Democracia Participativa y la fobia al Poder Del Soberano
Que sea el pueblo el que llegue a sus propias síntesis y conclusiones expresándose de forma directa, democrática y civilizada. Los tiempos que vivimos hay que asumirlos y asimilarlos, ningún dique de contención será capaz de detener a la fuerza arrolladora de la historia.
Los idus de marzo trajeron consigo el órdago de la cuarta urna. El ejecutivo del Presidente Zelaya lanzó un envite que ha unificado y ha hecho reaccionar a la derecha conservadora bipartidista neoliberal. Contrariados y sorprendidos no se cansan de repetir galimatías. El pueblo es el soberano afirman unos ¡no! Es inmaduro alegan otros dejando plasmado el desorden de sus ideas, uno por allá mas dramático e histriónico jura derramar su sangre y martirizarse en defensa de la constitución amenazada. Cierto ex funcionario del corrupto gobierno del desvisado ex presidente Rafael Callejas, según informe del fallecido senador republicano Jesse Helms, ejerciendo su papel; llega incluso al extremo de llamar subliminalmente de forma irresponsable al Congreso Nacional a que destituya al Presidente Manuel Zelaya y a las Fuerzas Armadas a que a través de un golpe de Estado haga desaparecer el gobierno legalmente constituido.
Vistos y escuchados los esperpentos, validos en el debate democrático a pesar de la pena ajena que provocan, es indiscutible que el tema de la cuarta urna plantea una discusión acalorada típicas de aquellas luchas en donde lo que esta en juego es el poder.
Si el fondo de todo es el poder, pretender llamar al pueblo hondureño para que se exprese a favor o en contra de instalar una Asamblea Nacional Constituyente que promulgue una nueva Constitución provoca de forma casi natural que la burguesía criolla, débil y temerosa de perder los privilegios y el poder que detenta, suelte su jauría mediática para instalar el miedo y perseguir a los osados que intentan cambiar el actual estado de cosas.
Si el gran problema hondureño es estructural, resolverlo indefectiblemente plantea la elaboración de un nuevo marco de convivencia que establezca nuevas relaciones de poder entre todos los sectores de la hondureñidad, con un nuevo orden y un nuevo sistema capaces de satisfacer las necesidades históricas del pueblo. Obviamente la burguesía y sus altavoces ven esto como un juego de suma cero, lo que gana el pueblo lo pierden ellos. Eso explica la arremetida conservadora a la idea.
La actual Constitución en su artículo 2 expresa de forma clara y contundente que “la soberanía corresponde al pueblo del cual emanan todos los poderes del Estado...”por tanto nuestra Constitución reconoce sabiamente que es el pueblo el soberano y que en el pueblo radica el autentico poder. Esta verdad constitucional que incluso pone al pueblo por encima de sí misma, bien podría ser la única argumentación jurídica en la que puede basarse toda defensa de la convocatoria para que el pueblo se exprese sobre cualquier tema que le afecte. No debe existir entonces fuerza alguna que pueda impedir el derecho que tiene el pueblo hondureño de dotarse de una nueva Constitución el día que democráticamente lo decida.
Ciertamente Honduras debe refundarse y su refundación pasa por darse una nueva Carta Magna. Una constitución que sea la hoja de ruta que lleve a la construcción de una nueva sociedad, justa e incluyente. Una nueva constitución que otorgue al Estado el suficiente poder para que promueva la generación y distribución de la riqueza entre todos los hondureños, recupere y defienda el patrimonio nacional frente a tanto resabio neoliberal, fortalezca las empresas estratégicas estatales a fin de que no se privaticen y, garantice de forma real el acceso de la gente a un sistema de salud digno y humano, a un sistema educativo publico competente, a un trabajo con salario justo, a un futuro con expectativas. Una constitución que reconozca al ser humano como lo primario y su progreso, bienestar y felicidad como el fin último a alcanzar, a los diversos factores económicos, el trabajo y el mismo Estado con el apoyo de un sector privado solidario y patriota los medios vitales para lograr tal fin. Una nueva carta fundamental que plasme un nuevo Contrato Social entre el Estado hondureño y todos sus ciudadanos y que nunca más le permita a los vende patria dejar hacer y dejar pasar.
Es hora que la democracia le permita al pueblo que es el soberano, su participación en la toma de las grandes decisiones nacionales. ¿Qué demócrata puede negarle o impedirle a su propio pueblo que se pronuncie acerca de todo aquello que tiene que ver con la edificación de su propio destino? Es comprensible que los personajes más rancios y los conservadores mas retrógrados de la burguesía sientan el miedo en la piel ante algo tan inédito. Imaginar al soberano ejerciendo su poder les causa temor, el solo pensar que determinados factores en los que sustentan sus privilegios ya no estarán defendidos por sus alfiles y peones en los poderes del Estado sino en manos del pueblo, les espanta y radicaliza. Pero las mentes mas lúcidas de la derecha deben entender y transmitir que la democracia participativa con el soberano como actor protagónico asumiendo conciencia cívica y compromiso social, es quizás la ultima oportunidad que los hondureños tenemos para hacer los cambios que la nación urge, en paz, concordia y tranquilidad.
La democracia es debate, batalla de ideas, contradicción, discrepancias; es este proceso dialéctico el que nos permitirá en un momento determinado llegar a algún tipo de consenso o de acuerdo. Negar esta discusión no es democrático, amenazar con cárcel a quienes la promueven es atentatorio a libertades como la libre circulación de ideas, opiniones y pensamientos.
Plantéesele al pueblo, al dueño de la soberanía y el poder, las respectivas tesis y antítesis, y que sea el pueblo el que llegue a sus propias síntesis y conclusiones expresándose de forma directa, democrática y civilizada. Los tiempos que vivimos hay que asumirlos y asimilarlos, ningún dique de contención será capaz de detener a la fuerza arrolladora de la historia.
*/ Abogado-Candidato a Magíster En Relaciones Internacionales



del.icio.us
Digg
Felicidades y sigan adelante.
vision of humanity, en el que evalua las condiciones que ofrece un pais a sus ciudadanos para vivir bien, lo que me llama la atencion es que cuba aparece mejor evaluado que honduras y que el mismisimo estados unidos, aqui pongo el enlace:
http://www.visionofhumanity.org/gpi/results/rankings.php
me parece que si la "democracia" y la "libertad" que "gozamos" no puede superar los niveles de vida de un pais
cercado y embargado, entonces de que sirven.
Tome sus comentarios y metaselos donde mas le guste.
Y arriba compañeros! no nos dejemos! no nos dejemos a pesar de que tengamos toque de queda, no importa! demostremos que los hodureños hemos despertado de un largo sueño! Por fin a la Lucha!!
me despido recordandoles que espero nose vallan a lamentar de no haber aprovechado esta oportunidad
La democracia de mis sueños no se alía con el uso de la fuerza para imponer su voluntad. ( Indira Ghandi )
Pero ya veo que hay esperanza, este articulo ha despertado en mi la esperanza a que mi pueblo Honduras despierte de su sueño profundo y empieze a participar en la toma de desiciones y traze su propio destino.
Gacias Libertador y sigan adelante
Gracias y sigan con este periódico y ahora con el sitio web!
Muy cordialmente les invito a visitar y a compartir con sus contactos la siguiente dirección:
http://firmemos.com/votaindependiente-hn
TODOS Y TODAS POR UNA HONDURAS DIFERENTE!!!
Saludos,
Carlos López
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