Matanza de hondureños obliga a la desaparición de las FF. AA.
Los datos más recientes indican que en Honduras la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas es responsable por el asesinato de al menos siete personas identificadas; los detenidos superan 2,000 personas, en Santa Rosa de Copán, Tegucigalpa, El Paraíso, Danlí, San Marcos de Colón, San Pedro Sula, Tocoa, Trujillo y Tegucigalpa, más de 150 heridos y la cantidad de desaparecidos aún no se cuantifica. Hasta ahora no aparece un solo militar patriota que esté en contra del luto, represión y zozobra en que yace el pueblo hondureño y aun así, desde las calles, es el único que defiende la democracia por los múltiples daños en el presente y en el fututo que conlleva la existencia de la dictadura. Ya los políticos hipócritas han dicho que los responsables del golpe de Estado en Honduras son las Fuerzas Armadas porque sostienen la dictadura y, eso, es cierto. Mientras al pueblo lo masacra el Ejército y la Policía, todos los oficiales se cruzan de brazos a mirar el drama horroroso. Periodistas internacionales fueron golpeados y amenazados durante la reyerta en una clara violación a los derechos humanos mientras el dirigente sindical y político independiente Carlos H Reyes se encuentra en estado delicado de salud después de ser atacado por los policías.
Redacción / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Los golpistas que han asaltado el gobierno están matando al pueblo. No se sacian de la sangre desde el 28 de junio anterior cuando dieron el golpe de Estado. Para ello se ha creado un ambiente de terror y la ciudadanía está inmersa en la zozobra, porque no es fácil no todos descifran lo que los expertos en inteligencia militar llaman guerra psicológica.
Parte de ese esquema de manipulación de masas ha sido la suspensión de las garantías constitucionales desde hace más de un mes, aunado a permanentes toques de queda, música marcial, en suma, se trata de una política de seguridad nacional para delinear planes de matanza colectiva con el supuesto que eso debilitará de manera gradual el carácter de los manifestantes.
Por eso ese se han ordenado cercos policiales para mantener el control de las vías públicas, se ha detenido ilegalmente a varios centenares de personas en todo el país y al mediodía el himno nacional suena en los medios de comunicación afines a los golpistas como símbolo de represión.
CODEH DENUNCIA GENOCIDIO
El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Andrés Pavón, denunció que los cuerpos de seguridad del Estado, Policía Nacional Preventiva y el Ejército, cometen un genocidio en el país ordenado por las autoridades de facto que preside Roberto Micheletti Baín.
Pidió que se “suspenda de inmediato la pretensión de provocar un genocidio por hambre y omisión a la que está siendo sometidas más de 20 mil personas”.
Es necesario –agregó- que presentemos un recurso de amparo y solicitemos una investigación y solicitemos un requerimiento fiscal ante las autoridades del Ministerio Público en contra de las autoridades de facto por el abuso de autoridad y la violación de más de 22 artículos de la Constitución de la República, que tienen que ver con el derecho a la alimentación, salud, defensa, protesta, movilización y a la libertad de circulación.
"Son una serie de agravantes a los derechos humanos y venimos acá ante la CSJ a poner en autos para que después no digan que el Estado de Honduras no tenía conocimiento de la práctica de un genocidio de carácter colectivo que están desarrollando las Fuerzas Armadas y la Policía”, dijo el defensor de los Derechos Humanos.
CIFRAS DE REPRESIÓN ALARMAN
Según el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH), a partir del golpe de Estado, el país vive emergencia nacional en materia de los derechos humanos porque se reinstalaron viejas prácticas de la Doctrina de Seguridad Nacional, a través de la intimidación y represión de parte de la policía y la milicia.
El saldo de todo esto es no menos de cinco muertos, dos desapariciones forzosas, 1,275 detenciones vinculadas con infracciones al toque de queda, 13 detenciones arbitrarias de extranjeros, represión de más de una decena de medios de comunicación en Honduras, amenazas y el hostigamiento a más de una decena de periodistas.
El informe también hace una denuncia sobre la reactivación de los grupos paramilitares vinculados con organizaciones de narcotraficantes y compañías de seguridad privada al servicio de empresarios que operan en conjunto con miembros del XV Batallón con sede en Colón.
