NUEVO CAPATAZ EN LA FINCA, LA BUKELIZACIÓN O   ABRE “LITTLE HONDURAS” EN MIAMI

“No le pude dar a mi bebé lo último que ella quería, me dijo que tenía hambre, que quería una yuca, pero yo no tengo dinero”, ese es el pesar que arrastra una madre, esa madre es Honduras, la que ustedes han creado, si hay una forma de llamar “Estado fallido” a esta tierra despedazada con población en hambruna, es ese instante en que la niña de cuatro años, con cáncer, expiró en brazos de su progenitora. Y esto, significa: No hay Estado de Derecho, ni seguridad jurídica, ni igualdad.

¡Clase dominante fracasada, política y económica! ¡Ustedes “todopoderosos”, clanes, extranjeros y capataces del dueño, recuerden esa niña muriendo horriblemente! Porque la violencia social que viene no es terrorismo, el fuego que nace no es impío, es nueva etapa de lucha para este pueblo; amenacen con cárceles, armas o tatuajes, si hace mucho que el hondureño perdió todo, hasta el miedo. Bukele piensa en sus intereses desde su país, no los salvará, vendrá el juicio popular y cabezas rodarán.

También somos conscientes, como en muchos casos, algunos ayudarán a olvidar a la niña, sí, por fortuna para Hibueras, aquí está EL LIBERTADOR, vengan pues con sus armas de Israel y sus maldiciones en balas y gases, el ocaso de los dioses ha iniciado, sus nombres están apuntados y las manos trastornadas de Mercedes no alcanzarán para borrar reclamos escritos con vidas.

Reflexión
EL LIBERTADOR
redaccion@ellibertador.hn

Tegucigalpa. Una niña murió. Era de madrugada, había vomitado sangre cinco veces, su madre desesperada fue al hospital público más “cercano” —exageradamente lejos de la Moskitia—, un galeno que ha coqueteado por décadas con la muerte miró a la criatura en los brazos de la señora. —Ya murió. —Y posiblemente se sintió como una segunda herida en el alma; aquella mujer bajó las escaleras con el cuerpo, aún tibio, era madrugada y ahí quedó, en un silencio de tumba, el momento más íntimo y similar a la primera vez que la vio venir al mundo, solas las dos, calladas. Han pasado más de cuatro horas y la periodista enfoca la escena, ¿morbo o indiferencia? ¡Qué más da! “… No le pude dar a mi bebé lo último que ella quería, me dijo que tenía hambre, que quería una yuca, pero yo no tengo dinero…”, la cámara cierra su última hora y los ojos de la madre parece que hubieran volado, no está presente; posiblemente si hay una forma de llamar a un Estado colapsado y a una clase gobernante fracasada, es en ese momento, esa fórmula llamada “bienestar” no ha sido descifrada por los poderosos de esta tierra.

Una «casa» hecha de materiales búscados en la basura decorada con la bandera del Partido Nacional que gobernó desde 2010 hasta enero 2022 y «regresó» para 2026-2030.

Desmigajaron tanto la finca que hoy al hondureño no le importa quien mande, por eso el político tendrá nuevo capataz, una población que no tiene lo básico para la existencia, donde murió lo que da fundamento al Estado y somos hoy apenas población y pedazos de territorio, la mejor seguridad de un territorio es una población feliz y desarrollada, pero eso no lo comprendieron ni les interesó mientras llenaron sus silos con ambición desquiciada y, la indiferencia se sentó en su mesa y ahí se quedó; pero todo tiene un costo, por eso el ciudadano desdentado de esta aldea alaba un japonés que hace escuelas, gritan su nombre en los estadios y los políticos deben sacarlo, aunque le haga campañas a las ZEDE; ¿crees que les importaría que Trump fuera el presidente de Hibueras? ¡Para nada! Si hay un plato de comida, salud y educación el patriotismo será apenas un bonito detalle decorativo en la granja.

Caricatura realizada por el historietista hondureño, Allan McDonald.

¡Increíble! Y, por ser cierto, es imposible creerlo, ¿durante 200 años, dos siglos, los políticos y empresarios hondureños no han podido construir siquiera sistemas de salud y educación decentes?, por eso aquella doñita rural sin rodeos cortó la palabrería del gobernante Asfura y se fue para un hospital salvadoreño donde le corregirán la ubicación del corazón a su hijo de nueve años y lo mismo pasa con cientos de casos que la población afronta en el sur, oriente y en Opatoro, La Paz, buscan atención afuera de las fronteras, y bien chicos y chicas, ¿para qué decir que tampoco lograron la modernidad del país? Son los partidos y los gremios de la inseguridad si apoyan golpe de Estado y delito de reelección. Han pasado generaciones tras generaciones de nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y ustedes han pasado gritando esa paja que no creen y no desean ¡Seguridad jurídica! ¡Estado de Derecho! En una empresa medianamente formal, todos ustedes están corridos el primer mes de trabajo. No han querido jamás crear un modelo de Estado-Nación, donde el bienestar del hondureño fuera la piedra angular de las decisiones, hoy tiemblan y sus hormonas se alocan ante el mínimo susurro “Viene Bukele”.

