarquía vaticana y haberse esforzado por varios años para lograrlo. Ese fue mi esposo; y si usted llegó tan alto al haber sido nombrado coordinador del Concejo de Cardenales, es porque el Papa Francisco necesitaba exactamente uno como usted para llevar a cabo el plan macabro que finalmente está saliendo a la luz y que está siendo rechazado por todos los buenos hijos de Dios que están levantando su voz para condenarlo enérgicamente porque es un plan contra las leyes establecidas por Dios y que lo han llamado «La Primavera Católica'» que permite el libertinaje y la inmortalidad dentro muestra Iglesia.
Usted cardenal, ha trabajado codo a codo con un papa acusado formalmente de herejía y que ya instituyó el «Crislam» que terminará aniquilando el cristianismo. ¿Se referirá esa película a esos macabros planes perpetrados en las alturas de nuestra institución religiosa? No señor Cardenal, es demasiado descarado y cínico decir que para usted la vida es Cristo cuando con sus actos lo ha traicionado. No puedo negar que algunas cosas buenas hizo en el pasado y que tiene una mente privilegiada, pero lo que usted un día construyó con sus manos lo derrumbó con sus pies ganándose el repudio de compatriotas y creyentes dispersados en el mundo y que escriben comentarios horrorizados cuando leen las barbaridades que usted comete.
Por esa razón su película es condenable y grotesca. Se puede calificar de un plan descabellado porque en su desesperación por limpiar su rostro y limpiar su nombre, usted pretende burlarse hasta del mismo Dios. Entérese señor cardenal, que usted está pasando a la historia como uno de los principales artífices de la degradación de la Iglesia Católica, y qué vergüenza para nuestro país… Un Judas hondureño.- Si usted ha pensado que con esa película va a eliminar el rechazo que la gente siente por usted, se equivocó, porque su gente va a ser siempre la misma, los que aceptan su inmoralidad y su doble cara.
Los verdaderos cristianos que en verdad amamos a Cristo y defendemos nuestra Iglesia jamás vamos a aceptar a un cardenal que no tiene asomos de honestidad, rectitud y transparencia, y no olvide que si usted permanece en su cargo en el Concejo de Cardenales, contra el parecer de los cardenales y hombres justos, es solamente porque Bergoglio le creó una impunidad, sacando a Pineda sin cargos para que usted no quedara «oficialmente responsable» de haber alimentado, ocultado y protegido una serie de actos abominables en su diócesis que encierran hasta un crimen.
No es con una peliculita diciendo que ama los aviones y el saxofón que usted va a limpiar el nombre suyo, el de la Iglesia y el de esta patria que lo vio nacer, señor cardenal.
Sé que estoy diciendo cosas fuertes, movida por la indignación, y con mucha energía pero es necesario que las diga porque como he dicho siempre, estoy dando la cara por Dios porque usted junto con Bergoglio está vendiendo nada más y nada menos que a nuestro Señor Jesucristo, señor cardenal, y quién lo dude… que busque, qué indague, que investigue, para que finalmente descubra por sí mismo la verdad.
Que Dios lo ampare si es que usted se arrepiente, Eminencia Reverendísima.
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