GOLPISTAS LLEGAN AL NACIONAL
En un vídeo propiedad de EL LIBERTADOR que se presenta en internet, se presentan las pruebas del policía que abrió fuego contra un gran número de aficionados afuera del Estadio Nacional que lleva el nombre del dictador “Tiburcio Carías Andino”. El saldo de tres muertes esa tarde dominical es de tres muertos, más de una veintena de heridos y golpeados y varios policías lastimados. Después del incidente los noticiarios de radio y televisión, así como los medios escritos hicieron hincapié en la inseguridad que ronda en los estadios de fútbol.
Nada más alejado de la realidad si se toma en cuenta que para esta ocasión, la reyerta no la comenzaron los miembros de las barras bravas, sino la Policía Nacional Preventiva que tienen orden disparar a la menor provocación siguiendo el libreto de la Doctrina de Seguridad Nacional que fue utilizado en la década de 1980.
INCENDIO, SIMBOLISMO DEL CAOS
Con todo esto, no es ilógico pensar que aún el incendio ocurrido este jueves haya sido ocasionado de manera intencional, con el fin de provocar animadversión.
Angustia, desesperación e impotencia era el sentimiento prevaleciente en más de 200 vendedores del mercado Colón de Comayagüela cuyos negocios quedaron destruidos por las llamas de un incendio que se reportó a las 5:30 de la mañana de hoy.
Hasta ahora no existen cifras sobre los daños ocasionados, aunque el Cuerpo de Bomberos estimó que los mismos oscilarían en varios millones de lempiras en pérdidas, entre las que se encuentra parte del edificio del Instituto Hibueras.
El coronel Mario Velásquez, jefe de Operaciones del Departamento de Bomberos, mencionó a El Libertador que todavía no tienen el conocimiento exacto de lo que provocó la tragedia, aunque se maneja de antemano la instalación defectuosa de varios de los negocios que se encuentran en el lugar.
De qué vamos a vivir –se lamentó María Rodríguez, una de las comerciantes afectadas por la deflagración-, la mayoría de nosotros trabajamos al crédito y vivimos al día. Ahora no tenemos dinero para pagar los préstamos que nos han hecho.



del.icio.us
Digg
la barra no empezo el problema , y tambien no uso armas de fuego contra la policia como dicen tvc y otros medios.
al momento de ser detenidos nos golpiaban salvajemente y nos decian sugan manifestandose a favor de mel y van a ver los k les va pasar . .
comunista bueno es comunista muerto
Sirven para consumir, los pocos recursos de este pais, que se pudieran invertir en salud y educacion.
Sirven para aliarse con las clases de poder y protegerlos del castigo por corruptos y delincuentes.
Sirve para cuidar las casas de los barrigones coroneles y generales.
Sirven para ayudar a los narcotraficantes, a tener en Honduras un paraiso.
Sirven para dar garrote al pueblo desarmado cuando este protesta.
Sirven para dar golpes de estado, y desobedecer al comandante en jefe,claro esta, cuando la orden no conviene.
Sirven para hacer cada dia, de Honduras un pais mas miserable.
Como ven es tanta la utilidad de estos heroes, que me atrevo a decir: LA SIGUIENTE LUCHA ES ,QUE DESAPAREZCAN ESTOS CANALLAS. Saludos.
quisiera verlos peleando con otro ejercito a ver si dicen aunque sea ..pio.. definitivamente cuando venga el señor zelaya, las ff.aa. DEBEN desaparecer..., 1era reforma CONSTITUCIONAL.
Honduras no necesita un elercito, ya tiene el ejercito de desempleados mas el ejecito de miceria, con eliminar un ejercito solucionamos el preblema de los demas ejercitos.Companeros tenemos un una oportunidad para hacerlo, hoy mas que nunca la razon esta de nuestro lado, arrrrriba Honduras,por una nueva constitucion y sin ejercitos.El pueblo tiene el poder el poder del voto, ahora si todo voto cuenta,solo falta saber si nos dejaran votar,en los tiempos del General Lopez que no dejaban votar a los liverales.saludos.//// SIEMPRE ADELANTE........
