¡ALERTA! PORNO “DEEPFAKE”, NUEVA OLEADA DE INFORMACIÓN FALSA Y SIN CONTROL EN INTERNET

La falsificación profunda de datos (deepfake, en inglés), es la nueva moda pornográfica en las redes sociales; según estudio de la revista mensual estadounidense, Wired, en los nueve primeros meses de 2023 se subieron más de 113.000 vídeos falsos y alterados digitalmente a unos 35 sitios de porno “deepfake”.

Esta ilustración fotográfica creada el 18 de julio de 2023 en Washington, DC, muestra un anuncio para crear mujeres con inteligencia artificial reflejado en un anuncio de servicio público emitido por el FBI sobre actores maliciosos que manipulan fotos y videos para crear contenido explícito y esquemas de sextorsión. (Foto de STEFANI REYNOLDS/AFP vía Getty Images) (STEFANI REYNOLDS via Getty Images)

Agencias / EL LIBERTADOR

La pornografía que utiliza una mezcla de imágenes y vídeos reales y generados -los llamados «deepfakes»- ha proliferado en la red, según un nuevo estudio que pone de relieve la propagación viral de esta tecnología naciente.

Hasta el reciente septiembre, se subieron más de 113.000 vídeos falsos y alterados digitalmente a unos 35 sitios web, un 54% más que en 2022, según un estudio obtenido por la revista Wired, publicación mensual estadounidense que existe desde 1993, destinada a tratar de explicar cómo la tecnología afecta la cultura, la educación, la economía y la política.

Los «deepfake» son tan perfectos que casi es imposible descubrir el original de la copia. Javier Puyol muestra unas pautas para descubrirlos. Un buen ejemplo es este que ilustra la columna referido a Tom Cruise.

Una parte significativa del tráfico –entre el 50% y el 80%– a los sitios web que alojan porno deepfake no procede de algún rincón oscuro de la red, sino de las puertas principales de Internet: las búsquedas en Google y Bing, según la investigación.

Igualmente que ocurre con otros contenidos generativos de inteligencia artificial, los creadores de vídeos parecen extraer contenidos de toda la red para generar los vídeos deepfake, utilizando imágenes y vídeos de personas aparentemente sin su consentimiento. A continuación, esos contenidos se convierten en entretenimiento para adultos y se suben a Internet, exponiendo potencialmente a ciudadanos involuntarios al acoso, el abuso y la vergüenza cuando sus imágenes circulan en estos vídeos e imágenes explícitos.

La nueva investigación destaca 35 sitios web diferentes, que existen para alojar exclusivamente vídeos de pornografía deepfake o incorporar los vídeos junto con otro material para adultos. Aunque muchos de los sitios web dejan claro que alojan o difunden vídeos porno deepfake, esa advertencia no supone una merma en audiencia. Algunos de los vídeos analizados en el estudio referenciado por Wired han sido vistos millones de veces.

“DEEPFAKES” MÁS MODERNOS

Las imágenes generadas por inteligencia artificial existen desde hace mucho tiempo, pero últimamente se han vuelto inquietantemente sofisticadas. Véase, por ejemplo, a todas las personas que se dejaron engañar por la foto viral generada por inteligencia artificial del Papa con una chaqueta abullonada, creada por Midjourney, un generador de imágenes basado en inteligencia artificial. El Papa con un ostentoso abrigo puede ser divertido, pero el lado oscuro de esta tecnología no es cosa de risa. Una investigación de Kat Tenbarge, de NBC News, muestra lo preocupadamente extendido que se ha vuelto el porno no consentido.

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