El Libertador: Dos militares muertos y un campesino en desalojo de tierras en el norte de Honduras Dos militares muertos y un campesino en desalojo de tierras en el norte de Honduras ================================================================================ El Libertador on 09/01/2010 00:16:00 10.30 am. Viernes 8 de enero 2010. El Aguán, Colón. Unos 500 efectivos entre militares y policías continúan haciendo un peinado de la zona para reprimir a los campesinos que se han organizado en cooperativas para recuperar tierras nacionales, cuya propiedad reclaman terratenientes del Bajo Aguán, entre ellos Miguel Facussé Barjum y el colombiano René Morales. Miembros de las Cooperativas la Confianza, San Isidro y La Aurora, fueron detenidos y golpeados, de acuerdo al informe que brindó hace pocos momentos Wilfredo Paz, en comunicación con Radio Progreso. Según los testimonios que se conocen a través de la emisora, “los militares les lanzan bombas lacrimógenas a los grupos de campesinos, mientras incendian los caseríos que encuentran a su paso”. A esta hora de la mañana se confirma la detención de 40 personas, que estarían detenidos en el Décimo quinto Batallón de Infantería, hacia dónde organismos de derechos humanos se dirigen. La orden de desalojo va en contra de 600 familias agrupadas en el Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán, MUCA. Hasta el momento los muertos en la represión contra los campesinos llegan a tres muertes. Se trata de dos campesinos que pertenecían a la Cooperativa San Esteban y otro de la Cooperativa Guanchías, según confirmó a Radio Progreso un dirigente campesino, de quien nos reservamos su nombre, atendiendo su petición, pues se encuentran escondidos. Al mismo tiempo, de manera extraoficial se maneja la muerte de dos elementos de los organismos de seguridad que participaron en el brutal desalojo, se desconoce si hay más personas, entre campesinos, policías y militares pudieron haber perdido la vida o si sus cuerpos quedaron tendidos en las plantaciones. El desalojo se realiza en contra de unas 600 familias agrupadas en cooperativas, ordenado por los terratenientes del sector. Se confirma la detención de unas 40 personas y unas 15 heridas o golpeadas. El golpe que se está dando en el Bajo Aguan es una señal inequívoca de la tendencia a la destrucción de los movimientos sociales que ha decretado el régimen, los que están disparando los últimos cartuchos, antes que sus amos del norte los releven del encargo al cual han sido sometidos. Es indudable que parte de la política de seguridad energética del imperio es continuar con la desbastadora producción de biocombustibles, especialmente en zonas aledañas a sus fronteras. Nota realizada en colaboración con Radio Progreso y Ofraneh