Y despues del partido nadie salio a la caravana, por miedo, porque estamos en un pueblo sometido y sin libertades.
POBRES DE NOSOTROS!!!
PD Para el que no entendió, eso fue sarcasmo.
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Asi podre decirle a mi hijo cuando sea grande que sali a luchar de todas las formas y que no me escondi debajo de la cama ni comi palomitas frente al televisor mientras Honduras se liberaba.
Si murieron fue por estar perturbando el orden publico, protestando de manera incivilizada. Talvez la muerte fue un castigo demasiado severo, pero ellos se lo buscaron por querer cambiar para peor nuestro pais.
Señores por favor, no inciten a la violencia, hasta ahora todos hemos convivido en paz, no estamos de acuerdo con mel, si es cierto y… con todas estas cosas que comentan creen que van a cambiar a los antimelistas, no señores, como país libre ya hemos decidido, dejen de despotricar a la gente que les adversa, ellos son personas decentes, ahora va a resultar que no hay grupo mas honesto que los honestos de la resistencia, por favor.
Ustedes sin únicos, a ahuevo todos tienen que seguir a mel, porque si no, todos estan comprado.
Esta es la ventaja de vivir en un pais libre y tolerante, que pedazo de Titular, los de los derechos humanos solo se llevaron 4 casos y a investigacion de los muertos de las protestas, tendalas de muertos son los que quiere ver y asi lo a establedico mel.
Raquel Gamus
Sábado, 8 de agosto de 2009
Me ubico entre quienes lamentan el golpe de Estado en Honduras, no solo por atentatorio contra un gobierno electo, sino también -y especialmente- contra el camino institucional que acertadamente venían recorriendo los poderes públicos de ese país para impedir la ilegítima cuarta urna. La salida militar es también un revés para la democracia hondureña.
Comparto la indignación por la cayapa internacional en la condena del golpe sin mención alguna de la responsabilidad del intento de implantación de la franquicia “ALBA” de eternización en el poder, impulsada por Chávez y comprada por Zelaya.
Suscribo la consideración de la actuación de Insulza como infeliz y el acertado bautizo de la OEA como club de presidentes, causante de la crisis más profunda que ha vivido el organismo desde la década de los 80. Al igual que en aquel momento, esta crisis detona en Centroamérica y ha dado paso a la mediación del presidente Arias. La inflexibilidad hasta ahora mostrada por el gobierno de Micheletti hacia sus sensatas propuestas, ha sido minimizada por el ridículo protagonizado por Zelaya y sus aliados en la frontera.
Así como la de los 80 fue una década perdida para la OEA, la de los 90 fue sin duda su década de oro en la defensa de la democracia y la disuasión de los golpes de Estado, iniciados a partir de la resolución 1080 en 1991 y coronados con la aprobación de la Carta Democrática Interamericana en 2002.
Infortunadamente este importante acontecimiento coincidió con la disposición del presidente Chávez de obstaculizar la democracia representativa que se vio obligado a respaldar y de la cual paradójicamente – junto a Zelaya- ha sido beneficiario. El aumento de los precios petroleros permitió al mandatario venezolano la compra de voluntades de buena parte de los países del continente, lo que unido al temor a su insultante retórica, ha transformado a la democracia representativa en una mala palabra que pocos se atreven a pronunciar.
La crisis hondureña ha puesto en evidencia la indiferencia del Secretario General y de los presidentes de los países integrantes de la OEA hacia la democracia- mas allá del respaldo a su legitimidad de origen- confirmada con la escasa voluntad para encontrar una respuesta a las contundentes denuncias venezolanas sobre los atropellos a la democracia por parte del gobierno de Chávez, que evaden al supeditarla a una necesaria reforma de la Carta Democrática.
