La exsecretaria de Salud, Carla Paredes, criticó que la declarada emergencia sanitaria ha servido para justificar despidos de personal clave, vaciar hospitales públicos y trasladar la carga de atención a los ciudadanos, obligándolos a recurrir a servicios privados en medio de una creciente crisis.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La exsecretaria de Salud, Carla Paredes, criticó la declarada emergencia sanitaria del gobierno, al sostener que, lejos de resolver la mora quirúrgica, se ha convertido en un instrumento para desmontar capacidades del sistema público y empujar a la población hacia servicios privados.
Paredes denunció el despido de médicos especialistas y personal técnico en hospitales clave como el de Santa Bárbara, donde —según afirmó— se han retirado perfiles indispensables como internistas, vasculares y técnicos en radiología.
“¿Cuánto vale, señores, un vascular en la privada? Estaba en el hospital de Santa Bárbara y se los han quitado. Un internista estaba en el hospital de Santa Bárbara y se los han quitado. ¿Por qué creen que han quitado a los técnicos en radiología? Para que vayan a pagar a la privada estudios de rayos X”, sostuvo la exfuncionaria.
Según Paredes, la narrativa oficial de una emergencia en salud “es una mentira” que ha servido de cobertura para decisiones administrativas que están vaciando hospitales y deteriorando la atención.
Las declaraciones de Paredes coinciden con el malestar creciente dentro del gremio médico, que ha sostenido jornadas de asamblea en protesta por las desvinculaciones y por lo que consideran un manejo técnico deficiente de la emergencia. A esto se suman denuncias de que algunos ceses se habrían ejecutado sin seguir los procedimientos legales establecidos, incluso mediante mecanismos irregulares.
“Así de dolorosa es nuestra realidad. Lo dijimos siempre (sobre la emergencia en salud), es mentira, no existe. A veces uno calla para no parecer necio con tanta mentira. A veces el silencio es lo mejor, porque desafortunadamente muchos hondureños no quieren oír la verdad”, sostuvo.
Paredes también vinculó la crisis sanitaria con un deterioro más amplio de las condiciones de vida, señalando que el encarecimiento de productos básicos y combustibles agrava la situación de los pacientes, quienes ahora enfrentan un sistema debilitado y mayores gastos de bolsillo. A su juicio, el país transita hacia un escenario donde el acceso a la salud dependerá cada vez más de la capacidad de pago.
“Esto nos afecta a todos”, advirtió, al cuestionar el silencio frente a lo que calificó como una “masacre” en el sistema sanitario. En su lectura, la emergencia no solo ha fallado en resolver la mora quirúrgica, sino que abrió la puerta a un modelo que reduce el rol del Estado y traslada el peso de la atención a la población.
“Ahora usted va a los hospitales y ya no lo atienden. Ya están las sillas vacías. Más de una semana llevan en asamblea el Colegio Médico. ¿Qué medio ha dicho algo? En el tiempo de Xiomara Castro, haciendo cola para comprar tamales estaba la gente y decían que era porque no se les atendía, así de miserables son”, sentenció la galena, refiriéndose también a la complacencia de los medios tradicionales.

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