La ciudad de Minneapolis, en Estados Unidos, se ha convertido en el epicentro de amplias manifestaciones contra la brutalidad en los operativos de agentes federales dirigidos a migrantes, una situación que se ha visto agravada por un hecho inédito: la detención de un niño de cinco años.
Agencias / EL LIBERTADOR
La detención de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, junto a su padre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE – siglas en inglés) ha desencadenado una fuerte polémica y debate público en Estados Unidos sobre la aplicación de las leyes migratorias y el trato a menores en procesos de detención.
El incidente ocurrió cuando Liam y su padre regresaban a su hogar tras la salida del preescolar en el suburbio de Columbia Heights, cerca de Minneapolis. Testigos y autoridades escolares relatan que el menor estaba con su mochila y ropa de clima invernal al momento del operativo.
Según funcionarios del distrito escolar, el niño fue separado de su padre y, en lo que se describe como una táctica cuestionada, se le pidió que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro. Esta acción ha sido interpretada como un uso instrumentalizado del menor.
HOLY SHIT: This is Minneapolis right now.
Thousands in the streets in subzero weather, shutting the city down, demanding ICE out.
Corporate media can ignore it, but history won’t. pic.twitter.com/7tVIyX21PD
— Brian Allen (@allenanalysis) January 23, 2026
Representantes locales y educadores manifestaron su incredulidad y rechazo a la estrategia: “¿Por qué detener a un niño de tan solo cinco años?”, afirmó la superintendente del distrito escolar, subrayando que la familia estaba en proceso de solicitud de asilo y no había antecedentes penales que justificaran una acción tan intrusiva.
Esta versión contrasta con la postura de las autoridades federales y del Departamento de Seguridad Nacional, que defendió el operativo afirmando que el menor no fue objeto de detención sino que fue resguardado después de que su padre, descrito como inmigrante sin estatus legal, supuestamente intentó evadir a los agentes.
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, salió en defensa del accionar de ICE, argumentando que las fuerzas actuaron para proteger al niño y que no podían dejarlo desatendido. Esta defensa fue recibida con escepticismo por líderes comunitarios y críticos de la política migratoria.
La foto del arresto del niño de Minneapolis en enero de 2026 recuerda al niño del gueto de Varsovia detenido por los nazis en abril de 1943. pic.twitter.com/etlIclxRsp
— Ernesto Ekaizer (@ErnestoEkaizer) January 24, 2026
Organizaciones de derechos civiles y legisladores demócratas han ido más allá, denunciando que la acción refleja un patrón de tácticas agresivas que afectan a familias inmigrantes y erosionan la confianza en las normas de debido proceso, especialmente cuando se trata de menores no involucrados en actividades delictivas.
La controversia no solo se circunscribe a Minnesota: este caso ha sido citado internacionalmente como un ejemplo de los límites éticos y legales del incremento de operativos migratorios bajo la administración actual, lo que ha suscitado protestas y llamados políticos para reformar o incluso disolver las prácticas de ICE.
Además de la protesta local, expertos en migración y defensores de derechos humanos han señalado que utilizar a un niño como parte de una operación policial —aunque sea indirectamente— plantea serias dudas sobre la protección de los derechos de los menores y la proporcionalidad de las acciones estatales frente a comunidades vulnerables.
| URGENTE: Minneapolis en caos: tras la muerte de un hombre a manos de un agente federal, manifestantes levantan barricadas y prenden fuego a contenedores para bloquear calles. pic.twitter.com/3DysFCHi02
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 24, 2026
La familia de Liam permanece bajo custodia en un centro de detención en Texas junto al menor, mientras sus abogados trabajan en la defensa de su caso de asilo, que según sus representantes ha seguido todos los procedimientos legales desde su entrada al país.
Este episodio ha puesto de manifiesto la tensión entre la aplicación estricta de las leyes migratorias y el respeto a los derechos humanos, especialmente de los niños, en un contexto en que las políticas federales son cada vez más cuestionadas desde diferentes sectores de la sociedad.
Mientras organizaciones internacionales, autoridades locales y activistas continúan exigiendo claridad y responsabilidad sobre los hechos, el caso de Liam Ramos seguirá siendo un punto de referencia en el debate sobre cómo equilibrar la seguridad fronteriza con la dignidad de las personas y la protección de los menores en contextos migratorios.

Deja un Comentario