De cristalizar esta reforma, debería contribuir a la superación de la crisis que hoy vive el organismo interamericano; para ello es indispensable priorizar la reglamentación del desempeño democrático, que limite el poder de la novedosa creciente y modalidad de las dictaduras electas. El problema a resolver es quién le pondrá el cascabel al gato en una región donde a falta de otras opciones, la agenda sigue manejada por el reparto de dinero del presidente venezolano.
ragamus@gmail.com
Honduras se escribe con "h" de huracán
Juan Carlos Sosa Azpúrua
Martes, 4 de agosto de 2009
Era un día muy frío en La Haya. Llegamos temprano al edificio de la Corte Penal Internacional. Nos atendieron diligentemente y tuvimos una conversación honesta y directa con el fiscal Moreno Ocampo. Hicimos entrega de un documento que solicitaba la apertura de una investigación en Venezuela que determinara si efectivamente estaban ocurriendo los crímenes que teníamos casi dos años denunciando. Una vez cumplida la misión, recuerdo mis pensamientos durante el vuelo de regreso a Caracas. Asomado por la escotilla mis ojos se divertían con el movimiento de las nubes, eran algodones veloces que se convertían en cualquier imagen que yo deseara. Aquello me hacía reflexionar sobre lo relativo que es el tiempo, el cómo Einstein no se equivocó cuando sostuvo que si uno pudiera viajar a la velocidad de la luz, el tiempo se detendría, quedaríamos estáticos sin referencias que nos orientaran en el espacio y nos dieran algún sentido de pertenencia. Y si pudiéramos volver al pasado, ¿podríamos cambiar la historia? ¿Evitar los muertos? En ese instante sentí un frío helado en mi sangre, el avión volaba pero mi corazón parecía detenerse, me sentía un cadáver dentro de un cuerpo que lo disfrazaba. La tristeza más honda me invadió y lo único que pude hacer en ese momento fue tratar de entender qué cosa me estaba pasando, por qué me sentía tan solo si tenía tantas razones para celebrar, al fin y al cabo, después de años de lucha, finalmente habíamos logrado ser escuchados en la Corte Penal Internacional, que apenas tenía algunos días de haberse inaugurado como la instancia jurídica capaz de juzgar los delitos perpetrados por los criminales más poderosos del planeta.
Pero algo no calzaba, una pulsión interna me obligaba a ser escéptico. ¿Abrir una investigación en Venezuela? ¿Y cómo lo harían? ¿Qué órganos institucionales podrían servir de respaldo? ¿Qué Fiscalía? ¿Qué policía? ¿Qué tribunales? Y al fin y al cabo, ¿quién paga el sueldo de los funcionarios de la Corte Penal Internacional? ¿Acaso no es la ONU? ¿Y quiénes son mayoría en el organismo que representa a casi todas las naciones de la Tierra? ¿Mugabe y Castro tienen prohibida la entrada a ese recinto? No, no la tienen, para la ONU el hombre que ha fusilado a miles de personas y otro que ha matado a millones de seres humanos son dignatarios, jefes de Estado con la misma voz y el mismo voto que el Primer Ministro de Inglaterra y el Presidente de Suiza. ¿Y cuántos muertos se requieren para que los ojos del mundo se abran ante los asesinos de la historia? ¿Uno? ¿Veinte? ¿Millones?
Mientras más pensaba menos ánimos sentía, la luz de las ideas dejaba a oscuras el cuarto donde se aloja mi alma. Ese día fue el momento en que perdí completamente la inocencia, los treinta y cuatro años que tenía entonces en un soplo se hicieron pesados, en un segundo envejecí cien años. Nunca como ese día palpé tan crudamente de qué material está hecho el mundo que vivimos, un rayo me atravesó dejándome como recuerdo un nuevo entendimiento de las cosas, la convicción de que todo el andamiaje institucional del planeta, aquello que supuestamente nos civiliza y da esperanzas, es una vulgar y fea mentira, una máscara de luces para cubrir el rostro más horrible del universo, ese que si dejamos al descubierto hace que cualquier lucha parezca un juego de tontos, es el rostro que con sus mil muecas nos maldice y al besarnos nos envilece, se trata del rostro que asesina nuestros ideales transformándonos en aquello que suelen denominar "ser realista".