Donald Trump recibiendo a Nayib Bukele en la Casa Blanca.

Y, aunque Bukele está más lejos de Honduras y más cerca de Washington, los políticos del patio saben que poblaciones como la nuestra está tan desesperada que está dispuesta a renunciar a libertades por tener el mínimo de dicha; las fibras más íntimas de los politicastros se pusieron a prueba estas últimas dos semanas, primero la abierta humillación y fracaso en la semana “Morazánica” que nunca promovió el pelón de turismo, donde los pocos hondureños que salieron fueron a El Salvador a ver el mausoleo del héroe Morazán, tan aplastante fue que hasta ellos mismos quisieron ir y no quedarse en este infierno que han creado, el vicepresidente del Congreso Nacional fue visto mostrando su orondo vientre en las playas del país vecino. Éstos no tienen vergüenza.

Lo que puso los pelos de punta, sorprende y venía después, una noticia falsa, apenas eso, hizo que se moviera hasta un poder del Estado a pedir la bendición del nuevo capataz de esta “república de bananas”, apenas el rumor que Paola Michelle González Kawas, esposa de Karim Alberto Bukele Ortez (hermano del presidente Bukele), los asustó tanto que tuvieron que correr, aunque en público ni siquiera fueron recibidos por el presidente más “cool” como se autodefine el salvadoreño ¿Qué esperan? Imaginando los confines de la degradación ¿Qué sea Bukele que le diga al hondureño porqué político votar y así gana el que vota por Bukele? ¡Aaah! Pero si este paralelismo ya lo hemos visto, pero no se han dado cuenta que ya perdieron aún ganando… Este es el ocaso de los dioses, el hondureño no cree en ustedes, cada día la miseria le truena más los andares en los platos de las familias catrachas. Fue anunciado un nuevo aumento a los combustibles y a la canasta básica. ¡Vamos a estar mejor!

Esta semana, una comitiva de diputados del Partido Nacional viajó a El Salvador para conocer la operatividad de la prisión de máxima seguridad de El Salvador.

Queriendo agradar al lugarteniente vecino, que debemos aclarar no son tampoco sus decisiones, se han promovido leyes que ya vimos antes, diputadas no conocidas por sus grandes luces intelectuales aparecen un día cualquiera con la reducción de la edad de responsabilidad penal, otro modelo que no cura el cáncer social, son calmantes con más cárceles de seguridad, dureza y más hospedaje para jóvenes criminales como en El Salvador, así, aparecen hablando de tatuajes, el otro más listo y listo para seguir el ejemplo de crear celdas para 50 y 80 clientes… mientras la policía anuncia con un alegre cantar que vienen un cargamento de armas (seguro compradas a Israel) que jamás hemos visto algo así, quizá vamos a tener más pistolas per cápita qué personas con educación, cada año quedan 100,000 mil niños fuera de las escuelas, esa es la gran comida que engorda el crimen y, ahora, ¿qué será lo que veremos? Otra prisión en llamas, otra vez los mercados incendiados cuando las ventas vayan abajo en otros lados, otra vez un bus de ruta urbana acribillado… ¡Hijos! No olviden los audios “debemos gobernar con terror”.

Panoramica de «Indignados de las Antorchas» 2015.

La violencia social no nace del manifestante que enciende el fuego, sino de las élites que cierran los cauces de la civilidad y la justicia. «Inquisidor no es quien arde en la hoguera. Inquisidor es el que la enciende», está frase atribuida a William Shakespeare, invierte la noción tradicional de herejía, sugiriendo que el verdadero culpable no es la víctima que sufre el castigo, sino quien ejerce el poder para perseguir y condenar, porque es el responsable de no haber edificado una sociedad buena y justa.

Mientras la Pantera Rosa salió a pasear en Francia y los manifestantes acaban de incendiar el histórico ayuntamiento de Limoges, una construcción de 143 años, así entre llamas y destrucción los pueblos se van abriendo paso cuando las clases políticas y empresariales cierran todas las vías de la civilidad, los malhechores no son los que iniciaron el fuego en Limoges, sino quienes crean las condiciones para que la sociedad combustione o sea un vivero de crimen común y organizado; es espejo práctico, para Honduras, poderosos, clanes, extranjeros y capataces, recuerden la imagen de una niña de cuatro años muriendo horriblemente de cáncer fuera de un vetusto hospital, pidiendo una yuca que tampoco fue dada, ni la oportunidad de vivir, recuerden que ni la Bukelización los podrá salvar del hombre masa y, sobre todo, recuerden … a los indiferentes y enemigos del pueblo que iniciaron el fuego ¿Quiénes fueron y quiénes son, ayer y hoy? ¡Avanti!

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