Elecciones amorales
La historia ya registró como sanguinario y símbolo de mediocridad intelectual y servilismo al pequeño grupo, pero en extremo dañino, que el 28 de junio de 2009, en su condición de lacayo de Estados Unidos, rompió el orden constitucional en Honduras. Esa acción condujo a la represión más cruenta que haya sufrido el pueblo hondureño y ha sumido al país en una tragedia social, política y económica que por ahora resulta incierto determinar en cuántas décadas el país retomará el punto de partido que había alcanzado antes del golpe de Estado. Pensar en elecciones partidistas en estas condiciones es infamia contra la población que lleva más de cuatro meses en zozobra por la represión sicológica y física que de manera sistemática, llena de cobardía y odio, desatan las Fuerzas Armadas y la Policía contra un pueblo y una resistencia desarmada. Los únicos interesados en el cínico sufragio son los mismos golpistas, porque suponen que así borrarán la sangre que lleva su huella en la escena del crimen. Saben que han cometido delitos de lesa humanidad, han asesinado, y están claros en que muchos pueden terminar con sus huesos en una cárcel internacional. Hay antecedentes de que los golpistas pagan caro sus abusos. Pinochet y Somoza arrastraron hasta la tumba el desprecio del mundo, igual que ellos, las muertes de ustedes también serán aplaudidas. En este periódico estamos convencidos de que los grupos fácticos cuasi extranjeros asentados en nuestra tierra, hubieran ganado mucho más con haber actuado con un poco de gratitud a la nación que les dio posada y la oportunidad de enriquecerse con nuestros bienes nacionales, pero no, actuaron como viles traidores, nos entregaron a los intereses siempre insaciables del imperio. Por eso no debe haber elecciones, porque el sufrimiento del pueblo por el golpe de Estado no puede quedar impune, porque la reconciliación es a largo plazo. Para que inicie, a los responsables tiene que deducírseles su responsabilidad penal, porque la masacre cometida por las Fuerzas Armadas ha despertado odio y desprecio en la familia hondureña contra las familias todopoderosas que han capturado la institucionalidad del Estado hondureño.
No olvidaremos y las próximas generaciones sabrán que los 15 magistrados de la Corte Suprema de Justicia se prestaron a que la clase gobernante lanzara al ejército y policía apátridas contra la ciudadanía. Ellos, los “jurisconsultos” deberían renunciar a sus cargos, pero sabemos que no lo harán porque si tuvieran dignidad y supieran de filosofía jurídica nunca se hubieran prestado a la destrucción de las endebles bases del Estado de Derecho. Los magistrados hondureños son doctos en deslealtad y vergüenza para las Ciencias Jurídicas y Sociales.
La inexistencia de Poder Judicial torna inviable y nada creíble el proceso electoral, por eso las elecciones constituyen una burda broma golpista.
El Poder Legislativo tampoco existe en este momento, colapsó igual que el Judicial con el golpe de Estado, se quemaron en serie por el cortocircuito que implicó usurpar las funciones del soberano, que es el pueblo, y al asumir esa postura cometieron delito de traición a la Patria. En Honduras la legislación establece que el soberano elige a los presidentes de la República y los diputados son simples mandaderos de esa voluntad emanada de la población. Sólo el asalto al Congreso Nacional por los cuatreros de los grupos de poder ha permitido semejante abuso del Legislativo. Eso da lugar a que no haya elecciones, se impone la reestructuración de los poderes del Estado a través de una Asamblea Nacional Constituyente y un Gran Pacto Nacional de Desarrollo, donde no figure ningún rostro desvergonzado de los que hemos visto desfilar sin ningún pudor avalando el asesinato de los hondureños y la destrucción de la institucionalidad que tenía Honduras. Por eso no puede haber elecciones.
Hacemos nuestras las palabras que escribió el político y poeta cubano José Martí al referirse a la opresión de la Cuba de su tiempo, y que la sufrió como hijo genuino: “Madre, el amor a la Patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas, es el odio invencible a quien la oprime y es el rencor eterno a quien la ataca”.



del.icio.us
Digg
¿Estos fulanos estan involucrados negocios de telecomunicaciones, maquila, generacion de energia, mineria, comercializacion del petroleo, seguros, comidas rapidas, bancos en fin todo los que usted se pueda imaginar.
HONDUREÑOS, no nos engañemos, los CHELES nunca seran sinceros los paises latinoamericanos, siempre estaran buscando como convertirnos en su CORREDOR donde saquean nuestros recursos naturales.
Para estos consorcios y sociedades el mejor filon de oro es captar la mayor parte de los Dolares generados por nuestros migrantes.
Nuestro Lema:
TODOS CON TODOS, TODOS PARA TODOS.
VIVA LA RESISTENCIA, VIVA HONDURAS
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