Estos recuerdos resucitan en estos días gracias a Honduras. Si algún consejo pudiera darle a ese hermoso pueblo hondureño sería solamente uno: no desistan, mantengan la lucha hasta que les dure la vida. No escuchen a nadie que les diga que retrocedan, que trate de hacerles transitar los caminos de la "comunidad internacional". No existe formalismo que supere la realidad, jamás puede la forma ser más importante que la substancia. Si la forma se erige como obstáculo del fondo, siempre se debe optar por lo segundo.
Se condena el haber sacado a Zelaya en pijamas y a punta de fusil hacerle volar fuera de las fronteras hondureñas. La metáfora es obligatoria. Ese día cuando se le impidió al felón "ponerse calcetines y ropa interior", a quien se desnudó fue a la mentira, a la hipocresía se le quitó la careta, Honduras desnudó la verdad y expulsó la mentira. Cuando algo así ocurre, a todos nos obligan a presenciar en primera fila el burdo teatro donde se representa la comedia del mundo moderno, los actores salen a escena con sus plumas y sus máscaras, con sus cantos y sus sonrisas, salen al unísono viéndonos a todos caras de idiotas.
¿Qué moral tiene Barack Obama para condenar la expulsión de Zelaya? ¿Acaso se tomó la molestia de saber qué cosa estaba sucediendo en las entrañas del país centroamericano antes de pontificar con su pico de plata sobre libertad y democracia? La gran comedia planetaria hoy está en los titulares de todas las agencias noticiosas. Vargas Llosa escribe un artículo y lo empieza condenando la acción militar. Muchos alaban al escritor. "Tiene razón el autor de La Fiesta del Chivo, un golpe militar siempre es condenable" &bla, bla, bla.
Qué fácil es escribir palabras hermosas desde un parque inglés mientras al otro lado del océano una sociedad entera se juega su destino teniendo que recurrir a formas duras para salvar el pellejo. Quizás al escritor despistado le hubiera hecho bien pasarse una temporada larga en Venezuela, sintiendo en carne propia lo que se sufre cuando el futuro de los hijos es secuestrado por hampones guapos y apoyados por la "comunidad internacional".
Pero entonces aparecen venezolanos de la "oposición" escribiendo lo mismo que el peruano de Londres, declarando que lo de Zelaya fue un golpe de Estado que merece el rechazo de los demócratas del mundo. Y es en ese instante cuando uno capta que las formas de las nubes vistas desde aquel lejano avión son más reales que la realidad misma. Que la realidad es un teatro y todo lo demás es cuento, es decir, más teatro.
Son los actores y sus seguidores, los dueños del circo con su corte de enanos cantantes y payasos danzarines, son ellos los que cantan y bailan y son ellos los que reciben los aplausos.
Pero debajo de las carpas, cuando las luces se apagan, allí se siente otro tipo de latido, es el corazón de los muertos el que suena, latidos enterrados en una tierra mojada con lágrimas de viudas y huérfanos. Ese es el latido que suena hoy en Honduras, ese es el sonido que trata de colarse entre el ruido de Insulza y su comparsa.
Y todo aquel que se crea justo, todo hombre y mujer que sienta sangre en sus venas y conciencia en su cabeza, todos juntos tenemos que hacer que el sonido de Honduras sea el grito que se escuche, que la tierra mojada se levante y como un huracán se lleve por delante a la carpa, al dueño del circo con su corte de enanos cantantes y payasos danzarines. Como venezolano he sido testigo de lujo del futuro que Zelaya guardaba para sus compatriotas. Es un futuro que para nosotros los venezolanos ya llegó, ha sido pasado, es presente y sigue mañana. Es un futuro que obliga a retroceder cien años, y que pisa todo vestigio de dignidad.
Hoy soy hondureño, porque en Venezuela el circo está vivo en todo su esplendor. Hermanos de Honduras: Resistan, vean las nubes y vuelen, ustedes son el Huracán.
jcsap1969@hotmail.com
La crisis de Honduras saca a la luz males de la región
Diego Arria y Richard Brand
Miércoles, 29 de julio de 2009
El equipo diplomático del presidente Obama no debe romperse la cabeza con la crisis en Honduras. Tanto si Manuel Zelaya recupera la presidencia, como si no la recupera, Honduras volverá a ser un país de poco relieve en cuanto pasen las elecciones para sustituirlo. Pero perdurarán las cuestiones regionales más amplias que precipitaron la destitución de Zelaya. Tres de esas cuestiones --la injerencia de Venezuela, la tendencia hacia la consolidación del poder ejecutivo en los países miembros de la OEA, y el problema del narcotráfico-- afectarán las relaciones del gobierno de Obama con América Latina.
