¿ILUSIÓN LIBERAL? IROSHKA RESPONDE ACUSACIONES: “LA TRAICIÓN TIENE NOMBRE Y APELLIDO”

La disputa interna del Partido Liberal alcanzó su punto más crítico tras las declaraciones del diputado Jorge Cálix, quien acusó directamente a la congresista Iroshka Elvir de haber negociado con el Partido Nacional la presidencia del Congreso.

Sin embargo, Elvir respondió señalando que Cálix fue incorporado como diputado al Congreso Nacional mediante un acto “no democrático”, que —según afirmó— fue “una operación diseñada quirúrgicamente para favorecer al Partido Nacional”.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. La polémica que sacude al Partido Liberal gira en torno a quién negoció y en qué condiciones la elección de la Junta Directiva del Congreso Nacional, encabezada por Tomás Zambrano.

Mientras varios diputados liberales —entre ellos Rashid Mejía, Jhosy Toscano, Jorge Cálix y Saraí Espinal— aseguran que actuaron siguiendo directrices políticas superiores, la congresista Iroshka Elvir rechazó de plano esas versiones y respondió con una acusación frontal contra Cálix, a quien señaló como el “único responsable” de una entrega pactada con el Partido Nacional.

En un extenso pronunciamiento público, Elvir afirmó que “la traición tiene nombre y apellido” y acusó a Cálix de intentar “lavarse las manos” y erigirse como referente moral tras haber acomodado sus convicciones.

Según lo manifestado, la incorporación de Cálix al Congreso no fue un acto democrático, sino una operación diseñada para favorecer a la bancada nacionalista, incluso —asegura— mediante procedimientos administrativos irregulares que le permitieron obtener un curul sin respaldo electoral directo.

Elvir reconstruyó una cronología que, a su juicio, evidencia el pacto: desde la cesión de espacios políticos, la salida estratégica de la Comisión Nacional de Campaña, la inscripción cuestionada en Olancho y la maniobra para impedir que otros liberales optaran legítimamente a la presidencia del Congreso.

Uno de los señalamientos más graves apunta al llamado “engaño” al Central Ejecutivo del Partido Liberal. Elvir denunció manipulación de tiempos, aplazamientos deliberados y mentiras para ganar margen de maniobra mientras se concretaba un acuerdo previo con el Partido Nacional.

En contraste, la diputada Saraí Espinal respaldó que existieron instrucciones políticas para votar y lamentó que ahora se les acuse de traición. Por su parte, Jhosy Toscano negó haber recibido dinero y advirtió que, de persistir los señalamientos, “revelará” lo ocurrido.

Rashid Mejía habló de confusión y mensajes contradictorios desde el liderazgo. No obstante, el eje del conflicto permanece en la versión de Iroshka Elvir, quien sostiene que el “cogobierno” con el Partido Nacional se refleja hoy en nombramientos institucionales ligados al círculo de Cálix.

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