El militar afirmó que no está ligado al narcotráfico e instó a la DEA que “si tienen pruebas que las presenten”; la esposa de Rodríguez, Jennifer Bonilla, declaró que su cónyuge tiene pruebas contra la cúpula militar por actividades de contrabando y que la DEA anda tras las huellas del diputado nacionalista, “Tony” Hernández, hermano del presidente hondureño, Juan Hernández.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El embajador de los Estados Unidos en Honduras, James Nealon, se mostró molesto luego de que el pasado lunes, el capitán Santos Rodríguez Orellana, recuperara su libertad debido a que no existía una acusación formal en su contra.
El gobierno estadounidense investiga al castrense por suponerlo un agente ligado al tráfico de estupefacientes; la Drug Enforcement Administration (DEA), según el capitán, tiene bajo la mira a “Tony” Hernández, hermano del presidente de la República, Juan Hernández y a Wilter Neptalí Blanco.
Rodríguez fue liberado por las autoridades porque no existía una acusación formal en su contra, razón por la que no se podía tener más tiempo recluido en las instalaciones del Estado Mayor Conjunto, en Comayagüela.
Por su parte Nealon reacciono molesto en un mensaje que escribió en las redes sociales está mañana, el diplomático puntualizó “lamentable”, adjuntando la noticia del capitán Rodríguez.
El militar manifestó minutos después de su liberación, que temía por su vida y la de su familia. Según su esposa Jennifer Bonilla, abogada de profesión, Rodríguez tiene pruebas contra el alto mando de las Fuerzas Armadas por actividades ligadas al contrabando.
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