• La injerencia venezolana
Desde la destitución del mandatario hondureño, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se ha convertido en el defensor más estentóreo de Zelaya.
Pese a que dirigió un frustrado golpe militar en 1992 contra el entonces presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, Chávez ha denunciado las acciones del ejército hondureño y se ha presentado como un defensor de la soberanía de los votantes de Honduras.
Pero Chávez ya se había inmiscuido en esa soberanía, y tuvo un papel importante en la crisis hondureña: supervisó la impresión en Venezuela de millones de boletas para el referendo que Zelaya propuso para poder reelegirse, que ya el Tribunal Supremo de Honduras había rechazado. Además, fue un avión venezolano el que llevó a Zelaya sobre un aeropuerto bloqueado en Tegucigalpa, este mes, una cínica maniobra publicitaria que provocó motines y dejó un muerto.
La profunda participación de Venezuela en la crisis hondureña no sorprende a los que han seguido la trayectoria reciente de Caracas. En Colombia, Venezuela ha apoyado a la guerrilla narcoterrorista de las FARC para socavar al enemigo conservador de Chávez, el presidente Alvaro Uribe. En Perú, Venezuela ha financiado violentas protestas indígenas y ha costeado la carrera política del líder izquierdista Ollanta Humala. Varios microestados del Caribe han alquilado sus votos en la OEA a Venezuela a cambio de petróleo a precio reducido, un intercambio que catapulta al chileno José Miguel Insulza, respaldado por Chávez, al cargo de secretario general. Y los gobiernos de Nicaragua y Bolivia dependen de la generosidad venezolana para sobrevivir. Es más, prácticamente en cada reciente elección presidencial en América Latina, Venezuela ha tenido un caballo en la carrera.
Se ha señalado con frecuencia que la destitución de Zelaya fue el primer golpe exitoso en América Latina desde el fin de la Guerra Fría. Ese largo período sin golpes se puede atribuir a la posición de Estados Unidos como la única potencia en la región, sin tener que competir con la influencia comunista. El auge de una Venezuela rica en petróleo, que intenta consolidar un movimiento izquierdista internacional, pone fin a ese período de hegemonía regional de Estados Unidos y amenaza con crear más crisis, de la clase que estamos viendo en Honduras.
• Poder presidencial
Los políticos norteamericanos interesados en promover la democracia en América Latina deberían estar tan alarmados por los sucesos que precedieron a la destitución de Zelaya como por la propia destitución. En los meses anteriores al levantamiento, Honduras estaba en vías de abandonar los límites al término presidencial contemplado en su Constitución y de convertirse en el último de una serie de países en consolidar el poder presidencial a expensas de otras instituciones democráticas.
En Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países, presidentes poderosos han utilizado referendos constitucionales para despojar de su autoridad a organismos legislativos, judiciales y electorales. Los aliados de Estados Unidos tampoco han dado un buen ejemplo en este sentido: el presidente colombiano Uribe cambió la Constitución para tener un segundo período en el poder y ahora aspira a un tercero.
La OEA, dirigida por Insulza, confirmó su inclinación hacia la autoridad presidencial sin controles al ignorar la petición del Congreso hondureño de no reconocer oficialmente el referendo. Al buscar ahora el aislamiento total del nuevo régimen en Tegucigalpa, la OEA ha manifestado una firme posición contra la destitución de un presidente por el poder legislativo y el judicial de un país. Entretanto, ha visto con indiferencia cómo presidentes de muchos países miembros desmantelan las instituciones democráticas.
