Redacción Central /EL LIBERTADOR*
Sucre, Bolivia. La capital de Bolivia, la ciudad de Sucre –no sede del Gobierno, como es La Paz–, es conocida como la “Ciudad Blanca” por el color característico de sus casonas de tipo colonial, lo que hace consolidarse como uno de los destinos históricos y culturales más importantes del país.


Su arquitectura bien conservada, sus iglesias barrocas y la histórica Casa de la Libertad, donde se firmó el acta de independencia de Bolivia, son parte esencial del atractivo turístico de esta ciudad que, en unos días, recibirá invitados especiales para conmemorar los 200 años de independencia del país.
Francis Juanez, enviada especial de EL LIBERTADOR*



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