El secretario de Finanzas, Christian Duarte, afirmó que Honduras dejó atrás la herencia de la narcodictadura, con reducción histórica de la deuda, eliminación de fideicomisos corruptos, crecimiento económico, más empleo y el mayor programa de inversión pública sin nuevos impuestos.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El secretario de Finanzas, Christian Duarte, presentó un balance detallado de la situación fiscal y económica del país, contrastando el escenario heredado tras el golpe de Estado de 2009 con los resultados alcanzados durante el gobierno de Xiomara Castro.
Duarte recordó que hace cuatro años Honduras cerraba uno de los períodos más oscuros de su historia reciente, marcado por la narcodictadura instaurada tras el golpe de Estado.
“Este período dejó como saldo un país en bancarrota, una economía deprimida, los mayores niveles de violencia en la historia de este país, superiores a los de todos los países de América Latina, y unos niveles de pobreza nunca antes vistos, cercanos al 73 %”, expresó.
En contraste, aseguró que en la actualidad Honduras se posiciona entre las economías con mayor crecimiento de América Latina, aunque sectores políticos y mediáticos se nieguen a reconocerlo.
Según detalló, la pobreza se redujo en más de 10 puntos porcentuales, beneficiando a cerca de un millón de personas; además, el mercado laboral se expandió con más de 400 mil nuevos empleos, mientras que los salarios registraron un crecimiento acumulado del 62 %.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la eliminación de los fideicomisos, a los que calificó como una figura opaca utilizada por el Partido Nacional y la banca privada para administrar recursos públicos fuera de las leyes de compras y contrataciones.
Durante ese período (2010-2022), añadió el funcionario, se crearon 82 fideicomisos, que administraron más de 145 mil millones de lempiras.
“Además de esto, los fideicomisos contrajeron deuda con bancos y con proveedores por cerca de 3,990 millones de lempiras, que este gobierno renegoció y cumplió porque somos respetuosos de la ley”, agregó.
Al cierre de la actual administración, se ordenó la derogación de todos los fideicomisos que manejaban fondos públicos y, “hasta la fecha, se ha logrado la liquidación de 57 fideicomisos, los de mayor peso financiero”.
En materia de deuda pública, a inicios de 2022 esta representaba el 55.8 % del Producto Interno Bruto (PIB); al cierre de la actual administración se proyecta en 45.9 %, una disminución cercana a 10 puntos del PIB, algo sin precedentes en la historia del país, resaltó el funcionario.
Asimismo, recordó que durante los 12 años de gobierno nacionalista la deuda creció en más del 300 %, pasando de 3 mil millones de dólares a 17 mil millones, sin que ello se tradujera en bienestar social.
Explicó que, en total, la inversión pública del gobierno de Castro acumulada alcanzó los 267,743 millones de lempiras, reflejados en hospitales, escuelas, carreteras, energía, inversión productiva, créditos, transferencias sociales, bonos y el rescate de empresas públicas.
Duarte comparó esta cifra con la inversión realizada durante los 12 años y siete meses del Partido Nacional, que sumó apenas 155,176 millones de lempiras, casi la mitad de lo ejecutado en cuatro años por el actual gobierno, y sin recurrir a nuevos impuestos ni aumentar la deuda pública.
Sobre las finanzas públicas a corto plazo, rechazó las versiones que aseguran que la caja única del Tesoro está vacía. Explicó que, tras la eliminación de los fideicomisos, todos los recursos del Estado ingresan directamente a esta caja, por lo que entre el 1 y el 31 de enero de 2026 se espera una recaudación superior a los 12 mil millones de lempiras.
Finalmente, Duarte se refirió a los perdones fiscales, que en 2025 alcanzaron los 83,682 millones de lempiras y para 2026 superan los 90 mil millones. Comparó estas cifras con el programa de inversión pública proyectado para 2026, de 104 mil millones de lempiras, calificando los perdones fiscales como “excesivos”.

Deja un Comentario