• El problema de los narcóticos
Otro problema que los sucesos en Honduras han sacado a relucir es el surgimiento de alianzas entre carteles de la droga y gobiernos de la región. Después de la destitución de Zelaya, el gobierno interino lo acusó de facilitar el narcotráfico y de convertir el territorio hondureño en una estación de tránsito para la cocaína enviada a Estados Unidos. Los partidarios de Zelaya niegan esa acusación. Pero está claro que Zelaya estaba más dedicado a extender su período en el gobierno que a combatir la violencia de las pandillas y las drogas en su país, un constante baño de sangre que ha recibido una atención mucho menor de la prensa que la violencia en México.
Esta tendencia también tiene un nexo en Venezuela: un petroestado que se está convirtiendo rápidamente en un narcoestado. Como señaló un informe reciente de la Oficina de Supervisión del Gobierno de Estados Unidos, altos funcionarios del gobierno venezolano participan en el tráfico de drogas. Y el presidente de Ecuador, Rafael Correa, afronta denuncias creíbles de que su campaña recibió fondos de las FARC, que cobran por proteger las rutas de los narcotraficantes. El gobierno norteamericano debe empezar a tratar el narcotráfico como un problema político y diplomático, además de criminal.
• La imagen de Estados Unidos
El gobierno de Obama, para que no se perciba a Estados Unidos como un intervensionista que apoya la destitución a la fuerza de un presidente electo democráticamente, ha respondido a la crisis hondureña uniéndose a un coro de países que condenan la destitución como un golpe ilegal.
La respuesta del gobierno de Obama refuta la afirmación de Chávez de que Estados Unidos dio luz verde a la expulsión de Zelaya, y esta postura puede encajar con los intereses estratégicos norteamericanos por el momento. Lo de Honduras no es un gran problema, pueden pensar, y se resolverá solo cuando se celebren elecciones. Entonces, ¿por qué no aprovechar la oportunidad de ganar credibilidad en una región que ve con cautela una intervención de Estados Unidos?
El peligro de ese modo de pensar es que se ignora el grado en que Chávez y sus aliados han redefinido el poder ejecutivo en América Latina. Al apoyar a Zelaya, Estados Unidos se arriesga a hacer lo mismo que ahora intenta evitar: apuntalar a un caudillo latinoamericano sediento de poder a costa de otras instituciones democráticas.
Diego Arria fue gobernador de Caracas y embajador de Venezuela en las Naciones Unidas. Richard Brand es abogado y ex corresponsal extranjero de The Miami Herald.
darria@mac.com
Sin embargo hermanos Hondureños, inteligentemente Uds. tienen que saber capitalizar lo mejor de ese brutal sarpazo de la cruel y obsena oligarquia excluyente de su querida Honduras, ahora es el momento de a traves de levantar la conciencia de su pueblo, lograr el maximo nivel de organizacion popular de la poblacion, tienen todos los elementos necesarios para lograrlo y si lamentablemente el enemigo no capta el mensaje y persiste en su ciega ambicion, la lucha e insurreccion armada sera la unica alternativa a seguir tal como nos obligaron a nosotros a librar contra ellos una lucha de 12 años para lograr al menos la participacion politica en la administracion y planeacion de nuestro futuro y de nuestros hijos. Asi Uds. tendran que evaluar llegado el momento, si la lucha armada sera la unica y la mas viable alternativa y lenguaje que las cupulas de poder entenderan. Recuerden, que por ende, tendran ayuda desde el sur y el oriente de su nacion, hasta lograr la derrota de esa argolla de obscuro poder y podrida prepotencia. La lucha en su caso no duraria mucho, pues no solo sus vecinos estariamos totalmente dispuestos a ayudarles, el resto del continente volcaria su voluntad total para que logren su liberacion de esa calaña de buitres y finalmente logren imponer una forma de gobierno democratico y de participacion popular real. Hasta entonces, lograran expulsar todo ese sistema politico corrupto que los agobia, acosa, explota y reprime; hasta entonces lograran desacerse de toda esa pacotia de ladrones vestidos y disfrazados de politicos honorables que lo unico que saben hacer es representar los intereses de sus amos millonarios a cambio de prevendas y jugosos salarios. Pero tendran que ser solo y unicamente Uds. con su conciencia los que tendran la decision final en sus manos, porque recuerden que: solamente el pueblo salva al pueblo.
Saludos.
mandame tu correos camarada
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