BOLSONARO ALEGA PARANOIA PARA JUSTIFICAR DAÑO A LA TOBILLERA ELECTRÓNICA

La justicia de Brasil ha decidido que el exmandatario del país, Jair Bolsonaro, sea enviado a prisión preventiva luego que éste intentara violar su arresto domiciliario dañando su tobillera electrónica en un supuesto ataque de paranoia, reporta la agencia internacional, Sputnik.

Agencias / EL LIBERTADOR

Río de Janeiro (Brasil), 23 nov (Sputnik).- El presidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2023) alegó que sufrió un brote paranoico para justificar el daño causado a la tobillera electrónica que está obligado a usar, un ataque que hizo que la Justicia determinara su arresto en prisión.

«(Bolsonaro) afirmó que tenía una ‘paranoia’ de que había alguna escucha en la tobillera y que por eso intentó abrir la tapa», dice el acta de la audiencia de custodia por la que pasó el expresidente este domingo, liderada por la jueza auxiliar Luciana Sorretino.

El exgobernante alegó que sufrió un brote paranoico provocado por medicamentos que empezó a tomar hace pocos días y que no duerme bien por las noches.

Por eso, usó un aparto de soldar para quemar la tobillera, que al ser dañada emitió una señal de alerta que llevó a los agentes de policía a la casa del expresidente, donde cumplía arresto domiciliario.

Tras el incidente, ocurrido la madrugada del sábado 22 de noviembre, el juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes decretó la entrada en prisión de Bolsonaro de forma preventiva.

Desde entonces, el líder ultraderechista se encuentra en una sala especial de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia.

Durante la audiencia de custodia se decidió que Bolsonaro permanecerá preso, considerando que todos los procedimientos de la Policía Federal fueron cumplidos de forma adecuada y que no se violó ningún derecho fundamental.

El lunes 24, los jueces de la primera sala del Tribunal Supremo votarán si mantienen la decisión de Moraes o si la anulan y permiten que Bolsonaro vuelva a casa.

Este arresto preventivo de Bolsonaro precede al cumplimiento de la pena que se le impuso recientemente y que se espera que empiece a cumplir en diciembre.

El exmandatario fue condenado a 27 años y tres meses de cárcel por haber intentado dar un golpe de Estado para mantenerse en el poder tras la derrota electoral que sufrió ante Luiz Inácio Lula da Silva. (Sputnik)

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